Movida bajo control
Desde el gobierno municipal se asegura que no se están verificando "desbordes" asociados al turismo, en especial en la zona de Costanera, a partir de los mayores controles del Estado.Como se recordará, éste había sido uno de los temas traumáticos del verano anterior, cuando la movida nocturna, protagonizada sobre todo por jóvenes fiesteros, rompió los límites que garantizan la coexistencia vecinal.La administración se vio sobrepasada por el fenómeno, en medio de la acerba crítica vecinal. La sensación de descontrol, de pérdida de la noción de orden público, dejó su marca.Las autoridades, en falta por lo que pasó, se han empeñado en revertir la situación este verano. Han puesto en marcha, así, un dispositivo para conjurar desmanes, que hasta acá les estaría dando resultado.Las medidas van desde la regulación de las playas, pasando por modificaciones al estacionamiento y al tránsito en la Costanera, hasta mayor presencia de inspectores municipales para hacer cumplir la normativa vigente.Sobre este último punto, ha habido mayor severidad a la hora de controlar el volumen de la música de las confiterías y locales bailables, y sobre todo de impedir el expendio de bebidas alcohólicas en la vía pública."Si antes estábamos atrás del problema, hoy estamos adelante. No quiero cantar victoria, porque falta buena parte del desarrollo de la temporada. Pero sentimos que tenemos la situación dominada", fue la síntesis que hizo el intendente municipal, Juan José Bahillo en rueda con periodistas.Sin embargo, trascendió que el gobierno viene recibiendo alguna presión por parte de los prestadores de la movida nocturna, para que afloje un poco con los controles.Por ejemplo en lo que hace a la prohibición de la venta de alcohol en la vía pública. Lo mismo en cuanto a los límites al estacionamiento. El verano pasado los autos, emplazados en Costanera, se habían convertido virtualmente en 'boliches bailables'.Como esto desapareció, algunos parecen añorar esta práctica, argumentando que el negocio nocturno ya no es el que era. "Esto que ustedes pongan orden en la ciudad, nos jode a todos".Palabras más, palabras menos, ésta habría sido la queja que alguien cercano al Carnaval formuló a las autoridades locales. Lo que revelaría un claro conflicto entre intereses económicos particulares y aquellos que hacen a la ciudad.Parece que algunos apuestan a los desbordes, pese a que lesionan la convivencia y la imagen de Gualeguaychú.
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