Los padres que dejaron a sus hijos en el auto para ir a la sala de juegos no están arrepentidos
La madre negó los hechos, pero no pudo defender su información habida cuenta que el niño de 9 años dio datos que la dejaron mal parada. El matrimonio afronta una causa por Abandono de persona. Mostraron malestar y críticas a la tarea judicial y policial. Una severa advertencia y reto recibieron los padres de las dos criaturas que quedaron encerradas siete horas en un auto en una playa de estacionamiento, mientras los progenitores se encontraban apostando en la sala de bingo.
Cabe recordar que la Justicia de Menores y la Policía intervinieron en la denuncia formulada por el encargado de la playa de estacionamiento de calle 25 de Mayo, dando cuenta que en el interior de un Senda color blanco había dos pequeños llorando. Se estableció que la bebita de un año y seis meses y el hermano de 9, estuvieron siete horas encerrados, mientras los padres despuntaban el vicio del juego en las tragamonedas.
El hombre de 30 años y su mujer de 36, oriundos de San Benito, fueron demorados y con posterioridad al inicio de la causa se les entregó a sus hijos.
En la mañana del ayer, el defensor de Pobres y Menores, Mario Gómez del Río convocó a la madre y al padre, pero al despacho del funcionario sólo se hizo presente la mujer. En la audiencia, la madre negó los hechos, pero no pudo defender su información habida cuenta que el niño de 9 años dio datos que la dejaron mal parada.
En la causa no sólo interviene el Consejo Provincial del Niño, del Adolescente y la Familia, sino también el juzgado de Menores y la División Minoridad que tomaron contacto con los pequeños desde un principio.
Más allá del enojo de los padres por la difusión de la información, y que determinó que increparan a personal policial por la posible facilitación de los datos, el matrimonio está afrontando una causa de aparente Abandono de persona en la cual desde la Justicia se piensa ir hasta el fondo de la cuestión, habida cuenta que tanto la mujer como el hombre no dieron signos de arrepentimiento por la situación, por el contrario mostraron malestar y críticas a la tarea judicial y policial.
Gómez del Río le advirtió a la mujer que se seguirá los pasos de la familia, para lo cual se dispuso un estudio socio económico de la casa con sus integrantes.
"No queremos que ocurra lo mismo que en Gualeguaychú, donde un bebito murió a causa de que los padres se fueron a jugar al casino", indicó el defensor oficial a diario Uno, para acotar: "Siempre vamos a tratar de prevenir una situación que no se pueda remediar y por ello es que estamos atento a lo que ocurre con esta familia donde hay bastante para trabajar".
Del mismo modo, el funcionario envió una resolución por la cual le reclama al Comando Radioeléctrico, a la División Minoridad y a las comisarías de Paraná verificar en las playas de estacionamientos o calles aledañas a las salas de juegos, la posible presencia de menores en vehículos cuyos padres pudieran estar jugando.
Gómez del Río indicó que se debe profundizar el control para que este tipo de hechos no se repita y de modo que las personas que asistan con total libertad a las salas de juego, lo hagan "pero tranquilos, dejando a sus hijos con otros miembros de la familia".
"Es incomprensible e indefendible cualquier justificación. No se puede dejar sin alimentar, sin ir al baño o encerradas a dos criaturas", replicó el funcionario para resaltar: "Como el padre no vino a la entrevista, será convocado bajo apercibimiento de ser trasladado por la fuerza pública".
El incidente se registró el viernes a las 17 y según consta en la investigación policial el sábado a la 0,10 se recepcionó el llamado del playero que alertó sobre la situación irregular en el auto que se encontraba estacionado dentro del predio en calle 25 de Mayo. Ante esto, personal del Comando y de la División Minoridad llegaron al galpón para tomar intervención.(El Once)
Cabe recordar que la Justicia de Menores y la Policía intervinieron en la denuncia formulada por el encargado de la playa de estacionamiento de calle 25 de Mayo, dando cuenta que en el interior de un Senda color blanco había dos pequeños llorando. Se estableció que la bebita de un año y seis meses y el hermano de 9, estuvieron siete horas encerrados, mientras los padres despuntaban el vicio del juego en las tragamonedas.
El hombre de 30 años y su mujer de 36, oriundos de San Benito, fueron demorados y con posterioridad al inicio de la causa se les entregó a sus hijos.
En la mañana del ayer, el defensor de Pobres y Menores, Mario Gómez del Río convocó a la madre y al padre, pero al despacho del funcionario sólo se hizo presente la mujer. En la audiencia, la madre negó los hechos, pero no pudo defender su información habida cuenta que el niño de 9 años dio datos que la dejaron mal parada.
En la causa no sólo interviene el Consejo Provincial del Niño, del Adolescente y la Familia, sino también el juzgado de Menores y la División Minoridad que tomaron contacto con los pequeños desde un principio.
Más allá del enojo de los padres por la difusión de la información, y que determinó que increparan a personal policial por la posible facilitación de los datos, el matrimonio está afrontando una causa de aparente Abandono de persona en la cual desde la Justicia se piensa ir hasta el fondo de la cuestión, habida cuenta que tanto la mujer como el hombre no dieron signos de arrepentimiento por la situación, por el contrario mostraron malestar y críticas a la tarea judicial y policial.
Gómez del Río le advirtió a la mujer que se seguirá los pasos de la familia, para lo cual se dispuso un estudio socio económico de la casa con sus integrantes.
"No queremos que ocurra lo mismo que en Gualeguaychú, donde un bebito murió a causa de que los padres se fueron a jugar al casino", indicó el defensor oficial a diario Uno, para acotar: "Siempre vamos a tratar de prevenir una situación que no se pueda remediar y por ello es que estamos atento a lo que ocurre con esta familia donde hay bastante para trabajar".
Del mismo modo, el funcionario envió una resolución por la cual le reclama al Comando Radioeléctrico, a la División Minoridad y a las comisarías de Paraná verificar en las playas de estacionamientos o calles aledañas a las salas de juegos, la posible presencia de menores en vehículos cuyos padres pudieran estar jugando.
Gómez del Río indicó que se debe profundizar el control para que este tipo de hechos no se repita y de modo que las personas que asistan con total libertad a las salas de juego, lo hagan "pero tranquilos, dejando a sus hijos con otros miembros de la familia".
"Es incomprensible e indefendible cualquier justificación. No se puede dejar sin alimentar, sin ir al baño o encerradas a dos criaturas", replicó el funcionario para resaltar: "Como el padre no vino a la entrevista, será convocado bajo apercibimiento de ser trasladado por la fuerza pública".
El incidente se registró el viernes a las 17 y según consta en la investigación policial el sábado a la 0,10 se recepcionó el llamado del playero que alertó sobre la situación irregular en el auto que se encontraba estacionado dentro del predio en calle 25 de Mayo. Ante esto, personal del Comando y de la División Minoridad llegaron al galpón para tomar intervención.(El Once)
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