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Nuevo Espacio Gualeguaychú fundamentó su oposición a la Carta Orgánica

En el marco de la convocatoria efectuada por el Concejo Deliberante que persigue la sanción de una Ordenanza que autorice a que una Convención proceda a sancionar una Carta Orgánica para Gualeguaychú, Nuevo Espacio adelantó que "votarán en contra".

Puntualmente la gestión Piaggio aspira al dictado de una Ordenanza por el Concejo Deliberante que promueva los pasos para elegir convencionales –el doble de los que integran este cuerpo- que se encarguen de elaborar una Constitución local o Carta Orgánica que contemple como mínimo las exigencias que la Constitución de Entre Ríos ordena en los artículos 234, 236 y 238.

Desde el Nuevo Espacio, que tiene como representante en el HCD al concejal Andrés Sobredo, indicaron que “hay muchos factores que indican que no es ni oportuna ni necesaria”, al tiempo que sostuvieron que “independientemente de esa postura, el hecho de querer darle mayoría automática de convencionales a quien sume más votos cuando no está en juego la gobernabilidad es un disparate. Alguien puede ganar con un porcentaje muy pequeño y tener la mitad más uno de los representantes. Eso es una burla para los demás. Se habla de participación y de respeto y esto consagra todo lo contrario. De este modo, la representatividad no termina siendo una característica de la Carta Orgánica y eso es imposible de avalar. Seguimos con el gobierno que no escucha las voces discordantes. No obstante esa cuestión, y más allá de estar en contra de este llamado, si gana la sinrazón y se aprueba, deberemos estar atentos para que no hagan cualquier cosa con la ciudad”, advirtieron.

“Uno de los interrogantes que cabe plantearse al referirnos a la iniciativa que llega del Departamento Ejecutivo Municipal es si la Carta es necesaria o imprescindible para gobernar los destinos de esta ciudad. Es decir, si no son suficientes las disposiciones de la Constitución Nacional, de la Constitución entrerriana y lo que prevé la Ley orgánica de Municipios Nº 10.027. En ese sentido, de los motivos mencionados en el Proyecto que nos toca tratar solo se habla de enunciaciones genéricas que no exhiben razones sólidas para crear un nuevo instrumento legal. En ningún momento, el Intendente ha denunciado que la legislación que nos rige actualmente no alcance o “quede corta” para diseñar políticas o promover obras y servicios necesarios para Gobernar y mejorar la ciudad. Durante lo que ha sido el mandato 2015/2019, jamás hemos escuchado o leído que este Gobierno municipal haya identificado o denunciado que la legislación vigente haya frustrado sus intenciones (algo que tampoco han introducido en el debate el resto de los municipios entrerrianos). La circunstancia que ningún municipio de Entre Ríos haya promovido la posibilidad de sancionar una Carta Orgánica nos tiene que hacer pensar: eso ha sido por abulia del resto de las municipalidades o por el contrario eso es la demostración de la convicción mayoritaria o unánime que existe en el resto de los municipios sobre la innecesariedad. Reiteramos: nada aparece en el mensaje elevado con la Ordenanza que tratamos y además quienes se han referido públicamente a este tema solo se han ceñido a argumentar que esto provocará un ‘relanzamiento’ de la ciudad; que permitirá contar mejores herramientas para seguir desarrollando Gualeguaychú; o que permitirá luchar con mejores condiciones el derecho a un ‘medio ambiente sano’. Todo eso no es verdad y constituye solamente una mera petición de principios, un marcado voluntarismo, que sin dudas permite dar respuesta al interrogante inicial: la reforma no es necesaria. Porque existe suficiente legislación en la Constitución Nacional, en la entrerriana y en la propia Ley provincial Nº 10.027”, destacaron.

En tanto, agregaron que “cabe preguntarse también: ¿el costo que la formación de una Convención Constituyente local es irrelevante como para que todo esto se lleve adelante? Aún cuando los ¿veintiséis? convencionales tengan asignada una dieta prudente para su funcionamiento durante un plazo que seguramente se estirará de tres a seis meses, hay que pensar si estamos en condiciones de enfocarnos en algo incierto y que tiene mucho más chances de transformarse en ‘letra muerta’ que en un orden local que facilite las acciones del Gobierno municipal. Acá hay que dejarlo bien en claro: la Carta orgánica no significará que las calles se barran mejor o que no tengamos problemas de suministro de agua en el verano o que estemos impedidos de que la Municipalidad tenga un papel activo en velar por los casos de inseguridad o combatir la venta y el consumo de drogas o avanzar en el tratamiento de los residuos cloacales o industriales. Cualquier cuestión que al respecto se plantee en el nuevo texto, se transformara nada más que en una aspiración de deseos que en una realización concreta que nos mejore la vida”, puntualizaron.

El Nuevo Espacio sostiene asimismo que “desde el punto de vista institucional debe insistirse en que la Carta Orgánica no marcará un antes y un después. Pensar lo contrario, equivaldría a pensar que basta con sancionar una Ordenanza que diga: “Art. 1º: Los habitantes de Gualeguaychú serán sanos y felices: Art. 2º: cumpliméntese”. Eso es insostenible y debe ser denunciado claramente, en blanco sobre negro y sin ambigüedades”, criticaron.

Por último, señalaron que “habría que evaluar que se llame a la reflexión de si esto no es más que un impulso que al Gobierno municipal le permita ufanarse diciendo ‘somos los primeros de Entre Ríos en tener una Carta orgánica’ o bien es una decisión sensata y madura que nos evite sancionar algo que no se va aplicar y que seguramente generará frustración en quienes legítimamente creen que esto puede ser un salto cualitativo para el mejoramiento de la ciudad”, finalizaron.

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