Más de 3200 familias de Gualeguaychú en lista de espera para su vivienda propia
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El acceso a la vivienda propia es uno de los principales objetivos de todas las familias. Con el correr de los años, los requisitos en los bancos suelen ser más estrictos lo que genera una dificultad en el acceso masivo a los créditos. Desde el IAPV, reconocen que esto engrosa las listas de espera.Farabello / Riera / Peralta / NavarroExisten familias que están en lista de espera en el Instituto Autárquico de Planeamiento y Vivienda (IAPV), desde el 2004, o inclusive desde antes. El dato fue confirmado por su referente local, Carlos Aloy, quien aseguró a ElDía están "realizando un nuevo registro para actualizar todos los datos. Pero tengo conocimiento que hay familias que están en lista desde el 2004 o inclusive de algunos años antes".Respecto al número de grupos familiares que demandan una casa propia en la ciudad, Aloy manifestó que "según los últimos datos, tenemos entre 3200 y 3300 familias en lista y al respecto explicó que "en los últimos años ha crecido el índice, porque muchos matrimonios se separan, luego han formado nuevos grupos familiares y eso demanda más; esta situación antes no se veía tanto".Asimismo, aseguró que los matrimonios jóvenes hoy se están inscribiendo. Esta también es una situación nueva, sumado a las muchas madres solteras y jóvenes".Respecto al poder adquisitivo de las personas que esperan por su vivienda, Aloy explicó que "antes el IAPV trabajaba con familias con menos recursos, pero ahora hay gente de toda clase; tenemos inscriptas familias con buenos ingresos e inclusive que hasta tienen su terreno, pero no pueden construir".En tanto, la dificultad de acceder a un crédito a través de un banco, genera que las listas en IAPV, aumenten aún más.Una línea que ha dado respuestasEl pasado viernes se desarrolló el primer sorteo del programa Pro.Cre.Ar, destinado a las tres nuevas líneas de refacción, ampliación y terminación de viviendas, y construcción, donde más de 50 familias de todo el país participaron para acceder al crédito impulsado desde el Gobierno Nacional.La línea construcción está destinada a aquellas familias que cuenten con un terreno propio o de un familiar directo (padre, hijo, cónyuge o concubino/a), que deseen acceder a un crédito hipotecario para la construcción de una vivienda única, familiar y de ocupación permanente.La línea de ampliación y terminación está destinada a aquellas familias que cuenten con una vivienda construida, ya sea en un terreno propio o de un familiar directo (padre, hijo, cónyuge o concubino/a) y que deseen ampliar o terminar la misma. Tiene una financiación de hasta el 100 por ciento del proyecto de obra restante y el monto del crédito se percibe en un anticipo del 40% y dos desembolsos del 30% cada uno, de acuerdo a la verificación del avance de obra.Con la línea de ampliación de vivienda se puede construir hasta 50 metros cuadrados, aumentando la superficie actual de la vivienda. Hay que destacar que la vivienda en su estado actual debe estar habitable, o sea contar como mínimo con un ambiente, baño y cocina.Para la línea terminación de vivienda, el crédito es para finalizar la construcción de su vivienda en tanto se trate de una obra ya iniciada y presente un avance mayor al 50 por ciento del total del proyecto, caso contrario puede consultar por el destino construcción.Para inscribirse en alguna de estas opciones, la persona sólo debe ingresar al sitio web de anses.gov.ar y seguir los pasos que se le indican. Luego de que se realiza correctamente la inscripción se le otorgará un número con el que participará en los sorteos televisados por la TV Pública, o posteriormente se podrán confirmar a través de la página de Anses.Toda persona que cuente con ingresos demostrables en relación de dependencia -personal efectivo o contratado-, independientes -Monotributistas o Responsables Inscriptos-, Jubilados y/o Pensionados, pueden acceder al crédito.Quedan comprendidos en esta definición, los individuos que desempeñen tareas bajo el régimen de Servicio Doméstico, los médicos residentes, la categoría de Monotributo Social y aquellos que perciban pensiones no contributivas.Para el cálculo de los ingresos se considera el promedio de los ingresos netos percibidos en los últimos 12 meses, sin ningún tipo de exclusión o tope. Los únicos que pueden hacerlo son los cónyuges o concubinos del solicitante.Para aquellos que tienen terreno y desean adquirir la línea de construcción de vivienda, el terreno deberá estar ubicado en zona urbana o semi-urbana consolidada (con infraestructura de servicios y acceso a medios de transporte), sobre calle o camino trazado y con baja probabilidad de inundaciones; debiendo contar obligatoriamente con electricidad. En caso de que exista una construcción preexistente al momento