Los concejales no revisarán la norma sobre las antenas
La Titular del Honorable Concejo Deliberante afirmó ante El Día que la Ordenanza que sancionaron en abril "está muy bien hecha, tiene estudios y precisiones científicas y por lo tanto resulta inoportuno plantear su modificación o revisión". "Nos felicitamos por la Ordenanza que hicimos y nos seguimos felicitando, porque es una norma hecha a conciencia, cabalmente estudiada y profundizada como pocas y tiene en cuenta todos y cada uno de los aspectos e intereses", afirmó Ríos y sostuvo que además "tiene el aval científico y técnico de especialistas que así lo certifican con sus firmas. Y esto viene bien para contestar el miedo que tienen los vecinos por la seguridad, la contaminación y la salud; lo que aparece en Internet no es palabra santa, y nosotros fundamentamos la Ordenanza con estudios muy serios", acotó.La Concejal reconoció que hay varias cuestiones que plantearon los vecinos aunque están mezcladas "y están combinadas a propósito para hacer ruido".Tras admitir que no habrá problema en llamar nuevamente a ingenieros de la Comisión Nacional de Comunicaciones subrayó que "hay vocación de diálogo en funcionarios y Concejales, pero no estamos dispuestos a seguir recibiendo injurias y agravios gratuitamente, así que esperamos el mismo trato de respeto que nosotros dispensamos".Consultada en relación al convenio que firmó el Poder Ejecutivo con la empresa Claro, Ríos consideró que si se lee fuera de todo contexto "está mal hecho, ya que no dice que se aplica una Ordenanza con retroactividad. No obstante, el Poder Ejecutivo demostró lucidez y tuvo en cuenta preservar los intereses de la comunidad. Bien podríamos haber hecho todo lo contrario, que la empresa no instalara sus antenas y luego aguantar el juicio total cada uno de los vecinos lo paga", añadió. Luego puso el acento en que "se atiende el reclamo de un grupo de vecinos que no quiere las antenas dentro de la ciudad; pero lo dramático sería afirmar que los 80 mil habitantes de Gualeguaychú quieren vivir sin celulares, quieren vivir sin Internet, por eso lo importante es conocer qué dice el resto de la comunidad". "Hay cuestiones objetables" El Concejal Francisco Alvarez (Nuevo Espacio) señaló que del convenio "hay cuestiones que para nosotros son objetables, por ejemplo, la cláusula de confidencialidad entre la empresa y la Municipalidad. Una cláusula de estas características nos resulta inadmisible en un convenio en el cual el Estado es parte", indicó. El Concejal manifestó que del convenio se desprende que el Poder Ejecutivo "no ha sido ni claro ni transparente". Respecto de la Ordenanza, sostuvo que se elaboró "con absoluta responsabilidad de los Concejales, con las consultas técnicas y de vecinos necesarias y con un trabajo que demandó meses". Opinión de la Ingeniera en Telecomunicaciones Patricia Bértora ( EN RECUADRO) "La gente debe estar tranquila, porque existen estudios técnicos serios sobre las radiaciones no ionizantes de las antenas de telefonía celular, las cuales tienen poca energía y por lo tanto no pueden modificar la materia y no afecta a los seres humanos", subrayó"Tenemos la seguridad que la radiación no ionizante no impacta negativamente sobre las personas", afirmó Bértora ante la consulta de este diario y precisó que si se buscara emplazar más lejos las antenas, "entonces se provocaría el efecto contrario y se correría el peligro de irradiar mayormente las ondas electromagnéticas para que puedan alcanzar a los usuarios". Los equipos de teléfonos necesitan para trabajar una determinada señal. Si yo estoy lejos, mi equipo automáticamente va a irradiar más potencia, y como lo tengo en el oído me expondrá mucho más a la radiación. De acuerdo a las potencias de irradiación y al tipo de antenas hay una distancia de seguridad que nos dan la Organización Mundial de la Salud y organismos de los países que es de 8 metros aproximadamente. "Yo entiendo que los vecinos sientan temor y de acuerdo a lo que establece la Ley de Medio Ambiente tienen el derecho de ser escuchados y recibir la información adecuada, pero deben atender y escuchar a aquellos organismos, universidades y especialistas en el tema para entender y que sus temores sean disipados", indicó. Incidencia de las radiaciones La preocupación por la contaminación electromagnética probablemente se inicio en 1979 con un artículo del "Medical Journal of Epidemiology", donde se informaba de la posible relación entre la exposición a campos electromagnéticos y el cáncer infantil.Las radiaciones electromagnéticas se dividen en dos grandes categorías, dependiendo de su nivel de energía: las radiaciones ionizantes y las no ionizantes. Ejemplos de radiaciones ionizantes son la radiactividad o los rayos X. Estas están reconocidas como peligrosas, por lo tanto se supone se utilizan con las medidas de seguridad apropiadas. Las radiaciones no ionizantes son las producidas por la corriente eléctrica, transmisiones de radio y televisión, y telefonía móvil (también llamadas microondas).Cuando nos referimos a contaminación electromagnética o electro polución, hablamos de la contaminación producida por los campos eléctricos y electromagnéticos, como consecuencia de la multiplicidad de aparatos eléctricos y electrónicos. Son radiaciones invisibles al ojo humano, pero perfectamente detectables por aparatos de medida específicos.Las antenas instaladas en azoteas de edificios o en terrenos ancladas en el piso, cubren una zona determinada, y envían y reciben señales de todos los teléfonos móviles que se desplazan por su zona. Estas señales que reciben y emiten se denominan ondas electromagnéticas, las cuales penetran fácilmente en edificios y cuerpos vivos. La potencia de estas ondas electromagnéticas va disminuyendo conforme se van alejando de la antena (alrededor de la cual se producen los niveles más altos de emisión).Estas ondas son absorbidas fácilmente por el cuerpo humano, produciendo efectos biológicos de distintas magnitudes. Sobre este punto no hay discusión en la comunidad científica, el problema se plantea por la falta de acuerdo de los científicos sobre cuales son los niveles perjudiciales para la salud.Existe acuerdo en que cerca de las antenas (en un radio de 3 a 6 metros) los niveles serían demasiado altos y perjudiciales para el ser humano, pudiendo producir efectos térmicos o calentamiento, en exposiciones cortas. Por eso se recomienda vallarlas y que el público no pueda acercarse a las mismas. Esto obviamente, podría plantear un problema con las antenas instaladas en las azoteas, ya que los pisos situados inmediatamente debajo, y enfrente, recibirían de forma continuada las emisiones más altas de campos electromagnéticos. ESTE CONTENIDO COMPLETO ES SOLO PARA SUSCRIPTORES
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