¿Los peces del río Uruguay gozan de buena salud?
Debido a diversas manifestaciones aparecidas a partir de lo informado en distintos medios periodísticos uruguayos, referentes a la presencia de metales pesados, en especial el Mercurio, en los efluentes de la Planta de Botnia-UPM y sus posibles efectos sobre la biota (organismos vivos) del Río Uruguay, queremos manifestar nuestra opinión referente a este tema.Martín Ignacio Alazard y Carlos Augusto Goldaracena*Opinión1.- Es un hecho científicamente comprobado y avalado por numerosa bibliografía internacional que las plantas de pasta de celulosa con la misma tecnología que Botnia emiten, tanto en sus efluentes líquidos como en sus emanaciones a la atmósfera, metales pesados de elevada toxicidad para los seres vivos. El origen principal de dichos metales son las trazas de impurezas presentes en los diferentes insumos utilizados en la producción de químicos y celulosa, como así también en la madera utilizada en el proceso. Estos metales pesados se presentan como compuestos orgánicos e inorgánicos. Téngase en cuenta que Botnia consume por año 250.000 toneladas de insumos químicos y más de 2.000.000 de toneladas de madera para producir 1.000.000 de toneladas de celulosa.Con referencia a los efluentes líquidos de Botnia, la concentración en los mismos puede parecer insignificante pero la cantidad volcada al río no lo es considerando el gran volumen de los efluentes, unos 26.200.000 metros cúbicos para el año 2.008. Esto permite apreciar en toda su magnitud el daño que estos metales tóxicos pueden originar en los elementos vivientes del río.Lamentablemente, Botnia jamás informó sobre la cantidad de metales pesados en sus emanaciones a la atmósfera, que de acuerdo a la experiencia con plantas similares representa un enorme tonelaje, posiblemente el 30-50% del volcado en los efluentes. A diferencia de las emisiones líquidas, estos metales son respirados por todos los seres vivos de la región, pudiendo también contaminar los alimentos o bien se acumulan en los suelos y son oportunamente arrastrados hasta el río. 2.- En los primeros informes del Grupo Técnico, antes de la puesta en funcionamiento de la planta, ya mencionábamos la presencia de estos elementos en las emisiones de ésta. En un informe de la revista Int. J. Environment and Health, Vol 3. N° 3. 2009, artículo escrito por el Ingeniero Elías Matta, se hace referencia a la cantidad de metales pesados eliminados en los efluentes líquidos durante el año 2.008, en base a la información proporcionada por Botnia en el informe EcoMetrix. Es de destacar que esta es una revista Europea de prestigio científico y que todos los artículos que se publican en ella son sometidos a un proceso de referato, que consiste en una evaluación muy estricta del artículo por expertos en el tema. También en una conferencia dictada por el Ingeniero en Gualeguaychú se refirió extensamente a estos contaminantes, por lo que el tema de la presencia de metales pesados en los efluentes de Botnia no significó ninguna novedad para el grupo Técnico ni para la Asamblea Ciudadana Ambiental de Gualeguaychú.En el citado artículo, cuando se refiere a la cantidad de metales pesados volcados al Río en dicho periodo, se informa: Arsénico3.930 KgCadmio200 KgCromo1960 KgCobre9820 KgMercurio60 KgNíquel1960 KgPlomo1960 KgZinc1960 Kg
Lo que hace un total de 21.850 Kg, aproximadamente 22 Toneladas de Metales Pesados durante el período 2.008. 3.- Estos elementos en los efluentes líquidos pueden actuar ejerciendo sus efectos tóxicos directamente sobre la biota e indirectamente sobre la salud de los seres humanos por el consumo de peces contaminados. Mencionar los múltiples efectos deletéreos del Plomo, Cadmio, Níquel, Cromo, Arsénico, etc., sobre los seres vivos no es el objetivo de este comunicado pero sí queremos remarcar tres características principales que poseen la mayoría de los metales pesados y que acrecientan su poder contaminante: un elevado poder residual ya que no se degradan, su poder de bioacumulación (aumento de la concentración del contaminante en un organismo biológico en relación a la concentración en el medio en un plazo de tiempo) y biomagnificación (aumento de la concentración del contaminante al pasar sucesivamente a través de la cadena alimentaría). 4.