“Mi viejo me decía que estudie para no pasar por la miseria”
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Enrique Ghiglione es el candidato de UNA - Frente Renovador. A sus 59 años se lanza a la política con la convicción de buscar cambios para la ciudad. Hoy, nos abre las puertas de su casa, dispuestos a contar su historia de vida. Mónica FarabelloNació el 6 de septiembre de 1956 en Gualeguaychú. Es único hijo. Vivió en Berazategui hasta los cinco años en una casa prefabricada y donde la economía era bien ajustada. Es médico especialista en endocrinología, tiene dos hijos: Simón de 33 años y Sofía de 31. Es casado con Ana María Lemes.Su padre trabajaba en "la Rigoló" y en esa pequeña casa, Ghiglione confiesa haber sido muy feliz, aunque también conoció "el otro lado de la vida que me toca ahora".Nota relacionada: Mirá las primeras imágenes del debate por la intendencia A los cinco años y junto a sus padres volvieron a Gualeguaychú y hasta ahora, Enrique recuerda la alegría de tener una casa de material en calle Doello Jurado, aunque lloraba por querer volver a su hogar donde había dado los primeros pasos.¿Te marcó la infancia esa mudanza?-Sí, es como un trauma. Por eso insisto con el tema de la autoconstrucción porque yo lo viví en carne propia. Cuando te mudas de tu lugar de origen, así sea a un espacio mejor, es difícil, porque pasamos de una prefabricada a una casa de material.Yo quería jugar debajo de un duraznero. Quería jugar con un cajón que tenía. Enfrente había un sodero y hacía un carro con un caballito que me habían regalado y esa era mi vida.Ese fue mi trauma, junto con la muerte de mi papá que falleció cuando yo tenía 11 años. Él trabajó de panadero y trabajaba de albañil. Soy único hijo. Mi mamá trabajaba de esterilizadora en lo que era antes lo de Altuna que después fue COMETRA.¿Dónde cursaste tus estudios?-Fui al jardín de infantes de la escuela Santa Teresita. Después hice primero inferior en la Villa Malvina y primario en la escuela Normal. El secundario lo cursé en el Colegio Nacional y después me fui a La Plata y estudié la carrera de Medicina. Después me fui para Buenos Aires¿Cómo surgió tu vocación? -Tengo un primo hermano que es médico que estuvo en Gualeguaychú y después se fue para Concordia. Mi relación fue más con la familia Bocalandro, la familia de mi mamá; yo me crié con mi mamá y mis tías.De chico me fui a vivir con mi abuela, dos tías solteras y mi mamá. Siempre tuvimos esa relación de la parte más materna. ¿Era una familia bien matriarcal?- Sí, mi abuela era como el centro donde se definían todas las cosas. Mientras vivía mi abuela todo pasaba por la decisión de ella. Cuando muere (el año después que se murió mi papá), quedó mi primo que fue como un ejemplo para mí.A partir de ahí yo era el comodín que trabajaba en todos lados. Tenía primos que me llevaban a trabajar. Aprendí muchas cosas gracias a Dios y en medio de todo eso nació la vocación de querer ser médico.De todos modos, aprendí otras cosas porque mis primos también me llevaban a trabajar de mecánico porque a mí me gustaban los fierros. Tenía que ayudarle a algún primo a trabajar de albañil: íbamos a trabajar en la panadería Italiana. Cuando venía de vacaciones de la facultad, trabajaba todo el verano.Por tu relato tuviste una infancia con fuertes pérdidas familiares... -Sí...mi papá tuvo un cáncer con el que estuvo luchando dos años. Esos últimos dos años lo vi poco porque iba mucho a Buenos Aires pero me hizo madurar y entender algunas cosas de la vida.Tengo dos imágenes: cuando venía de trabajar a la tardecita que escuchaba la radio y me sentaba en la falta y me decía "m'hijo, estudie para que no pasar por esto, para no pasar miseria. Y me tocaba la cara con la mano de albañil.Después tengo otra imagen que fue cuando dijo que "no quería sufrir más, por favor". Entonces entendí algunas cosas que en ese momento me hicieron madurar y que tal vez hoy hacen que yo vea la vida de otro lado...tal vez un poco más sufrida. Eso también hace que yo tenga que tomar algunas decisiones de esfuerzo, de comprometerme, de ser distinto, de luchar por otros que están en la misma situación.¿Militaste en la Universidad?-Yo creo que estoy accidentalmente en la política. En la universidad milité muy poco porque estuve en la época del '76. Richie que era mi compañero; vivía conmigo, desapareció un buen día.Vivíamos en un departamento en calle N° 1 entre 63 y 64. Él era de Bahía Blanca. Llegaron a vivir en ese departamento como veinte personas. Uno se levantaba, el otro se acostaba. Teníamos un ritual que a las 10.30 hacíamos "una sesión de mate" para hablar y ahí "arreglábamos el mundo".Nosotros teníamos un perrito que él había traído y lo sacó a pasear a calle N° 1 y nunca más entró. Entró el perro y no volvió nunca más Richie. Sabíamos lo que pasaba.