Los entrerrianos subsidian las obras en Santa Cruz
En el detalle de facturación figura: “impuesto nacional Ley Nº 23.681 0,60%” y en el mismo renglón el importe correspondiente a la carga del gravamen según el consumo realizado.
El destino de los fondos aportados por los entrerrianos -y el resto de los ciudadanos argentinos- desde 1989 es la construcción de obras que permitieran la incorporación de Santa Cruz al Sistema Interconectado Nacional. Al mismo tiempo que se dispuso
el gravamen para la provincia con menor índice de pobreza y mayor crecimiento económico, se hizo lo propio con Misiones. No obstante, esta provincia mesopotámica realizó la obra en dos años y el recargo se dio de baja en 1996 mediante la Resolución 153 de la Secretaría de Energía.
En la actualidad la ley que le permite a Santa Cruz recibir millones de pesos sigue vigente, ya que sólo se culminó el primer tramo. Se calcula que ya percibió más de 500 millones de pesos.
El primer tramo de las obras se financió, en un 96%, por el Fondo Fiduciario para el Transporte Eléctrico Federal, y un 3% aportó la región petrolera de los Kirchner y Chubut con el 1%.
Historia
La Ley Nº 23.681 fue sancionada el 15 de junio de 1989, cuando caía el gobierno de Raúl Alfonsín. El propósito del manifiesto del impuesto que se cobra obligatoriamente a todos los usuarios del servicio eléctrico en el país es que fuera destinado a la construcción de obras que permitieran la incorporación de Santa Cruz al Sistema Interconectado Nacional.
El fin de las obras es rebajar las tarifas eléctricas que se cobraban en la provincia sureña, superiores en un 300% a las que se pagaba en el resto del país. Los millones entonces comenzaron a fluir hacia Santa Cruz, que recién hace dos años pudo lograr la ansiada conexión al Sistema Interconectado en la zona norte de la provincia. En algunas localidades sureñas la interconexión otorgó su cometido y los usuarios tienen una rebaja en sus facturas. El Once Digital
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