Martín Alazard: “Las declaraciones de Tabaré Vázquez son aberrantes”
El ambientalista salió al cruce de las declaraciones del presidente de Uruguay. Dijo que los factores económicos gravitan tanto en su personalidad que le hace decir cosas como si fuera alguien que estuviera fuera de sus cabales. Aseguró que Botnia sigue contaminando y que si se construye una nueva planta se terminará de matar al río Uruguay.
El presidente uruguayo Tabaré Vázquez encabezó junto a su gabinete el primer Consejo de Ministros abierto del año que se llevó a cabo en la localidad de Pueblo Centenario, lugar elegido por UPM para instalar su segunda planta de celulosa en el vecino país. En la ocasión, Tabaré, médico oncólogo, destacó a la prensa uruguaya "la muy buena experiencia" que tiene Uruguay con las dos plantas que ya funcionan, una de UPM en Fray Bentos, y otra de Montes del Plata en Conchillas, Colonia.
"Previamente hubo muchas alarmas. Se decía que nacerían niños con dos cabezas, que habría un aumento del número de cáncer y leucemia, pero pasaron 12 años y no sucedió nada de eso", remarcó el jefe de Estado. En tal sentido, dijo que "se superaron los temores y no hubo ningún impacto negativo".
Las declaraciones de la máxima autoridad de la República Oriental del Uruguay desataron una andanada de críticas en las redes sociales e indignación en ambas márgenes del Río de los Pájaros.
Martín Alazard, médico de nuestra ciudad y asambleísta, uno de los ofuscados por las declaraciones del mandatario uruguayo, indicó que "nos tiene que hacer pensar y repensar la actitud del presidente Tabaré Vázquez, porque está claro que se olvidó todo lo que estudió en su formación como médico". Opinó que da la sensación que como "político no puede hablar de empresas contaminantes, malformaciones, abortos y demás". Resaltó que "solamente en los entes científicos y técnicos se puede hablar de dioxinas, arsénico, elementos que utilizan estas empresas que luego vuelcan al agua en cantidades que terminan siendo incontrolables".
Afirmó que "la Organización Mundial de la Salud sabe del efecto contaminante y del trastorno en el mecanismo hormonal que sufren los seres vivos, partiendo desde los micro organismos. Esto es algo que comprobó la misma ciencia del Uruguay luego de una serie de estudios que arrojaron como resultado un efecto contaminante de estas empresas, que son de las más peligrosas del mundo".
El asambleísta señaló que si se "tuviera este tipo de plantas de celulosa con un tipo de producción menor, distribuida a lo largo de una costa marítima, es una cosa. Pero si tengo una planta con una producción de dos millones de toneladas al año con efluentes al Uruguay, estoy matando al río y a todo los efluentes que se manejan en esa región".
Alazard opinó que el ecosistema ya "era frágil por otros contaminantes y si se suma una nueva planta le estamos otorgando un certificado de defunción al Uruguay". En relación a lo manifestado por Vázquez en relación a que "no apareció un chico con dos cabezas en los 12 años que lleva la planta celulósica en Fray Bentos", destacó que "las malformaciones existen y están comprobadas. Se han dado deformaciones, muertes de determinadas especies sin que se sepan las causales de las mismas, como asimismo abortos y otros problemas que antes no se apreciaban. Todo está escrito y, de ninguna manera, resulta "aceptable poner en duda si Botnia contamina".
"Es más, el tribunal de La Haya, dijo que estamos con un Río Uruguay contaminado, sin embargo, Argentina no pudo demostrar que esas partículas y elementos contaminantes fueran producto de lo que arroja la pastera finesa, como si la moléculas tuvieran que tener un cartelito con la leyenda Made in Botnia", ironizó el ambientalista.
Destacó que la lucha sigue y que "no nos podemos acostar a dormir la siesta porque las plantas ya están instaladas. Ahora se viene una tercera con consecuencias terribles para el ecosistema, el río Uruguay y todos los que vivimos en la zona".
Detalles de la nueva planta
Comentó que la obra se "realizaría en la zona de Tacuarembó, sobre la ribera del Río Negro, afluente que termina en el río Uruguay, frente a las ex pescaderías, conocidas como de Galli y Foldessi, a 35 kms de la ciudad, en la zona rural de Costa Uruguay Sur".
Alazard indicó que "habrá un efecto sumatorio a la contaminación ya existente". Y se sabe que "no habrá dilución posible, debido que el Uruguay es un río de poco caudal, solo un tercio de lo que es el Paraná".
Cargó contra UPM Botnia, asegurando que se trata de "una empresa fuera de escala". Dijo que la de Fray Bentos se planificó para "970.000 toneladas por año, y resulta que está trabajando está trabajando con un 1.350.000 toneladas y la que se está haciendo va por las dos millones". Será una de las más grandes que tienen en el mundo. Un fábrica gigantesca que a los "empresarios les conviene construir, en vez de varias pequeñas al lado del mar. Es por eso que tenemos que seguir "peleando para que estas plantas tengan escala en el ambiente donde se van a instalar".
La materia primera
Uruguay no tiene capacidad forestal para alimentar a plantas de celulosa instaladas en su territorio, por lo que se "desprende que la materia prima llegará de países vecinos, siendo uno de ellos Argentina". Dijo que la ley de la madera, luego derogada en la provincia, era para "frenar la llegada a estas latitudes de empresas como la que se va a instalar en Tacuarembó y estimular la producción local de muebles, tirantería, machimbre en los aserraderos nacionales". Lamentablemente-sigue-, esas "producciones están en una etapa de crisis y los rollizos siguen pasando al otro lado, priorizando algunos argentinos, el mercantilismo por sobre la salud y el ambiente".ESTE CONTENIDO COMPLETO ES SOLO PARA SUSCRIPTORES
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