Matías Marchesini: “Mi sueño es ganar el próximo domingo”
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El Ruso habló con ElDía tras la tarde épica de la que fue protagonista. En un pie, le dio los tres puntos gracias a los cuales Juventud Unida acaricia el ascenso a la B Nacional. "Este grupo tiene un corazón más grande que el cuerpo", expresó, orgulloso.Fue uno de los referentes de la gran campaña que le permitió el sufrido ascenso al Argentino A (hoy Federal A) al equipo del Beto Acosta la fría tarde del 21 de julio del año pasado. Nacido y educado futbolísticamente en el club de la vía, donde aprendió a correr, como remarca cada vez que tiene la oportunidad, tras la salida de varios referentes del ascenso y la llegada de tantos otros nombres prácticamente desconocidos, Marchesini se erigió como el capitán y símbolo de un equipo, una forma de jugar y, en definitiva, un estilo propio.El domingo, ante un estadio con todos los condimentos de un clásico, el Ruso coronó un excelente partido con una jugada propia de un cuento de Fontanarrosa. Pero no, todo fue real: Marchesini, en un pie, miró el banco de suplentes y pidió el cambio. Esteban Paiz ya estaba en la mitad de la cancha para remplazarlo cuando Mastrángelo marcó una falta sobre el ataque derecho de Juventud. "Una más, déjame una más", pidió Marchesini. Y en un pie, literalmente, recorrió los interminables metros que lo separaban del área rival y se las ingenió para volver a ganar de arriba y estampar el 2 a 1 que dejó a Juventud a 90 minutos de meterse en la historia grande del fútbol argentino y seguir engrosando la propia."Tenía el gemelo explotado, cuando encaro para el área, cada vez paso me dolía más, pero busqué el gol desde el primer tiempo y sentía que faltaba algo, no podía dejar la cancha con esa sensación de saber que tenía una más, no la podía dejarla pasar", contó a ElDía, antes de ir a la primera sesión kinesiológica por la fuerte contractura en su gemelo izquierdo.Sobre el encuentro, remarcó el orden y, sobre todo, la actitud del equipo para "salir a pasar por encima a Atlético". En la semana anterior al encuentro, "se habló mucho, por eso salimos a la cancha no solo a ganar el partido, también a ganarle a otras cosas que pasaron fuera del rectángulo verde. Como lo que salió a decir el técnico (Cervilla), quien insinuó que Juventud está donde está por una persona o por otra", expresó, al tiempo que reconoció que el triunfo también "tuvo un sabor a revancha por lo mal que nos la hicieron pasar en Paraná".Con la victoria ante Atlético el equipo del Beto Acosta quedó a cuatro unidades de Sportivo Patria, el único escolta que tiene la Zona 4, cuando restan seis puntos en disputa. La posibilidad de un nuevo ascenso, nada menos que a la categoría por la que pasaron River e Independiente algunos meses atrás, dejó de ser un escenario hipotético sobre el cual nadie se animaba a hablar demasiado, para convertirse en una realidad palpable, al alcance de las manos.Sobre el soñado presente que pasa Juventud, Marchesini dijo que "ningún equipo se prepara para pelear en la mitad de la tabla, nosotros mantuvimos una base y llegaron varios chicos que no habían tenido la posibilidad de jugar el Federal A, pero que vinieron con mucho hambre de gloria: eso hizo que el equipo se haga mucho más fuerte, aun teniendo uno de los presupuestos más bajos del torneo, y que en cada partido demuestre que tiene un corazón más grande que el cuerpo y que va a ir hasta las últimas consecuencias"."Todavía no caigo"Pese a su vasta experiencia nacional e internacional ―jugó en la primera de Boca e Independiente, en Ecuador, Bolivia y hasta en China, entre otros―, el Ruso vive un presente muy particular en lo personal, ya que fue en Juventud Unida donde dio sus primeros pasos futbolísticos."Por ahí todavía no tomo dimensión de lo que generó la victoria del domingo, todavía no caigo. Hacer un gol en el clásico, en un pie y sobre la hora es un sueño, sobre todo para mí que aprendí a correr en el club. Además pude vivir algo hermoso, la gente coreó mi nombre y me esperó para reconocer, no solo el gol sino todo el sacrificio que vengo haciendo hace mucho tiempo", relató el central que en mayo cumplió 35 años, y concluyó: "Ojalá pueda vivir muchas más, pero si no me toca, con esta es suficiente".Por último, sobre el encuentro del domingo frente a Gimnasia y Esgrima de Concepción del Uruguay, en el que una eventual victoria de los de Gualeguaychú les significaría el ascenso a la segunda categoría del futbol de AFA por primera vez en la historia, el capitán decano fue claro: "Mi sueño es ganar el próximo domingo. Es el mismo sueño que tenía antes de empezar el torneo: mi sueño, siempre, es ganar el próximo domingo".
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