Nina Fuentes: 40 años con la danza, la disciplina y la exigencia profesional
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05El 8 de marzo, la profesora de danzas Nina Fuentes, festejó cuatro décadas en su profesión. Esta noche habrá una celebración especial en plena calle 25 de Mayo y el reconocimiento a sus primeros alumnos. Mónica Farabello Cuarenta años: toda una vida dedicada a su pasión y su profesión. Nina Fuentes se convirtió no sólo en una referente de la danza, sino también en una marca registrada de Gualeguaychú.Nina habló con ElDía sobre su trayectoria; destacó el orgullo que siente por sus alumnos, la disciplina y la exigencia que se necesita para convertirse en un profesional.Además, contó que esta noche, frente al Instituto ubicado en 25 de Mayo a metros de calle Italia, se hará una ceremonia para homenajear a sus primeros alumnos. ¿A qué edad comenzaste a dar clases?-La primera vez fue un 8 de marzo del año 1976; yo tenía 17 años. Yo quería irme a estudiar como la mayoría y en ese año tremendo de la Dictadura Militar, mis padres no me dejaron. Yo como soy inquieta por naturaleza, dije 'me voy a poner a dar clases hasta que me pudiera ir. Me gustó, me encantó y todavía estoy". La verdad es que yo puse la vida entera. ¿Te considerás una marca registrada en la danza?- No sé. De lo que soy consciente es que es mucha la gente que me conoce. Recibo el cariño de mis alumnos y de los padres de todas las épocas. Miles de personas que han pasado por el Instituto; los que se han recibido... son miles. ¿Qué es lo que te da la danza como disciplina?-Principalmente, a nivel físico te da salud porque es una actividad saludable. No te digo que vas a ser sana por hacer danza pero que te ayuda muchísimo. A nivel espiritual, te eleva y a nivel mental también: es muy sano. ¿Cómo hacen para desenchufarse en un instituto en pleno centro?- La música te va llevando, el clima que se hace cuando entra el alumno. Se forma un clima de trabajo; a mí me gusta trabajar en armonía. Obviamente hay alumnos que son revoltosos y cuesta un poco más. Hay mucho ruido cuando hay casamientos y demás, pero mi hijo más grande es ingeniero y me hizo poner un techo que es totalmente acústico entonces eso me ayuda muchísimo.Mi hijo más chico es mi productor. Él hace cinco años que me produce el espectáculo; Rogelio no es del ambiente de la danza. Él está haciendo el profesorado de teatro. Es actor. Hace toda la producción. La verdad que me ahorra medio trabajo. Después de haber recorrido cuatro décadas de muchísimo trabajo ¿Qué recuerdo resaltarías de tu trayectoria?-Cuando salí en el Carnaval fue culpa de Raúl Martorel; él me enloqueció y me dijo que tenía que salir. Además era grande y yo nunca estuve en el tema de carnaval porque son los dos meses que necesito parar, descansar y alejarme de la gente.Los momentos más emotivos los viví en una competencia. Saqué chicas que fueron campeonas nacionales y fuimos a Francia dos años seguidos: estuvimos en París. También recuerdo cuando gané el premio a la creatividad de cinco países en Carlos Paz, Córdoba. Estaba Argentina, Brasil, Chile, Uruguay y otro país que no recuerdo. Entre 2000 obras que se presentaron, gané con una coreografía que se llama Figuras. ¿Cómo tomás la crítica que te hacen por ser muy exigente con el alumnado?-A mí a esta altura de mi vida me divierte; porque si realmente fuera así como me pinta la gente, no podría haber estado 40 años como he trabajado.A mí lo que no me gusta es hacerle creer a los alumnos que son los mejores, que son divinos ¿Por qué? ¿Qué pasa? Esos chicos después van a hacer una carrera, cursos a lugares importantes y se dan cuenta que no saben nada.Yo siempre estoy pidiéndoles más. Eso hace que me haga la fama de exigente, pero sí, soy exigente con los horarios, con la asistencia, con la ropa. La danza clásica es así. Es estricta. Hay gente a la que no le gusta y hay gente que le encanta porque vos formas artistas de esa manera.Tengo chicas que están estudiando en la facultad, o que ya son profesionales y al día de hoy me agradecen la formación que han tenido en danza aunque no tenga nada que ver con la carrera. Me agradecen por la disciplina y el orden en la vida.Yo muchas veces soy jurado y a veces pienso: ¿Cómo le pueden hacer creer que es la mejor? Eso no es honesto de parte de un maestro.Yo estudié diez años en el Teatro Colón con los mejores maestros y ahí se puede decir que empecé a estudiar; entonces, exijo para que mejoren y aprendan.Aprendí de mi padre a ir por la línea de la honestidad con la gente. Hay gente que prefiere ser engañada: por ejemplo, los chicos bailan y vienen las madres y les dicen: "bailaron divino" y yo les digo" no", pero no es de mala. Técnicamente no bailaron bien. Entonces, les enseño, les digo, les explico por qué. 40 años: la gran celebración El 13 de marzo cortamos la calle frente al Instituto. Se hará el reconocimiento a mis primeros alumnos. El 21 de mayo está reservada la fecha en el Teatro Gualeguaychú, para interpretar la obra "Abracadabra"."En junio también habrá nuevas actividades y en julio vamos a hacer una fiesta donde se van a reconocer a más alumnos", contó Nina a ElDía.Además, dijo que "en septiembre se hará el certamen Gualeguaychú es Danza en nuestra ciudad y en noviembre será en Concepción del Uruguay. Finalmente, en noviembre "tenemos dos fechas para el cierre y la idea es juntar a ex alumnas que tienen sus institutos de danzas para hacer un gran show".
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