No hablé de matar a nadie

Por Carbone, Rivas y Lorenzo
- ¿Cuál ha sido su actividad? ¿Ha tenido algún rol público?
Jorge Chemes:- Mi actividad comenzó hace 30 años como productor agropecuario. Siempre dedicado a producir en mi campo. No hice otra cosa más que trabajo agropecuario. Pero un día se me ocurrió decir: “Bueno, hay que empezar a defender el sector porque nos van a empezar a pasar por encima”. Y así me metí en la Sociedad Rural de Nogoyá, cuya presidencia ejercí durante ocho años. Pero empecé de abajo. Participamos en la Federación de Asociaciones Rurales de Entre Ríos (Farer). Allí, después de ser secretario, me tocó ser presidente. Estoy como coordinador de la Comisión de Lechería Nacional en Confederaciones Rurales Argentinas (CRA). Porque FARER pertenece a esa entidad madre. Y me ha tocado también negociar en la mesa nacional de productores lecheros. Tuve así el gratísimo gusto de conocer a Guillermo Moreno (Secretario de Comercio).
- Sus recientes declaraciones, llamando a la guerra, han causado un gran revuelo. ¿Cómo fue la cuestión?
- Reconozco que tal vez me excedí en el tipo de vocabulario. Y no tengo ningún inconveniente en pedir disculpas públicamente, si realmente ofendí a alguien. Digo esto porque mi intención, al hablar, fue distinta a la que se interpretó luego. Cuando dije que había que destrozar a las primeras líneas, me refería a las líneas de leyes que están destrozando al interior del país económicamente. Nos están haciendo caer a pedazos. Esa es la realidad que yo quería plantear, al decir que había que destruir todo esto. ¡No hablé de matar a nadie!. Hablé, en cambio, de destruir al sistema que nos agobia. A eso me refería. Pero bueno, sabemos que estamos en tiempos de campaña política -evidentemente fue sacado de contexto, fue utilizado para eso-. Ya está.
- ¿Usted habló en una reunión donde había periodistas?
- Fue en una de esas reuniones que hace la Mesa de Enlace provincial con los candidatos. En las que normalmente no hay periodismo. En realidad, por lo general, se deja intervenir al periodismo al comienzo de la reunión y al final. Pero nunca durante la reunión en sí. No pasó así esta vez. Pero bueno, las cosas hechas, hechas están. Lo que quiero aclarar, insisto, es que no pienso como se han interpretado mis dichos. Tengo un profundo convencimiento de lo que es la democracia. De lo contrario no estaría postulándome en una lista. Tengo un profundo convencimiento de que el diálogo es la única solución. Algo que puedo demostrar. Porque durante un año y medio de lucha, en el seno de las entidades gremiales, yo era el primero en enfatizar que había que dialogar, que teníamos que tratar de sostener el sistema sin agresiones, sin llegar a una lucha despiadada. Sin llegar inclusive a los cortes. Había que tratar de evitar los cortes. Pero bueno, me ocurren estas cosas justamente por mi inexperiencia política.
- ¿Estima que este episodio le ha causado daño electoral al Acuerdo Cívico?
- Creo que la gente me entendió perfectamente. No me apoyan por lo que dije, pero comprenden el sentido de mis palabras, o lo que quise transmitir. Y además están de acuerdo en no matar a nadie. ¡Cuidado! Me apoyan porque están de acuerdo en que hay que destrozar al sistema. Porque de lo contrario ese sistema nos va a destrozar a todos.
“El gobierno pergeño la depresión del campo”
- Sus declaraciones coincidieron con los escraches rurales a candidatos oficialistas, en otras partes del país. ¿Qué significa esto?
- No estoy de acuerdo tampoco en este momento con los escraches. Creo que las medidas de fuerza que ejercimos el año pasado fueron extraordinarias. Porque logramos instalar el problema agropecuario en la sociedad argentina. Fue ése el mayor logro de la protesta. Después la gente se cansó. Porque tampoco podemos estar cortando rutas todo el día y embromándole la vida a la gente. Hoy creo que la herramienta es la labor legislativa. Es la única forma con la que podemos liberar a las provincias y a sus sectores productivos. Para que se desarrollen. No para hacer plata, como se piensa (...) Por otra parte, parece que en este país ganar plata es mala palabra. ¡Ojalá todo el mundo ganara plata!. ¿Y saben por qué?. Porque en el interior cuando se gana plata, eso se transfiere automáticamente al grueso de la sociedad y eso significa mejor calidad de vida. Es lo que se ha visto en los últimos años, cuando al campo le fue bien. Tenía trabajo el changarín, tenía más trabajo el camionero, tenía más trabajo el albañil, tenía más trabajo el comerciante... Parece que esto en Buenos Aires no se ve.
- ¿Por qué razón?
- Lo que voy a decir corre por cuenta mía. Esto está perfectamente pergeñado. No es casualidad. El gobierno armó todo este sistema para generar una depresión económica en el país. Y generar para ellos una concentración de poder económico y político. ¡No seamos ingenuos!. Esto está armado para eso. Entonces, ¡defendámonos!
Las urgencias sociales
- La pobreza es una realidad que golpea a un país rico como el nuestro. Usted aspira a llegar al Congreso. ¿Qué cosas hará para modificar ese cuadro?
