
FOTO: Santiago Burgos
La violencia machista contra las mujeres no tiene límites. Las estadísticas son escalofriantes y la agresión verbal a quienes luchan contra la desigualdad es atroz. El patriarcado existe y se naturaliza cada vez que una mujer dice que el feminismo "es una moda".
Estamos atravesando un momento histórico del que nadie quiere dejar de ser parte. Las jóvenes y adultas que tomaron la posta de las asambleas y movilizaciones feministas son las que llevan las banderas de la igualdad de derechos, pero como en toda revolución, siempre hay resistencia.
Los números son inobjetables: En nuestro país una mujer muere cada 32 horas. La ONG "Casa del Encuentro" difundió su informe anual donde indicaron que "en 2018, hubo 241 víctimas y 156 chicos se quedaron sin su mamá".
El 17,4% de las víctimas fueron menores de 18 años; el 28,8% de entre 19 a 30 años, el 31,7% corresponde a víctimas de entre 31 a 50 años y el 21,0% de las víctimas tenía más de 50 años. Dentro del rango de víctimas menores de 18 años, se destacan 27 casos de niñas menores de 12 años. Hubo ocho asesinatos de mujeres embarazadas.
En cuanto a las víctimas colaterales, 156 niños quedaron sin sus madres: muchos de ellos fueron testigos del femicidio y, en algunos casos, fueron sus propios padres quienes cometieron los crímenes.
Entonces ¿alguien puede pensar que el movimiento feminista puede considerarse una moda? Sí, lamentablemente muchas y muchos así lo piensan. Tal vez por desconocimiento, tal vez por falta de información, tal vez por falta de empatía.