"No hay una actitud proactiva hacia Brasil"
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El presidente de la Cámara de Exportadores destaca que más allá de la cantidad de inversión pública es clave la calidad; las posibles complicaciones en la relación bilateral, fruto de la inacción. Florencia Carbone* Enrique Mantilla cree que el gobierno argentino no ha tenido una actitud proactiva frente a los últimos cambios que se dieron en la economía brasileña. El presidente de la Cámara de Exportadores (CERA) detalla que esa proactividad no sólo debería verificarse en la aplicación de estímulos para las ventas externas, sino en el cumplimiento y respeto de las reglas.En un mensaje a los empresarios, la Presidenta dijo que "para subir la inversión hay que disminuir un cachito la rentabilidad, o traer la que se llevaron afuera".-Es un análisis, pero tal vez la Presidenta podría enriquecerlo con otros elementos como que son menores los precios de las materias primas, por lo que el saldo comercial caerá en 2015 entre US$ 5000 y 5500 millones. Además podría tener en cuenta que la economía mundial crece a paso moderado y que América latina tiene muy mal momento. Brasil tendrá un año recesivo, con un tipo de cambio muy por encima de lo que tenía, hizo una devaluación fortísima y nuestras exportaciones hacia allí cayeron 34% en el primer bimestre.Después podría tener en cuenta que el dólar se está fortaleciendo en el mundo. Simultáneamente uno esperaría que tuviera en cuenta lo que ella llama política anticíclica. O sea, si están cayendo los precios de los principales productos que exportamos, no tiene mucho sentido ponerle derechos de exportación a las peras, las manzanas y la miel, por caso. Uno esperaría que reparara también en lo que pasa con los estímulos a la exportación, como los reintegros. En agosto de 2014 pagaron 0% y en febrero de este año, 1% en relación a febrero de 2014. En vez de estar utilizándolos de forma inteligente, los instrumentos de promoción de exportaciones están restringiendo la actividad y endeudando al sector exportador.¿Qué impacto tiene en una empresa no recibir los reintegros en tiempo y forma?-Primero, se le genera un problema financiero porque había planificado tener un dinero que no tiene. Y segundo, incertidumbre, porque cuando tenga que calcular el precio de su próxima venta se preguntará cuál será su costo real si el Estado no le devuelve en tiempo y forma los reintegros o el IVA exportador. Eso aumenta los costos y resta competitividad. Tal vez con una lectura un poquito más amplia, el Gobierno podría comprender mejor el problema de la dinámica de las exportaciones. Se ve que hay dificultades. En el Presupuesto 2014 pronosticaban US$ 94.000 millones de exportaciones y fueron US$ 71.956. Para este año, el Presupuesto estima US$ 82.000 millones y a nosotros nos da US$63.000. El tema es que cuando hay diferencia probada contra la realidad por el propio Gobierno por US$ 20.000 millones de equivocación -digámoslo así- uno espera que se planteen que tal vez hay algún logaritmo que no funciona. Pero no, cuando uno va a plantear las preocupaciones responden con que su pronóstico es de US$82.000 millones, por lo que la discusión es media complicada.¿Comparte la idea de la Presidenta respecto de que el verdadero derrame en la economía lo produce la inversión del Estado?-El Plan Industrial 2020 dice que para crecer a una tasa del 5%, la Argentina debe tener una inversión del 28% sobre el PBI. Pero la tasa efectiva sobre inversión es 18%. Acá hay un problema sustantivo y por eso en los últimos años la economía creció, en promedio, menos que la población.¿Cómo se superan esos 10 puntos?-Se requieren muchas cosas. Una de las principales es que se necesita un marco y una estructura legal de aliento a las inversiones. Otra cuestión es la calidad de la inversión pública. Cuando hay costos logísticos como los que tenemos, uno ve la infraestructura, el nivel de dragado y de cierta asignación y el costo efectivo en relación a la inversión? Uno puede invertir mucho pero el problema es que si los costos de inversión son muy altos en relación a la productividad lo que se genera no es muy funcional, es un parche que crea empleo durante la construcción pero luego no es efectivo en términos de productividad. Es muy importante hasta qué punto ante las necesidades de inversión se fortalecen los mercados de capitales para ir cerrando las brechas en inversión en infraestructura y energía, y se da participación al sector privado.¿Qué relación podemos tener con un Brasil de economía estancada y una moneda devaluada?-El dinamismo del mercado exportador de Brasil, además de la devaluación que tuvo el real tan fuerte contra el peso, genera una complicación mayúscula. Cuando se tiene un vecino que está en la misma unión aduanera imperfecta del tamaño de Brasil, y que cambia tan fuertemente sus precios relativos, hay que tratar de compensar en el lado argentino aquellas cargas impositivas como los derechos de exportación que están afectando las exportaciones hacia allí. Hay que ser más proactivo en utilizar los estímulos a las exportaciones y también en cumplir de ambos lados las reglas, porque cuando se deterioran las reglas comerciales y se deja librado todo a la buena voluntad, no hay certidumbre para los inversores. Uno puede decir que Brasil está haciendo un acomodamiento de su economía y posiblemente en dos años esté mucho mejor. Tal vez es el momento de invertir para aprovechar esa salida en 2 años, pero si las reglas no están claras habrá dificultades importantes.*Publicada en Comercio Exterior de La Nación
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