de solicitar el crédito, la obra deberá registrar un avance inferior al 50 por ciento de la construcción.También existe la posibilidad de que alguna persona cuente con un inmueble en mal estado y desea demolerlo, pero para acceder al crédito la demolición deberá ser total. No se admiten demoliciones parciales (lo que se consideraría una "ampliación" o "refacción" de vivienda). El monto del préstamo a otorgar será únicamente para la construcción, no incluyendo las sumas de dinero destinadas a las erogaciones por la demolición. Cabe aclarar que en el plano presentado debe figurar la demolición.Otra posibilidad, para aquellos que no cuentan con un terreno propio y anhelan la casa propia, es la construcción sobre un terreno donde exista un inmueble de algún familiar, pero para acceder al crédito será hipotecado todo lo existente en dicho terreno.También hay que destacar que en estos casos, el inmueble que se construye debe ser una unidad habitacional independiente (tener baño, cocina y entrada independiente). La nueva construcción se puede realizar en el frente, en el fondo, en los laterales o arriba de la vivienda existente.El proyecto de obra no puede superar en cinco veces el valor del terreno. Por ejemplo: ante un terreno de 50 mil pesos, el monto máximo al que pudiera acceder por este concepto sería de 250 mil pesos. La cantidad máxima de metros cuadrados a construir es de 150.El préstamo, una vez acreditado, esta estructurado para que durante el periodo constructivo no se pague cuota. La primera cuota se va a exigir al mes siguiente de haberle entregado el banco el último desembolso. El período de obra para construir la vivienda es de 9 meses, prorrogable por 3 meses (por única vez) y se pagará la primera cuota en el mes 10.La Caja de Jubilados municipal dejó de dar créditos hipotecarios La Caja Municipal de Jubilados y Pensionados es una herramienta que tienen todos los empleados municipales para acceder a un préstamo. Hasta el 2011 existían, además de los préstamos libres, los préstamos inmobiliarios, hoy no se dan más porque "los valores se dispararon mucho y con lo que podemos llegar a prestar no te da para pagar una casa", informaron desde su Directorio.En la actualidad la Caja de Jubilaciones llega a dar préstamos a 200 empleados municipales por mes. Los requisitos son mínimos: la fotocopia del recibo de dueldo y un garante (solo para los casos en que el acreedor del préstamos tiene menos de diez años en la actividad, si los tiene no es necesario). Los préstamos son de hasta 70 mil pesos."Los intereses que cobra la Caja son tres veces menos que los del banco, nosotros no tenemos incobrabilidad", expresaron desde su Directorio. Éste está conformado por representantes de los empleados activos, de los pasivos y del Poder Ejecutivo.Desde su Directorio, informaron a ElDía que "hasta el año 2011 se dieron préstamos hipotecarios, pero los valores de las casas se dispararon; entonces decidimos aumentar los montos de los préstamos personales con libertad de acción de invertir donde vos querés (pasaron de 40 mil pesos a 70 mil) y se eliminaron los préstamos prendarios", informaron.En el año 2002 la Caja financió la compra de terrenos a empleados municipales, jubilados y pensionados. "Nosotros les prestábamos a los empleados, los empleados se lo daban a la Municipalidad para que compraran los dos terrenos y se donara al IAPV para hacer las casas; en el 2005 se entregaron los dos barrios, el barrio Perigán y el Sagrado Corazón"Próximamente se va a comenzar con la construcción de dos barrios municipales, en total son 90 viviendas. La Caja hizo el préstamo de 16 mil pesos a cada familia, con lo que se pudo comprar el terreno. Ahora lo único que se aguarda es la licitación de la obra. "La Caja lo único que hace es darte plata para que vos compres un terreno y se lo dones al IAPV; éste es el que después llama a licitación con estos fondos", explicaron.Los préstamos inmobiliarios ya no se dan más desde la Caja Municipal de Jubilados y Pensionados. Pero los municipales tienen la posibilidad de pedir créditos sin ningún destino prefijado. Hasta 70 mil pesos pueden pedir con la sola presentación del recibo de sueldo.El crédito hipotecario en LatinoaméricaLa activa participación del Estado incrementó considerablemente el número de créditos hipotecarios en Latinoamérica. Chile y Panamá son los países que muestran mejores cifras mientras que Brasil y Perú presentan un fuerte crecimiento. Argentina, sin embargo, presenta una tendencia diferente.Según datos publicados por ONU- Hábitat, el sistema habitacional en América Latina muestra un profundo déficit, ya que más de 110 millones de personas en la región no tienen acceso a una vivienda digna.Un informe elaborado por el Departamento de Estudios del Grupo Edisur (una Desarrollista Inmobiliaria con sede en Córdoba), señala que gracias a una mayor estabilidad