Los entrerrianos se suman a la “rateada”
Y la idea de faltar a clases el 26 de mayo, como se difundió por Facebook, prendió en los adolescentes entrerrianos, quienes de inmediato acudieron al llamado nacional.De la Redacción de El Día En Gualeguaychú, Paraná, Concordia, Colón, y otras localidades ya se crearon grupos de estudiantes dispuestos a reunirse en un punto de encuentro, en lugar de ir a clases.En el caso de nuestra ciudad, el sitio elegido es la plaza San Martín, adonde los secundarios locales podrán reunirse, en un gesto cuyo sentido ha despertado un debate nacional.En efecto, ¿cómo debe leerse esta convocatoria que originariamente empezó en Mendoza, que fue la primera provincia donde se produjo el fenómeno, y que convocó a más de 3.000 chicos? ¿Cómo es que se contagió rápidamente en otras ciudades del resto del país?Hay quienes piensan que esto es posible porque existe una red social como Facebook, adonde se está creando una subcultura adolescente digital. Las llamadas comunidades virtuales son, así, una realidad cultural emergente.Los pedagogos, directivos de escuelas, docentes y padres han expresado su sorpresa ante la promoción del faltazo a la escuela, a través de Internet. ¿Simple travesura o síntoma de algo más serio?No han faltado los análisis de todo tipo. E incluso los pases de factura al interior de la comunidad educativa. Las autoridades, por caso, han vuelto a instalar la idea de que los padres no ponen límites, pidiéndoles que hagan algo frente a la "rateada".De la otra vereda, se responde que ésta es la reacción natural ante una escuela poco motivante y atractiva, que en lugar de seducir, repele a los adolescentes.Están quienes diagnostican, en tanto, que la rateada mediática es un signo de la crisis de autoridad que atraviesa tanto a padres como a docentes y directivos escolares.Los adolescentes, por las dudas, se las han ingeniado para darla una justificación social a su inasistencia a clases. Imitando quizá a nuestros políticos, desde Facebook le han dado cobertura moral a la movida.Así, piden a los que participen de la rateada que lleven algún alimento no perecedero para hacer un acto solidario de entrega a los comedores populares.Quizá la rateada "social" convenza a las autoridades escolares para que no tomen medidas disciplinarias. De hecho, el propio ministro de Educación, Alberto Sileoni habló de evaluar "la travesura" como un hecho pedagógico. El Bicentenario que no se festejaEn febrero debería haber empezado la construcción del hospital Bicentenario de Gualeguaychú, por el que se prevé una inversión cercana a los 180 millones de pesos. Sin embargo, el único movimiento que se observa en la actual cancha de Sarmiento, donde debe erigirse uno de los nosocomios más importantes de la provincia, es el de quienes practican deportes allí.Pareciera que el nuevo nosocomio está destinado a formar parte de esas obras que se van en anuncios y que por lo tanto nadie quiere comprometerse a decir una palabra sobre el presente y futuro de la misma.Más allá de que la construcción del Bicentenario y ha sido confirmada oficialmente (en varias oportunidades) tiene presupuesto aprobado y empresa adjudicada, la cruel realidad muestra que pasaron tres meses desde que debían ponerse en marcha los trabajos y aún no se observa ni siquiera un obrador o movimiento de máquinas.De un tiempo a esta parte el Hospital Bicentenario se ha transformado, políticamente, en un tema tabú. Si, por ejemplo, se le pregunta al respecto al intendente, Juan José Bahillo, o al Senador Nacional, Pedro Guillermo Guastavino, ambos coinciden en que no opinarán hasta que no haya algo concreto.La última vez que a Bahillo se le preguntó en Radio Cero sobre la construcción del nuevo nosocomio, dijo que es un tema que maneja el gobernador, Sergio Urribarri, quien estaba detrás de cuestiones burocráticas.Al menos 4 veces fue anunciado con bombos y platillos que el hospital Bicentenario era una realidad. Y otras tantas, que en poco tiempo comenzaba su construcción. Incluso, en diciembre del año pasado Urribarri, durante su visita a Gualeguaychú, oficializó que a mas tardar en febrero la obra debía estar en marcha. Sin embargo, nada.Muchas veces hasta se cuestionó a los medios de comunicación por fomentar la ansiedad de la gente, con la publicación de notas e informes sobre el nuevo nosocomio.Si el presupuesto está, la adjudicación también, el proyecto fue aprobado y los anuncios confirmados, ¿cuál es la traba importante que impide comenzar con la imponente obra, que desde hace mucho tiempo espera con ansiedad nuestra ciudad y la región?Mientras el país entero se prepara para festejar el Bicentenario de la Patria, Gualeguaychú tiene un Bicentenario por el que todavía no puede celebrar: el nuevo hospital.ESTE CONTENIDO COMPLETO ES SOLO PARA SUSCRIPTORES
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