“No es que nos dieron plata, nos dejaron de robar parte de nuestro ingreso”
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El presidente de Confederaciones Rurales Argentinas (CRA) dijo que el mayor impacto por la suba en el precio del combustible es para las economías regionales, en el caso del arroz, el 80% de su costo es gasoil; advertencia para el Gobierno: "La confianza hay que ganarla, se valida todos los días". Florencia CarboneDardo Chiesa, el presidente de Confederaciones Rurales Argentinas (CRA) es tajante cuando se le pregunta por los dichos del presidente Mauricio Macri y del líder sindical Hugo Moyano respecto de las retenciones. Sin alterar el tono, envía un mensaje para ambos: "Para Moyano y para el Presidente", arranca la respuesta. Y a continuación explica por qué considera que no es cierto lo que dijo el camionero respecto de que la medida se tomó para favorecer a "sectores concentrados de la economía", y hasta "corrige" a Macri: se redujeron las retenciones, no se eliminaron."Con la quita de retenciones se le dejó de robar al campo una porción de su producción. No se están sacando recursos de otro lado para dárselos al sector. Lo que hicieron fue que el productor pueda comprar y vender con el mismo tipo de cambio. Cuando el dólar oficial valía 9,50, el productor de soja cobraba un dólar de 6,30, y el de carne uno de $7. No es que nos dieron plata, dejaron de robar una parte de nuestro ingreso. Lo digo así porque esa era plata del precio del productor", dice Chiesa.Ingeniero agrónomo, 59 años, fundador de la Sociedad Rural de Macachín (La Pampa), Chiesa asumió la presidencia de CRA en noviembre último."Para Moyano y para el Presidente -aclara-: las retenciones que se eliminaron representan el 30% de lo que aportaba el sector, porque la soja, que es el 75% de las retenciones que aporta el campo, sigue con retenciones del 30%. Eso quiere decir que un productor de soja cuando vende, en vez de recibir un dólar de $15 como todo el mundo, es la única actividad en la Argentina que recibe un dólar de $10." -¿Aún después de las últimas modificaciones?-Sí. La soja tenía 35% de retenciones y ahora tiene el 30%. El año que viene tendrá el 25%, el siguiente el 20% y así seguirá bajando 5% por año. Pero es nada más y nada menos que la friolera de US$7.000 millones que aporta el sector. Si nos vamos a subir a una tribuna y a arengar a la gente, está bien porque robamos aplausos, pero si hablamos con propiedad, hagamos las cuentas. -Se difundió un cálculo según el cual la suba del precio del gasoil le quita al agro la mejora que logró con la reducción de las retenciones. Según esas cifras, el sector ganó US$1.300 millones con la baja del tributo, pero las alzas del combustible en el año le costarán US$1.778 millones...-Sí, y esa es plata que saca el productor del bolsillo para pagar el gasoil. Esa es una cuenta global pero hay que entender que eso no se reparte en todas las producciones de la misma manera. Al productor de peras y manzanas del Alto Valle (en la Patagonia), que tiene entre 1.300 y 1.500 kilómetros a Buenos Aires, le impacta mucho más en el flete que al sojero o maicero de Capitán Sarmiento, que está a 200km. Y justamente los mayores problemas están en las producciones regionales. En el costo del arroz, el gasoil es el 80% porque todo el bombeo que necesita el arroz para llevarse adelante -es un cultivo que se hace bajo agua que fluye- es a base de bombeo y de gasoil. A cada sector le pega de distinta manera. -Lo paradójico es que se perjudique a los sectores que, al menos desde el discurso oficial, se quiere proteger. Desde el Gobierno se explica que el mejoramiento del tipo de cambio apuntaba, entre otras cosas, a mejorar la competitividad de las economías regionales, sector intensivo en mano de obra.-Me parece que el Gobierno tiene objetivos de largo plazo que colisionan con los objetivos de corto plazo, y no lo están instrumentando bien. Fíjese que se anuncia con bombos y platillos el Plan Belgrano para darle competitividad al NOA (Noroeste Argentino) y con la suba de combustible sacaron de mercado al productor de maíz de Salta, que con este costo de gasoil tiene que pagar plata cuando llega a Rosarios con sus granos. Hay algo que no está bien instrumentado. -¿Tienen las economías regionales margen social y económico para tolerar hasta tanto se reactive la economía? Cuando se pregunta por la inflación, la reactivación de la economía y las inversiones, los funcionarios del Gobierno dicen que todo mejorará en la segunda mitad del año -que es ya-, pero hay muchos analistas que empiezan a advertir que eso sólo ocurrirá el próximo año...-Estos son todos negocios de expectativas y de ver cómo evoluciona la cosa. En la medida en que haya confianza, el productor puede aguantar y decir voy a apretarme el cinturón este año y apuesto al año que viene. Esa confianza hay que ganarla, se valida todos los días. Cuando aparece una suba del gasoil del 10% que ni siquiera se anunció -aunque estamos en contacto permanente con la gente de diferentes ministerios de la Nación-, esas cosas empiezan a preocupar.Perder plata no es sustentable. Uno puede decir me ajusto el cinturón, pero no se puede planificar la campaña y calcular todo con un valor de gasoil si termina con otro que no estaba planificado. Me parece que ahí está faltando un poco de coordinación y de discusión sobre cómo son los tiempos y cuáles los problemas que se van generando en los distintos tipos de producción. -¿Cómo es la situación actual por las inundaciones y cuál la proyección a corto y mediano plazo?-El tema afecta a Entre Ríos, Corrientes, Santa Fe, Chaco, sur de Santiago del Estero y Córdoba. El epicentro está en Rafaela, Santa Fe. Ahí está lo peor. El 80% de los tambos están afectados y el cultivo de soja está muy comprometido, se está cosechando con pérdidas de calidad de hasta el 50%. La red vial está destruida y esto replica en Córdoba, en Entre Ríos tienen también problemas con cultivos, la citricultura está muy mal. Los productores de tomates están destruidos. ¡Acuérdese lo que va a valer el tomate! La apicultura está destruida. La ganadería empezará a mostrar las pérdidas cuando tengamos los porcentajes de preñez en la primavera.Veremos cómo se sale de esto. Hoy lo importante es tratar de contener las necesidades básicas y sociales de los productores y de la gente del interior. Hasta se está asistiendo con comida aérea a lugares que quedaron aislados. Hay que asistir financieramente porque la campaña se financió con créditos, con cheques posdatados y esto empieza a vencer. Hay una realidad social que es urgente; después vendrán las medidas de mitigación para ver cómo se recompone el tejido productivo. Y por supuesto, algo que no depende de nosotros, tiene que dejar de llover. Aunque anuncian que no habrá precipitaciones fuertes en los próximos 20 días, cuando uno ve el cielo nublado empieza a llorar.
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