¡Nos vinimos en volanta!
En la década del '40, se produjeron cambios en los hábitos hogareños y en la vida misma de las mujeres. Nuevos derechos sociales, económicos, laborales y políticas se estaban imponiendo en aquella sociedad.Lic. Marcos Henchoz*Colaboración El relato que sigue pertenece a una docente egresada en esa década. Los próximos escritos, que realizaremos en esta prestigiosa página de elDía, hacen referencia a diferentes testimonios de alumnos y docentes de la institución.En esta ocasión, retranscribimos parte de la entrevista a Amalia Gómez Cattáneo, ex alumna y docente de la ENOVA. En ella colaboró la alumna Daniela María Ochoa, del Profesorado de Enseñanza Primaria."(...) todos me conocen por mi sobrenombre "Cholingue". Estoy muy vinculada a la Escuela Normal desde toda mi vida. Hice la primaria, luego la secundaria y me recibí de maestra en 1944, la última promoción de cuatro años de maestra (...). Empecé a trabajar en la Enova en 1955. Ejercí durante 35 años. Es decir que tengo para contar miles de cosas. A mi promoción le cabe el honor de haber sido la primera que puso como costumbre el paseo del estudiante, hacer una ronda y fiesta para elegir reina; antes se iba solo a comer asado y bailar.Y tengo una anécdota: Con mis tres amigas y un compañero se nos ocurrió llegar al paseo en algo diferente; ya que todos acostumbraban a ir en camiones como ahora (...). Pero en ese entonces se iba más lejos. Habíamos ido a la Estancia San Martín, que queda en el viejo camino a Concepción del Uruguay, y se nos ocurrió ir en una volanta, que es una especie de carruaje a caballo un poco mas grande que un sulky, con asientos en los costados y le pusimos un dicho: "LA CRISIS NO NOS ESPANTA, COMO NO TENEMOS NAFTA NOS VINIMOS EN VOLANTA". Y nos vestimos como las primeras alumnas, con un vestido largo y sombrero que nos habían prestado. El problema era conseguir caballos. Pero en frente de la escuela, había un almacén muy grande e importante, donde hoy se encuentra "La Supervisión", que era de Rossi Hnos. todo el mundo que fue a la escuela en la década del ´70 conocía ese almacén, porque nos escapábamos a comprar galletas ahí.En la década del ´40 en lo Rossi Hnos. se acostumbraba a repartir de casa en casa el pan, alimentos de cocina, etc. Y lo hacían en lo que se llamaba jardinera, que eran carruajes llevados por un caballo. Ese caballo nos fue prestado a nosotros, que en realidad no era un caballo, sino una yegua. Cuando esa mañana salimos para el paseo manejaba la volanta mi compañero Voyco Gasparovic, pero resulta que no era muy práctico en eso; cuando tomamos el camino, en la mitad, a la yegua se le daba por comer pasto y tirábamos las riendas pero no pasaba nada, se quedaba y nos miraba. Era muy mansa pero pudimos llegar al lugar.En el regreso queríamos entrar por calle 25 de Mayo, como se hacia siempre tradicionalmente la llegada de los estudiantes, que era para la gente como un espectáculo,¡todos nos iban a ver! Nosotros queríamos entrar con nuestro carruaje pero el caballo estaba tan acostumbrado a hacer el reparto que se nos iba para la casa de los clientes (...)".ESTE CONTENIDO COMPLETO ES SOLO PARA SUSCRIPTORES
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