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Los antecedentes del hombre señalado como "el secuaz de Genaro Gutiérrez"

Tiene a todos los vecinos de la zona oeste preocupados e indignados por los distintos hechos delictivos que han sucedido desde hace un tiempo a la fecha, que se lo adjudican. Cumplió dos condenas a prisión efectiva por robos y hurtos.

Cuando tenía 29 años fue sentenciado en noviembre del 2011 por la Cámara del Crimen de Gualeguay por los delitos de Hurto Simple y Robo doblemente calificado, pero medidas cautelares lo alejaron de la prisión efectiva. La Justicia revocó esa excarcelación y en diciembre de 2013 fue llevado a la Unidad Penal de Gualeguaychú.

Después de un largo tiempo esquivando las rejas,fue llevado a la cárcel para cumplir una pena de dos años y seis meses de prisión por ser encontrado penalmente responsable de los delitos de “hurto simple en grado de tentativa y robo doblemente calificado, escalamiento en grado de tentativa y resistencia a la autoridad”.

Una comitiva policial lo buscó en su domicilio del barrio 348 y de allí fue trasladado a la Jefatura Departamental, donde fue notificado de la resolución judicial que lo obliga a cumplir la pena en la Unidad Penal Nº 2.

Años después, en diciembre de 2017, recibió una pena de 1 año y 4 meses de prisión efectiva que cumplió en la Unidad Penal 9 El Potrero, y se convirtió en el condenado 131 del 2017. El 26 de septiembre de ese año ingresó a un domicilio en calle Gervasio Méndez al 2800, violentó un cerco perimetral y barreteó la puerta de ingreso, aprovechando que no había personas en el interior.

Ese día, cuando el personal policial de la Comisaría Sexta recorría la zona de calles Manantiales y Ñancay, lo cruzó en bicicleta trasladando los elementos sustraídos y les pareció sospechoso debido a su historial delictivo. Cuando percibió que lo seguía el patrullero, ingresó a un domicilio abandonado para descartarse del televisor, una guitarra y una mochila que contenía cortes de carne, un celular, un GPS, un cargador y un joystick.

El delincuente fue detenido y posteriormente, al rastrillar el barrio, se localizó la vivienda a la que había ingresado. En ese lugar, en la parte exterior y oculto entre la maleza, había dejado preparado para llevarse una soldadora eléctrica, una desmalezadora, una hidrolavadora y otras herramientas.

Fue llevado a Jefatura y luego fue liberado hasta la realización del juicio, pero dos meses después volvió a delinquir. El 26 de noviembre entró a una vivienda en Andrade al 2200 y sustrajo un televisor de 32 pulgadas, pero en esta ocasión también volvió a ser detenido.

Tres días después fue sometido a un juicio abreviado, en donde reconoció su autoría y acordó una pena que irremediablemente – debido a sus antecedentes – no podía ser de prisión condicional. Lo condenaron a 1 año y 4 meses de cárcel y de esta manera se convirtió en el condenado 131 del año.

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