- Haremos una referencia especial al Mercurio por ser el tema de la controversia y quizás uno de los más tóxicos. El Mercurio inorgánico en los fondos de los ríos, lagos y mares puede transformarse por acción bacteriana en compuestos órgano mercuriales. El principal de ellos es el metilmercurio, el derivado de mayor toxicidad. Generalmente se deposita en los sedimentos y en el plancton y de esta manera ingresa en la cadena alimentaria a través de la alimentación de los peces. Como se bioacumula y se biomagnífica puede ocurrir que su concentración en el río sea baja, pero a medida que pasa por la cadena alimentaria va aumentando notablemente hasta el último miembro de dicha cadena. Ingresa al ser humano cuando éste consume pescado contaminado en forma reiterada. Por su carácter de liposoluble es el compuesto del Mercurio más acumulativo, pudiendo distribuirse por todo el organismo. Afecta especialmente al Riñón, Sistema Digestivo, Sistema Nervioso, produciendo entre otros síntomas temblores, incoordinación en los movimientos, dificultad en el habla, alteración de la visión y la audición y malformaciones fetales por su pasaje a través de la placenta.Es importante recordar las intoxicaciones masivas que ocurrieron en Japón: las de Minamata (1953-1960) y Niigata (1964-1965), que originaron la muerte de más de 50 personas por consumo de pescado contaminado con el citado tóxico. Dichos episodios fueron originados por el vertido de mercurio inorgánico usado como catalizador en una industria de polímeros plásticos en una bahía cercana a estas localidades. En nuestro Río Uruguay el pez más abundante y de mayor consumo es el sábalo, que se alimenta de los sedimentos (iliófago: utiliza la materia orgánica del fango), pudiendo llegar a ser el primer eslabón de contaminación en la cadena trófica. 5.- En países del primer mundo como USA y los de la Comunidad Económica Europea en los Ríos, Lagos y Mares donde se vuelcan efluentes industriales se hace un minucioso análisis de contaminantes químicos en los peces destinados a la alimentación humana. Entre los elementos que se controlan con mayor rigurosidad figuran los metales pesados y los compuestos orgánicos clorados, y se informa continuamente a la población la aptitud del pescado para ser consumido o no. Es así como uno puede ver en las góndolas de los supermercados, por ejemplo si los peces proceden del Mar Báltico (contaminado por los efluentes de las pasteras de los países nórdicos) la siguiente leyenda: "Este producto puede ser perjudicial para su salud".Es sabido que existen otros contaminantes presentes en el río Uruguay, provenientes de los efluentes líquidos de Botnia, como son los compuestos orgánicos clorados, entre ellos dioxinas y furanos, cuya presencia en los sedimentos fue una de las pruebas presentadas por la argentina en el Tribunal de La Haya. Además se demostró en los sábalos capturados en la cercanías de la planta, un incremento de dioxinas respecto a los valores hallados antes de la puesta en marcha de la misma, como así también un aumento en el tamaño del hígado (transformación de tóxicos) y una alteración de las hormonas sexuales originadas por la presencia de disrruptores endocrinos (Ej. Nonilfenoles). Por todo lo manifestado anteriormente consideramos necesario controles periódicos de contaminantes químicos de los peces del Río Uruguay destinados a la alimentación humana por parte de los organismos estatales que correspondan y que se informe a la población si son aptos o no para el consumo humano. 6.- Como consideración final queremos referirnos brevemente a un agravio recibido en declaraciones aparecidas el 26/12/2010 en el diario El Día de nuestra ciudad, realizadas por un funcionario de la CARU, donde se nos acusa de actuar irresponsablemente, por informar a la población sobre la presencia de estos tóxicos y sus posibles efectos sobre los peces. Desde que se creó el Grupo Técnico, nuestro objetivo principal fue siempre informar con veracidad todos los temas vinculados a los efectos contaminantes de Botnia-UPM, alertando a la población y a las autoridades sobre los mismos. Lamentablemente todo lo que hemos anunciado referente a este tema desde nuestros primeros informes se ha ido cumpliendo paso a paso. En nuestros años de lucha contra Botnia hemos sido invitados a disertar en diferentes ámbitos periodísticos y académicos, en Universidades y en organismos estatales y comunitarios de diversa índole, en distintos lugares del país. También hemos participado de numerosas reuniones técnicas en Medio ambiente y Cancillería, aportando ideas y sugerencias para controles ambientales efectivos. Debatimos frente a férreos defensores de Botnia, y a pesar de las diferencias existentes siempre se nos respetó por la coherencia de nuestro mensaje y la seriedad de nuestros informes y es la primera vez que recibimos este tipo de calificativos. Lo que más nos preocupa es que algunos funcionarios en lugar de alertar y prevenir intenten vanamente desacreditar nuestro trabajo y se erigen en justificadores de una contaminación innegable que más temprano que tarde nos afectará. Consideramos que nuestro deber como ciudadanos es continuar firmes con nuestras convicciones y argumentos, que apuntan esencialmente a informar sobre los efectos contaminantes de Botnia hasta lograr el desmantelamiento de la misma o su relocalización fuera de la cuenca del Río Uruguay. * Integrantes del Grupo Técnico Asamblea Ciudadana Ambiental de Gualeguaychú ESTE CONTENIDO COMPLETO ES SOLO PARA SUSCRIPTORES
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