- Les digo sinceramente que aunque provengamos del campo, no vamos a legislar para este sector únicamente. Vamos a ser legisladores de toda la sociedad. Y lo primero que hay que hacer es salir a rescatar la seguridad, la educación y la salud. Empezando por los sectores más postergados, que son los más afectados por el deterioro de esos servicios. Pero eso se genera con presupuesto. Eso se genera dejando de robar y haciendo las cosas como se debe. Usando bien los presupuestos que existen para cada sector. Hay que ser eficiente en el manejo de la plata. La misma eficiencia que aplicamos en los negocios privados hay que aplicarla en el Estado. Después hay que reactivar el sector productivo. En realidad todo está concatenado.
- Por tanto, usted plantea atacar primero los males de la pobreza y después lo que traba la producción...
- A la miseria la vamos a combatir con producción. Cuando haya desarrollo en el sector productivo automáticamente esa miseria se va a terminar. Lo que digo es que tenemos que atacar las urgencias sociales. Hay que dar protección al más postergado, en materia de seguridad, educación y salud. A partir de ahí podemos hacer de todo. Hay muchas cosas para hacer. Hay muchos proyectos en danza. Pero hay que salir a apagar el incendio. Cuando el gobierno dice que si pierde las elecciones se viene el caos, está equivocado. El caos ya existe.
- Pasada las elecciones del 28 de junio, ¿comienza otra vez la guerra gaucha?
- El campo va a tener paciencia. Sobre todo cuando vea que ingresa al Congreso gente que va a poder hacer algo. Ahí van a tener más paciencia que nunca. Por lo menos van a estar viendo que a corto o mediano plazo, vendrá una solución para el problema agropecuario. Vamos a ser realistas. Las retenciones a la soja no las vamos a poder sacar inmediatamente. De lo contrario desfinanciaríamos al Estado. Eso hay que metérselo en la cabeza. Sí se podrán sacar en el caso del maíz, el girasol y el trigo. A la soja habrá que segmentarla, reordenarla. Mientras tanto hay que empezar a generar una reforma impositiva profunda. Donde empiece a surgir y a manejarse bien el Impuesto a las Ganancias. O un esquema donde el que gana más paga más y el que gana menos paga menos. Ese impuesto tiene que ir a reemplazar a las retenciones. Pero ese impuesto tiene que ser coparticipable con las provincias, que es lo que no ocurre hoy. Y entonces, cuando las provincias empiecen a tener recursos, automáticamente podrán solucionar otros problemas.
- Después de las elecciones, van a faltar seis meses para asumir en el Congreso. ¿Qué harán en ese período en el caso que hayan sido elegidos?
- Empezar a trabajar. En el caso nuestro con los legisladores provinciales que ya están en el parlamento. Por otro lado, a partir de que esta historia cambie, muchos legisladores se van a volcar de nuestro lado. Empezarán a pensar de otro modo. Ahí empieza otro cambio (...) En lo que a mí respecta, hice un acuerdo de caballeros con las 4 entidades de la Mesa de Enlace Provincial. Quedamos en que nos reuniríamos como mínimo cada 15 días. En ese ámbito me inspiraré para muchos proyectos (...) Las entidades rurales son las que tienen que ser la base de la generación de ideas para los proyectos agropecuarios, por lo menos en esta provincia.
- Por otro lado, está claro que el campo votó en su momento a Cristina Kirchner...
-Sin ninguna duda. Yo no la voté, pero el campo la votó. Es así y esa es la bronca que tenemos. ¿Y esto por qué?. Porque Cristina hizo todo lo contrario de lo que decía su plataforma política. Y lo siguen haciendo. Fíjense los anuncios que hacen sobre las medidas agropecuarias. Anuncian una cosa y hacen exactamente lo contrario (...). Creo, insisto, que todo esto está preparado para generar una concentración de poder económico y político.No nos engañemos. Por eso engañan a la población con cuestiones ideológicas. Por eso hablan de la renta extraordinaria. La oligarquía ganadera existe en los libros de historia. La reforma de la tierra en este país se hizo sola por las sucesiones de las familias que fueron creciendo (...) Tienen un odio ancestral que no se de donde les viene. Ahora nos dicen que somos violentos. Y eso no es así. Lo que pasa es que estamos podridos de que nospasen por encima. Estamos podridos de ser la caja del Estado. Estamos podridos de ser socios del Estado en las malas, pero nunca en las buenas.
Los dichos polémicos
Fue en el marco de la ronda de consultas que hizo la Mesa de Enlace con los candidatos de las distintas fuerzas políticas. Una veintena de dirigentes de las distintas entidades se acercó a escuchar a la fuerza opositora.
En ese contexto, la prensa le atribuye estas palabras a Jorge Chemes: “Muchachos… quiero hacer una aclaración. No piensen que acá hay un paquete armado, un manual. Ahora que estoy de este lado, he visto como es. Yo pretendía una gran plataforma política y eso no existe”, aseguró.
“Este despelote es tan grande que lo primero que hay que hacer es entrar en el horno, barrer las mayorías”, continuó Chemes que, cuando un productor presente en la reunión le pidió que “al menos saque un machete”, enfatizó: “¿Sabés cuál es el machete? Todos los proyectos presentados por las entidades que no se tratan. Hay que poner en marcha el aparato productivo, barrer la mugre y ahí empezar a remar”, continuó.
“Es como estar en la guerra, hay que ir matando a los de la primera fila y seguir”, graficó Chemes que aseguró que “hay que cortarles la mano a los Kirchner porque vienen por más. Se quieren quedar con todo, con lo nuestro, o qué se piensan que quiere decir que (Guillermo) Moreno diga que la propiedad privada es un papelito… Se quieren quedar con todo, quieren terminar con la clase media, con sus valores”, enfatizó Chemes que, nuevamente, hizo notar que “lo primero es el enemigo al que hay que matar”.
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