económica y una caída de las tasas de interés, los países latinoamericanos lograron reducir la vulnerabilidad de sus sistemas financieros. Así, de manera progresiva y con un fuerte apoyo por parte del Estado, las diferentes entidades bancarias incrementaron sus esfuerzos para desarrollar y extender los servicios de crédito hipotecario a los hogares de menores recursos.A excepción de Chile, en donde el mercado hipotecario está liderado por el sector privado, en general existe una preeminencia de las bancas públicas en el otorgamiento de créditos para inmuebles. La fuerte presencia estatal se justifica ya que sólo una parte reducida de la población latinoamericana puede ahorrar lo suficiente para comprar una vivienda terminada o acceder a créditos hipotecarios privados para hacerlo.Por caso, en Uruguay, y de acuerdo a un informe realizado por la Consultora "Equipos" sobre mercado inmobiliario y crédito hipotecario, el nivel de préstamos para la vivienda en relación al PBI local cambia según si se considera o no al Banco Hipotecario de Uruguay. La proporción es cercana al 4% del PBI si se considera la participación de dicha institución mientras que si sólo se consideran los bancos privados el nivel de créditos no llega a representar el 1%.En Brasil, por su parte, la entidad hipotecaria más importante es la Caixa Federal, institución pública que responde por el 70% del crédito del sector inmobiliario que se concede en el país. Cuando el Estado no actúa directamente en el otorgamiento de créditos hipotecarios, lo hace de manera indirecta, subsidiando las tasas de interés de dichos préstamos. El caso de ArgentinaLa situación que ha exhibido Argentina respecto a su mercado hipotecario es diferente a la de sus vecinos. Según un informe de la consultora Deloitte, desde 2003 los préstamos destinados al consumo multiplicaron su participación. Hoy representan valores cercanos al 40% de la cartera total de créditos mientras que aquellos que financian la adquisición o construcción de viviendas participan sólo del 10%, según datos de Banco Central de enero de 2012.Esta tendencia se refleja en que Argentina exhibe históricamente uno de los ratios crédito hipotecario/PBI más bajos de la región. La participación de los créditos hipotecarios en la economía del país es inferior al 2%, una cifra que no se supera desde el año 2004, aún a pesar del fuerte crecimiento económico en estos últimos años. En el corto plazo, esta tendencia no parecería revertirse. Según Reporte Económico, el crecimiento de este tipo de créditos durante 2012 se ubicó por debajo del 5%, representando menos de US$ 7.000 millones y significando un promedio mensual menor a los US$600 millones.No obstante, el gobierno nacional y los provinciales mediante el "Programa de Crédito Argentino del Bicentenario para la Vivienda Única" (PROCREAR), han lanzado planes de créditos para la adquisición de viviendas que ofrecen condiciones muy ventajosas en comparación a la oferta del sector privado.Salarios, vivienda y créditoLa instrumentación de una política real de financiamiento de la vivienda a través de entidades bancarias es algo ausente dentro del mercado inmobiliario argentino desde hace ya casi una década. En nuestra propia crisis de finales del 2001 y en el ADN de la recuperación posterior sustentada por el fogoneo del consumo acompañada por altas tasas inflacionarias en el último lustro se halla la explicación a la participación insignificante que tiene el crédito hipotecario en las compras de viviendas. Por sobre las razones económicas la decisión política para inducir y apoyar al sistema bancario hacia la instrumentación de líneas de financiamiento hipotecarias de largo plazo sostenibles en el tiempo ha estado ausente o bien ha aparecido sólo en forma espasmódica.Aún así, y a pesar de las altas tasas aplicadas a las líneas hipotecarias y del aumento del precio de las viviendas, como resultado de los acuerdos salariales sellados durante los últimos años que implicaron una suba nominal de los ingresos en dólares se produjo una leve mejoría al momento de poder calificar para acceder a un crédito hipotecario.De todos modos la cuota a pagar mensualmente para comprar un departamento usado de calidad media standard de unos 60 m2. sigue siendo el escollo que limita el ingreso a la compra de la vivienda propia por esta vía ya que insume según la localidad del país entre el 40 y el 99 % del salario registrado promedio de quienes habitan el lugar, según informó el sitio Reporte Inmobiliario.Sistema financieroSegún un informe del Banco Central, el sistema financiero (bancos más casas de cambios) obtuvo en 2012 unos 30 mil millones de pesos de ganancia. De ese total, aportaron casi 10 mil al fisco en concepto de impuesto a las ganancias.El ingreso total del sector fue de casi 20 mil millones de pesos.
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