Muchos de los que conducen alcoholizados son menores de edad
En el primer semestre del año, el 78 por ciento de los casos positivos se registraron en jóvenes entre 21 y 34 años. Y en los menores de edad la cifra no es tan baja: 14 por ciento. Tránsito hace operativos pero casi nadie toma conciencia.Por Guillermo C. Navarro
[email protected] alcohol al volante mata. Eso no hay dudas. Por lo tanto, si bebe no conduzca, es preferible que lo haga otro que no haya tomado. Y así no sólo se evita un problema, sino que además puede resultar un momento trágico.En rutas o en ciudad, ingerir bebidas alcohólicas no es compatible con la conducción de autos, motos, camiones, camionetas y hasta bicicletas aunque parezca risueño. Cualquier vehículo o rodado que se maneje en estado de ebriedad, o con algunos gramos por encima de lo normal, pueden significar el límite entre la vida o la muerte, propias y ajenas.Si bien las estadísticas de accidentes de tránsito en Gualeguaychú no demuestran que las muertes habidas por ese motivo sean meramente como consecuencia del alcohol, preocupa mucho a las autoridades la reiteración de controles positivos principalmente los fines de semana.De acuerdo a la estadística de la Dirección de Tránsito a la que tuvo acceso El Día, entre enero y abril de 2009 se realizaron un total de 1546 controles de alcoholemia en diferentes horarios, de los cuales el 9 por ciento dio positivo, un 62 por ciento negativo (significa cero gramo en sangre) y 29 por ciento que marcó menos de 0,5 gramos en sangre (por debajo de lo máxima permitido pero por encima de 0).De la misma manera, tanto la mayor cantidad de alcoholemias positivas como negativas se registraron en la misma franja horaria: entre las 6 y las 11,30 de la mañana.Y lo peor, más preocupante: el 78 por ciento de los casos positivos han sido de jóvenes entre 21 a 34 años, seguido por los menores de 21 (más preocupante aún) con un 14 por ciento. Tercero, mucho más lejos, se ubican quienes tienen más de 34 años, con un 8 por ciento de casos de alcoholemia.No son fríos números, tampoco simples estadísticas. Los datos marcan que todavía falta tomar mucha conciencia por parte de quienes se divierten en los boliches (o fiestas privadas) y después salen a conducir por las calles como si nada, con los efectos del alcohol encima (ver recuadro).Es entendible que la conciencia debe pasar por cada uno, porque se sabe que beber sin moderación trae sus riesgos. Todos lo saben. Nadie puede hacerse el desentendido.Cada fin de semana suman casos a las estadísticas. Algunas veces más, otras menos. Pero siempre existen quienes creen zafar esa noche de los controles y caen de la misma manera que el alcohol los puede voltear en cualquier momento.
Tránsito y los controles
Hace muchos años que la Dirección de Tránsito efectúa campañas de educación y concientización vial. Iniciaron con los más chiquitos, desde el jardín, y a medida que fueron creciendo, los alumnos tomaron cada vez mas conciencia de lo perjudicial que es una persona conduciendo ebria.Sobre el tema, el director de tránsito municipal, Esteban Izaguirre, reconoció que se debe "continuar e intensificar los controles de alcoholemia, como también las campañas de educación vial, porque hay muchos chicos que lo han realizado en distintos colegios y que no conducen alcoholizados porque han decidido no tomar alcohol cuando conducen"."También ellos han adquirido la costumbre de turnarse los fines de semana entre amigos, de tal manera que al que le toca conducir ese día no consume bebidas alcohólicas", explicó el funcionario y aclaró que no se producen mayores casos positivos porque "hay muchos que ya han decidido moverse en remis y de esa manera evitan los controles".Tomando como parámetro que las estadísticas nacionales indican que el 50 por ciento de los accidentes graves son protagonizados por un conductor alcoholizado, Izaguirre se mostró preocupado por la "falta de conciencia de muchas personas". Hay padres que agradecen a tránsito haber retenido el vehículo a su hijo porque consideran que con el control positivo le han salvado la vida; de la misma manera que están quienes se enojan e increpan al personal por el mismo motivo."Si somos concientes nadie se tendría que sentir molesto porque lo detengan y le realicen el control de alcoholemia, porque el que circula en un vehículo debe conocer las normas, y una de ellas es no consumir bebidas alcohólica cuando se conduce", remarcó Izaguirre y aclaró que "los controles se hacen donde realmente son más efectivos"."Se nos critica que nos ubicamos a la salida de los boliches. La experiencia nos dice que tenemos que realizar los operativos cerca de los mismos en determinados horarios a la madrugada, porque es donde hay mayor circulación de vehículos", señaló el Director de Tránsito.Además, dijo que "si nos ubicáramos más lejos, a unas cuadras del lugar, estamos permitiendo que esa persona conduzca bajo los efectos del alcohol esa distancia, con el consiguiente peligro". "La mayoría de las personas que salen de un boliche han consumido alcohol, y justamente para evitar accidentes realizamos los operativos donde realmente son más efectivos", aseguró."Sería bueno para todos que a nadie le diera positivo el control, pero eso en la realidad no pasa", se lamentó el funcionario y agregó que durante la madrugada "los operativos se van moviendo para que los conductores alcoholizados no eviten pasar por donde supuestamente podría haber un operativo". Como cada fin de semana los casos de alcoholemia positiva no dejan de sorprender, Izaguirre puntualizó que "con estos controles evitamos posibles accidentes, esa es la media jarra llena que uno debe mirar, lo positivo es que puedan localizar, sacarlos de circulación, retenerles el auto, y quedan afuera de la vía pública". Si bebes, no conduzcas. Por favor.



Trastornos inducidos por la intoxicación alcohólica
El alcohol es una sustancia inhibitoria que altera la percepción visual, el tiempo de reacción y la coordinación motriz. La persona que ha bebido no toma conciencia que sus facultades para reaccionar han disminuido.
Algunos de los efectos del alcohol en el organismo que perturban la capacidad de conducción son los siguientes:- Disminución del campo visual: se reduce el ángulo visual, se pierden los estímulos laterales.- Dificultad para adaptar la visión ante los cambios de luz y para distinguir el color rojo.- Disminución de la resistencia física; aumento de la fatiga.- Dificultad para calcular las distancias; disminución el tiempo de reacción.- Reducción de la capacidad de atención.- Subestimación del riesgo.- Aumento de la agresividad.Por cada muerto de los 8.107 registrados por Luchemos por la Vida en Argentina en 2008, hay 5 accidentados que quedan con incapacidades definitivas.La participación de la fatal alianza de conducción y alcohol en nuestro país provoca anualmente más de 4.000 muertos y 20.000 discapacitados definitivos, siendo la mayoría de ellos menores de 35 años de edad.Por otro lado, el 60% de nuestra vida transcurre en la vía pública, por lo tanto ninguno de nosotros está exento de padecer un accidente de tránsito, por lo tanto esta problemática se trata de un acto de supervivencia colectiva.
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