“Me pegaron, me picanearon y me dijeron que iba a desaparecer como mi hermano”
Hugo Angerosa fue detenido, torturado y finalmente liberado. 36 años después, recuerda esos días y homenajea la memoria de sus dos hermanos desaparecidos.Mónica Farabello En septiembre de 1976, el médico veterinario Hugo Angerosa fue detenido y trasladado por personal del ejército con apoyo de la policía. Luego de 36 años y sentado en su veterinaria, recuerda que se lo llevaron de su domicilio y fue trasladado "al Regimiento de Gualeguaychú, me tuvieron un día ahí y al otro día a la noche entraron tres o cuatro personas, de las cuales yo pude identificar a una, porque prendieron la luz"."Cuando me vieron, apagaron la luz, me esposaron y me cubren los ojos con una tela adhesiva gruesa. Después me agarraron y me metieron en un Ford Falcon, sobre el piso, y después de una hora de viaje por un camino de pozos, siento que doblamos y entramos como si fuera a un galpón o un garage, y de ahí me subieron por una escalera caracol, siempre con los ojos vendados y por supuesto con amenazas y golpes", relató Hugo.Lejos de la ciudad, y sin conocer bien su ubicación, recuerda que fue "atado y estuve prácticamente cuatro o cinco días, porque perdí la noción del tiempo. Nunca fui alimentado durante esos días; me golpearon, me amenazaban y me hablaban de mi hermano desaparecido".Además, en esos días Hugo Angerosa fue maltratado mientras intentaban obtener información de otras personas. "Me pegaban cachetadas, patadas, me picanearon y me decían que yo iba a desaparecer como desapareció mi hermanito en Santa Fe. Sabían todo de mi hermano, pero cuando les preguntábamos decían que no sabían nada".La libertad y el miedoTras cuatro o cinco días de cautiverio, y con un hermano desaparecido meses antes, Hugo Angerosa fue liberado "un 11 de octubre a la noche. Yo creía que al otro día iba a ser feriado, pero al final me tuve que levantar temprano y tuve que ir a trabajar a la veterinaria que tenía con otro socio"."Después de esos cuatro o cinco días, me cargaron en el baúl de un Ford Falcon, vendado y esposado como estuve todos esos días y me trajeron de nuevo a Gualeguaychú", relató.El sufrimiento era físico y psicológico: "al lado mío había otra persona secuestrada que fue sacado del Regimiento de Villaguay, era Jorge Felguer; a él lo torturaban salvajemente, no sé por cuánto tiempo y después hablando con él me decía: 'no sabés cómo me dejaban, quedaba hecho mierda' y tenía que ir el médico del Regimiento a tratarlo porque estaba destrozado".El supuesto jefe de MontonerosDurante los días de secuestro Hugo fue golpeado, le aplicaron picana eléctrica y lo obligaban a dar información sobre diferentes personas. "Había mucha gente que yo ni conocía, y otra que estaba detenida en Paraná. Yo les decía que no tenía nada que ver y les describí absolutamente toda mi vida, pero ellos me acusaban de ser el segundo jefe de Montoneros que tomó el Regimiento de Formosa en noviembre del 75. Cuando les dije que yo ni siquiera conocía Formosa, me pegaron una cachetada y comenzaron a amenazarme".En la actualidad, aseguró que pudo identificar "a Julio Rodríguez, que es un sargento retirado de la policía federal en este momento y que está entre los procesados en la causa de Paraná. Lo ví a unos metros en ese recinto; hacía 30 años que no lo veía. También identifiqué al Mayor Valentín, que era el Jefe del Regimiento de Gualeguaychú y que también está siendo enjuiciado".Con los ojos húmedos y una sonrisa tenue, Hugo asegura que "la Justicia tarde o temprano va a llegar, todo depende de la justicia y de nosotros, pero todo llega".En memoria de Blanquita y Daniel
Hugo Angerosa tiene dos hermanos desaparecidos en la última dictadura militar. Daniel Martín Angerosa fue secuestrado en febrero de 1976 y nunca apareció. Era médico cirujano recién recibido, vivía en Santa Fe y hacía trabajos solidarios en las villas. Según recuerda su hermano "era un tipo brillante, capaz y era militante de la Juventud Peronista. Además, tenía un hijo de 4 meses".
A Blanca también la secuestraron. Tenía 19 años; estaba embarazada de dos meses y fue trasladada a un campo de concentración.Allí tuvo a su bebé en agosto o septiembre de 1978. "La llevaron encapuchada a la sala de maternidad clandestina que había en el Hospital de Campo de Mayo y cuando volvió, volvió sin el bebé, así que no pudo ni amamantarlo", relata su hermano Hugo. "Esto consta por la declaración de doce compañeras que estaban ahí con ella. Nosotros seguimos buscando los restos de Blanquita y a su hijo que ahora debe ser un hombre de 33 años", dijo Hugo.Hasta el momento son 105 los bebés recuperados, pero faltan más de 400 a los que las Madres y Abuelas, seguirán buscando y pidiendo Justicia.ESTE CONTENIDO COMPLETO ES SOLO PARA SUSCRIPTORES
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