Él era un chico líder de la Acción Católica; estaba más comprometido. Nos llevaba a trabajar a Los Hornos. Nos enojábamos porque él lo que nunca quería limpiar el departamento pero lo tolerábamos porque era él.Nos avisaron que nos iban a allanar el departamento. Ahí, en las paredes estaban pegadas fotos de "El Che".Cuando volvimos nos habían allanado en serio, nos había robado todo. Estuve en Gualeguaychú mientras estuvo la facultad cerrada como dos o tres meses y no salía a la calle. Mi mamá me preguntaba por qué no salía. Sólo la buscaba a Ana María y me iba para casa. Todos teníamos un poco de miedo.Indiscutiblemente sigo diciendo lo mismo: el que no desapareció o el que hoy está es porque no servía para nada. Porque todos los que podían cambiar algo no están. Porque si hoy Richie -que desapareció con sus principios- ve la situación y la vida que se están dando los que están haciendo política y que han venido de esa época y que están ocupando cargos en el gobierno... les pide por favor que lo lleven de nuevo. No querían un cambio personal; querían un cambio social y los que están hoy no pueden presentar la declaración jurada.¿Les transmitiste ese mismo mensaje a tus hijos?-La verdad es que mis hijos son excepcionales. No porque sean mis hijos sino porque son los hijos de mi señora. La que más tiene que ver en la crianza de mis hijos es mi mujer. Yo tal vez soy un poco egoísta y pienso que muchas cosas tienen que dar vuelta alrededor mío. Creo que ese egoísmo debe tener que ver un poco con lo que me pasó en la vida.Cuando me dicen que Simón es un excelente médico o que Sofía es excelente como profesional en su trabajo me pongo feliz, pero lo que más me llena de orgullo es cuando me dicen: "qué buenos chicos, qué bárbaros, qué simples, qué buenos".¿Tu trabajo te completa como persona?-Sí. Tengo que agradecer a toda esta ciudad que me ha dado la posibilidad de tener un trabajo y una situación económica tranquila. Los gurises también tuvieron que conocer otras cosas, porque cuando yo estuve en el Hospital, en mis primeras dos direcciones, tuve que hipotecar la casa por 15 años porque yo salí sin un peso y me fundí.Mi mujer es fuera de serie. En la época en que estuve frente al Hospital tuve un proyecto; pateábamos, íbamos a la Cuchilla, nos metíamos ahí adentro y ellos eran chiquitos e iban conmigo. Mis hijos también conocieron lo otro; estar sin plata, tener zapatillas feas o de mala calidad.¿Tus hijos estudiaron?-Sí. Simón tiene 33 años. Es médico. Después hizo la especialidad de psiquiatría infanto juvenil. En este momento está trabajando en el Hospital y en su consultorio privado. Sofía hizo sociología. Ella trabajó en varios lugares. Después hizo el profesorado de Ciencias Políticas. Ahora trabaja hace varios años en Ibarómetro que es una consultora. En este momento pasa dos o tres días en Gualeguaychú trabaja dos días allá. Ya están formados: tienen su trabajo, su estar económico; su desarrollo.¿Cuáles son los problemas en la sociedad que más te preocupan?- Mi hijo, al ser psiquiatra infanto juvenil está viendo lo que está pasando con el alcohol, con la droga, cómo ha avanzado. Siempre me acuerdo de algo que a mí me tocó mucho después de este carnaval, cuando lo llaman por una nena de doce años con un coma por sobredosis. Él viene destrozado.Uno no está viviendo la sociedad que le dejaron los padres sino que está pidiendo la sociedad prestada a los hijos. ¿Y qué estamos haciendo con esta sociedad nosotros?Mirando al futuro ¿querés tener nietos? -Simón está muy de novio y tratando de terminar su casa. Pienso que será para definir su futuro y formar la familia. Estas son cosas que por ahí uno les ha dejado: siempre uno le ha dicho 'primero tenés que tener tu techo'. Creo que probablemente sea el primero que nos va a dar un nieto.Sofía no tiene novio y ella es como "un burro de trabajo" y para mí sigue siendo mi bebé, pero ya se va a dar.Una frase que lo define"Yo fui pobre pero me dejaron ser gente": Hoy quienes dicen que defienden un proyecto para que todos seamos iguales, han hecho que la gente pobre sea pobre gente. Y ese es mi desafío, por eso estoy luchando.
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