Niebla, humedad y cielo cubierto: la explicación meteorológica detrás de un invierno gris
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Quienes viven en Gualeguaychú coinciden en una sensación que se repitió durante las últimas dos semanas: el sol prácticamente desapareció. Días enteros con cielo cubierto, bancos de niebla, lloviznas intermitentes, humedad persistente y temperaturas moderadas conformaron un escenario poco habitual para la percepción cotidiana, aunque dentro de lo normal desde el punto de vista meteorológico.
La prolongada sucesión de jornadas grises despertó consultas entre vecinos y también la sensación de que el invierno estaba siendo particularmente opaco. Sin embargo, el meteorólogo Leandro Lódolo explicó que el fenómeno responde a una combinación de factores atmosféricos que coincidieron en el tiempo y que favorecieron la permanencia de la nubosidad durante varios días consecutivos.
“El principal responsable fue un sistema de baja presión que se desplazó muy lentamente sobre el centro del país y se trasladó muy lentamente por la región. Como consecuencia permitió el ingreso de vientos del sector norte, noreste y este, que aportaron una gran cantidad de humedad”, explicó.
Ese ingreso constante de aire húmedo fue determinante para que se generaran las condiciones ideales para la formación de nieblas y nubosidad baja, dos de los fenómenos que caracterizaron buena parte de las mañanas y también de las tardes en Gualeguaychú.
El especialista señaló que, por sus características geográficas y climáticas, Entre Ríos ya es una provincia naturalmente predispuesta a registrar elevados niveles de humedad. Cuando esa condición habitual coincide con un sistema de baja presión estacionario y poco viento, el resultado suele ser un cielo cubierto durante varios días: "Al haber aumento de humedad y cielo cubierto aparecen dos de los factores principales para la formación de niebla. En Entre Ríos tenemos mucha humedad y estamos muy predispuestos a este tipo de situaciones".
A ello se sumó otro elemento importante: la escasa circulación de aire. La falta de vientos intensos (hasta el viernes 31 de julio) impidió renovar la masa de aire que permanecía sobre la región, favoreciendo que tanto la nubosidad como la humedad permanecieran prácticamente inmóviles.
"Hubo poco viento. Eso hizo que el sistema se moviera muy despacio y que las mismas condiciones se mantuvieran durante muchos días. Fue una sumatoria de factores que terminó generando casi dos semanas con muy pocos momentos de sol", resumió.
Lódolo aclaró que, pese a la percepción de un invierno particularmente húmedo, tanto las temperaturas como las precipitaciones se encuentran dentro de los valores normales para esta época del año en la región: "Estamos dentro de los parámetros normales para Entre Ríos. Las temperaturas son acordes a la época y las precipitaciones también".
¿Cuándo volverá el sol pleno?
La buena noticia es que este escenario comenzará a modificarse gradualmente durante los próximos días.
El cambio llegará con una rotación del viento hacia el sector sur, lo que permitirá el ingreso de una masa de aire diferente y favorecerá la disminución de la humedad: "A partir de este domingo comenzará una mejora paulatina. Primero puede haber algunas tormentas y precipitaciones, especialmente en el oeste y sur de Entre Ríos, pero luego las condiciones irán cambiando lentamente".
El especialista remarcó que la mejora no será inmediata ni abrupta, sino progresiva, ya que la atmósfera necesitará algunos días para estabilizarse luego de un período tan prolongado de humedad. De todas maneras, aclaró que episodios como el registrado durante estas semanas forman parte del comportamiento habitual del clima entrerriano.
El Niño traerá más lluvias y humedad durante los próximos meses
Más allá de esta mejora transitoria, el panorama para la primavera y el verano estará condicionado por la llegada del fenómeno de El Niño, cuya instalación ya comienza a observarse en el océano Pacífico y cuyos efectos se sentirán progresivamente sobre buena parte del Litoral argentino.
Lódolo explicó que este fenómeno favorecerá un ambiente mucho más húmedo y un incremento en la frecuencia de las precipitaciones: "Con la llegada de El Niño vamos a tener un clima más húmedo y mayores precipitaciones. Eso ya se está observando en Brasil y progresivamente se irá trasladando hacia nuestra región".
No obstante, aclaró que esa mayor humedad no implica necesariamente semanas enteras de cielo cubierto como ocurrió recientemente. Las condiciones serán diferentes: habrá alternancia entre períodos lluviosos y otros con mejor tiempo, aunque con una mayor disponibilidad de humedad en la atmósfera.
"Las situaciones de inestabilidad van a ser más intermitentes. No será como este período donde prácticamente no vimos el sol durante tantos días seguidos, pero sí tendremos un escenario más húmedo y con más lluvias", concluyó.
Así, luego de un invierno que regaló muy pocas horas de cielo despejado, todo indica que la humedad seguirá siendo una de las protagonistas durante los próximos meses. Aunque el sol volverá a hacerse ver, el avance de El Niño anticipa que el agua continuará ocupando un lugar central en el escenario meteorológico provincial.

