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Los 5 mitos y las 5 respuestas científicas: desde "el imán" hasta las fases de pruebas

En Gualeguaychú ya se aplicaron unas 35 mil dosis contra el coronavirus, pero alertaron que más de la mitad de los vecinos y vecinas aún no se han inscripto. Para despejar dudas y miedos a la hora de inocularse, el Ministerio de Salud de la Nación elaboró un documento con toda la información necesaria.

Desde hace un año y medio el mundo lucha contra el Coronavirus; un virus nuevo que comenzó atacando violentamente a los adultos mayores, pero que luego fue mutando hasta llevarse la vida de miles de personas jóvenes, sanas y hasta cientos de niños.

La ciencia mundial puso manos a la obra en busca de la vacuna, hasta que, por fin llegó. Pero ¿por qué muchas personas siguen descreyendo de su efectividad?

La respuesta es simple: por desconocimiento y por la influencia de mitos populares sin basamento científico.

Para derribar estos mitos, nada mejor que la ciencia y la voz autorizada de los que saben. Repasemos los 5 mitos y las 5 respuestas científicas para ir a vacunarnos con la mejor información.

Mito 1: Las vacunas contra Covid-19 no cumplen con las fases habituales de desarrollo

Realidad: Todas las vacunas (incluida la del coronavirus) atraviesan las siguientes fases de investigación.

Fase preclínica: Se realiza en animales. Se evalúa el mecanismo de acción, toxicidad e inmunología.

Fase clínica 1: participan menos de 100 voluntarios. Se evalúa la seguridad y la respuesta inmunológica en adultos jóvenes sanos.

Fase clínica 2: De 100 a 1000 participantes. Se evalúa la dosis, vías de administración, eficacia y seguridad en distintos grupos de población.

Fase clínica 3: participan miles de voluntarios. Se prueba la eficacia y seguridad. Si los resultados son positivos, se evalúa para aprobación.

Fase clínica 4. Denominada de farmacovigilancia, se concentra en el seguimiento de efectos secundarios que pueden aparecer cuando la vacuna se aplica a mayor escala. No concluye nunca desde que la vacuna es autorizada.

Si no se saltean ninguna fase de estudio, ¿cómo puede ser que el proceso se acelere tanto?

Los especialistas explican que es necesario diferenciar entre “practicar investigación clínica en un contexto tradicional y en pandemia”.

-El paradigma tradicional es un proceso muy largo (demanda muchos años) y costoso, con alta deserción, que sigue una secuencia lineal de pasos y en el que se realizan múltiples pausas para análisis de datos.

-El paradigma pandémico, en cambio, se inicia rápidamente y se ejecutan muchos pasos en paralelo. Por ejemplo, para plataformas con experiencia en humanos, la fase 1 clínica de los ensayos puede realizarse en simultáneo con las pruebas en animales.

Mito 2: Todas las vacunas contra Covid-19 se desarrollan sobre plataformas sin experiencia

Realidad: Las vacunas candidatas se basan en diferentes plataformas (vector viral, inactividades y atenuadas, ARN mensajero y ADN, proteínas y subunidades proteicas). La mayoría se basan en tecnologías ya utilizadas. No hay ninguna aprobada hasta el momento basada en ARN mensajero.

Las vacunas de vector viral utilizan un virus distinto al SARS-CoV-2 y genéticamente modificado. No pueden provocar la enfermedad, pero sí pueden producir proteínas del coronavirus para generar una respuesta inmunitaria segura.

Las vacunas inactivadas utilizan un coronavirus previamente inactivado o atenuado de modo que no provoca la enfermedad, pero genera una respuesta inmunitaria.

Ejemplos: Salk y Hepatitis A (inactivadas), Varicela y triple viral (atenuadas).

Las vacunas basadas en proteínas utilizan fragmentos inocuos de proteínas o estructuras proteicas que imitan el virus causante de COVID-19, con el fin de generar una respuesta inmunitaria.

Ejemplos: Vacuna contra el VPH.

Mito 3. Con la vacunación se pondrá fin automáticamente a la pandemia

Realidad. Hasta que se determine la eficacia definitiva de la vacuna, las medidas de prevención deben sostenerse, afirma el documento. La vacunación se realizará en etapas, por lo que la disminución de la circulación viral no será inmediata. Y mientras persistan personas susceptibles pueden seguir existiendo personas enfermas y contagiantes, añade.

En Argentina, la vacunación es gratuita, pero no obligatoria y se hace en el marco de una campaña nacional.

Mito 4. La vacuna contra Covid-19 es obligatoria

Realidad. La Ley 27.491 establece la obligatoriedad para los habitantes del país respecto a la aplicación de vacunas de calendario nacional.

En el caso de las vacunas contra Covid-19 NO integran el calendario, sino que se aplican en el marco de una campaña nacional de vacunación.

Desde el Ministerio de Salud destacan que, en Argentina, la mayor parte de la población comprende los beneficios individuales y colectivos de la vacunación y la acepta voluntariamente; "por lo que se aboga por construir y fomentar la aceptación y confianza en la vacunación como una estrategia de salud pública solidaria, equitativa y beneficiosa para el bienestar y la salud de las personas y de la población".

Aunque hasta el momento es optativa, no se descarta la obligatoriedad de su aplicación en un futuro cercano, como muchas otras vacunas de calendario.

Mito 5. “En la vacuna me inoculan un imán o chip”

Realidad. La investigadora del Instituto de Virología de la Universidad Nacional de Córdoba, Alicia Cámara, explicó que “la gente está tan asaltada con un montón de malas noticias que lo único que hacen es entorpecer el camino de la vacunación”, y aclaró que se trata de una fake news; es decir, una noticia falsa.

En cuanto a los posibles efectos secundarios de la vacuna, la investigadora dijo que “en general no producen nada, pero que también es probable que algunas personas tengan decaimiento y fiebre”.

También, Cámara insistió en que todas las vacunas son buenas y que todas son recomendadas para colocarse.

Los efectos adversos que el Subcomité Covid-19 del Comité Asesor Mundial sobre Seguridad de las Vacunas reconoce son: dolor de cabeza, fatiga, dolores musculares y escalofríos. Advierten que ocurren, en especial, en menores de 55 años. En la mayoría de los casos se trata de efectos leves a moderados y duran pocos días.

OTROS DATOS IMPORTANTES

*En el mundo hay 260 vacunas en desarrollo, de las cuales 204 están en fase preclínica, 56 en fase clínica (se prueban en humanos) y 11 candidatas están en fase 3. No hay ninguna licenciada. Argentina, entre muchos otros países del mundo, participa en ensayos de fase 3.

*Los estudios de fase 3 se realizan países de todo el mundo.

*La mayoría de los esquemas son de 2 dosis y es importante respetar los diferentes intervalos. La de Janssen es una dosis.

*No se pueden coadministrar con otras vacunas. El intervalo mínimo es de 1 mes entre aplicaciones.

*No son intercambiables. Se debe completar esquema con la misma marca con la que se inició la vacunación.

*Todas son de aplicación intramuscular.

*Cada vacuna tiene sus características particulares de conservación. Las de vector viral y las inactivadas suelen necesitar refrigeración de entre -2 y -8 grados, aunque la presentación líquida de la Sputnik V requiere -18. La de Pfizer-BioNTech basada en ARNm necesita conservación en ultrafrío a -70.

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