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Matías Martiarena insistió en la urgencia de reparar la balsa de Villa Paranacito

El Vice Director del Distrito Tres de Federación Agraria Argentina señaló que es una vergüenza que no se haya solucionado el arreglo de la balsa que une Villa Paranacito con la Isla 9 y lugares importantes de la zona cómo el Hospital y el cementerio a los que hay que acceder cruzando el río.

Por Fabián Miró

Indicó que el dinero que tiene que aportar la provincia es ínfimo para las arcas del estado provincial y que lo poco que se ha hecho es gracias al esfuerzo de vecinos que han hecho una colecta. Sostuvo que para el gobierno provincial los habitantes de Paranacito fuesen de segunda.

El federado dijo que no entiende “cómo la balsa sigue afuera del agua y la gente cruzando al hospital, a la isla 9 en canoas, botes, lanchas, cuando lo podría hacer en distintos tipos de vehículos si la balsa estuviese en servicio”. Contó que la gente de la zona “ha hecho una serie de arreglos con plata que han recolectado-afrontando compromisos- de su propio bolsillo para poner en condiciones el único medio que tienen para cruzar el río en vehículos”.

Opinó que por “inoperancia, burocracia y un alto grado de desidia del gobierno provincial no ha llegado el dinero que tiene que poner el estado, para terminar de arreglar la balsa que une al continente con la isla 9”.

La balsa se sacó el 18 de mayo para “comenzar las primeras reparaciones a la espera de que llegue el giro de provincia, aunque el proyecto para dejarla en condiciones data de octubre del 2020”. Indicó que la “provincia debería aportar una suma, que para los gastos que tiene el gobierno, es ínfima desde donde se lo mire”.

“Esta cuestión de expedientes que van y que vienen, que se firman nuevos acuerdos, que le solicitan nueva documentación a la gente del consorcio que maneja la balsa, nos llevan a pensar que el gobierno tiene como ciudadanos de segunda a toda la gente de Villa Paranacito”.

Recordó que “la balsa une dos caminos muy importantes, teniendo de un lado el continente y el casco urbano de Villa Paranacito, y del otro el Hospital, diferentes emprendimientos productivos y turísticos, mucha gente que eligió la zona para vivir, escuelas, un club, en definitiva un montón de actividades que se ven afectadas por una burocracia monstruosa y gente a las que no les interesa en absoluto a quienes habitan en el sur entrerriano en una zona tan compleja, donde la comunicación es vital, como lo es Villa Paranacito”.

Desde Federación Agraria han “realizado innumerables llamados, un montón de gestiones para que se mueva y se agilice el trámite, y si bien nos han respondido y tratado muy bien, la realidad es de que esto es “Mucho Ruido y Pocas Nueces”. Señaló que le han elevado “notas hasta el gobernador, Gustavo Bordet, y no ha pasado nada”.

Y luego de tantos trámites “uno empieza a levantar temperatura y eso que estamos en tierra firme, en el continente, ni hablar de los que viven en la isla, personas que hasta hace poco tiempo se subían a su vehículo y se dirigían a donde querían. Hoy esa gente está varada o limitada a lo que puede hacer con una lancha.

Las personas que viven en la Isla necesitan en forma urgente que se destrabe todo, que se agilicen los trámites y que de una buena vez se termine con la reparación de una Balsa. Sí de una balsa, no estamos hablando de hacer un puente, solo reparar un medio que une el continente con la isla y que pertenece a la Dirección Provincial de Vialidad.

Siempre hay un pero, una firma que falta, algo que se perdió. Es algo que duele, molesta, como han tratado a los productores, vecinos de la zona que literalmente los tratan de segunda, como si a nadie les importase su suerte. La palabra es fuerte, pero se sienten ciudadanos de segunda o tercera clase”.

Señaló que la gente que integra el consorcio y vecinos “han tomado compromisos financieros para avanzar en la reparación de la balsa con la esperanza de que provincia gire el dinero”.

Martiarena indicó que la “Administradora, Alicia Benítez de Feltes, de Vialidad Provincial, al igual que el Ministro de Producción y Turismo, Juan José Bahillo, están al tanto, pero la realidad es que las soluciones no llegan, y ya no sabemos con quien hablar para que gire el dinero”.

"No puede ser que a casi un año de que el proyecto se presentara estemos viviendo una situación que cada vez genera más angustia”. Estamos “hablando de que hay que hacer una serie de arreglos en una balsa, no de una megaobra; mientras que por otro lado vemos como se gasta dinero en cosas que no son esenciales, como lo es la única vía de comunicación entre el continente y la Isla 9, máxime cuando en la misma, amén de la producción y los emprendimientos se encuentra el hospital, debiendo los pacientes y el personal que trabaja en el mismo, cruzar el río en un bote o en una lancha”.

Queda claro que estamos hablando de “mucha desidia y de una burocracia alimentada por inoperantes que ha declarado a la gente de Paranacito como de segunda”, remarcó.Cerró diciendo que los funcionarios deben pensar que “son tres o cuatro los que están del otro lado de la isla, unos poquitos metidos entre los sauces y el agua y que no valdría la pena gastar dinero en ellos”.

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