Nuevos trabajos: La historia de la gualeguaychuense que convirtió el “servicio de vivos” en su fuente laboral
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Giuliana Baéz tiene 29 años, es estudiante, y emprendedora, como le gusta decir, y el año pasado tuvo que cerrar su negocio por el aumento del precio del alquiler. Para seguir paliando sus estudios decidió recurrir a sus conocimientos en redes y ahora no da abasto con la cantidad de clientes.
Una persona toma su celular, desliza su dedo hasta el ícono de Instagram. Entonces, varios circulitos aparecen en la parte superior de la pantalla, es la sección de historias. Sin embargo, una destaca entre las demás: un aro fucsia titila, es una transmisión en vivo. Toca con el mismo dedo con que ingresó a la aplicación y se queda viendo por casi tres horas cómo una chica del otro lado le muestra la ropa de su tienda favorita.
Esta situación es cada vez más frecuente desde la pandemia, cuando el encierro obligó a los negocios de todos los rubros a adaptarse a la digitalidad para vender. La novedad es que, después de varios años, las transmisiones en vivo se volvieron una fuente laboral ¿Cómo ocurrió esto?
Resulta que la brecha generacional entre quienes atienden en el mostrador y quienes nacieron con lo digital, dejó espacio para que se generara un nuevo “oficio”. Es que algunos comerciantes con más de 20 años de experiencia, encontraron una barrera necesaria que sortear para aumentar sus ventas y jóvenes que brindan ese servicio.
Este es el caso de Giuliana Baéz, quien durante la pandemia comenzó a vender su propia ropa a través de transmisiones en vivo.
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“Al principio solo era una idea para darle una nueva oportunidad a esa ropa que ya no usaba, pero que estaba en excelentes condiciones y que otras personas podían aprovechar. Hice un primer vivo, después otro, y la respuesta fue tan buena que comencé a comprar prendas para revender y seguir realizando transmisiones. Así fueron pasando los años y yo seguía del otro lado de la pantalla, creciendo junto a mi emprendimiento. Con el tiempo cumplí uno de mis sueños: abrir mi propio showroom de ropa de segunda mano seleccionada. Funcionó durante casi un año y tenía muy buena respuesta de la gente. Paralelamente, seguía realizando transmisiones en vivo”, contó a Ahora ElDía.
Sin embargo, este año, tuvo que tomar una decisión difícil, ya que, debido al aumento de los alquileres, y el tiempo que le demandaba su carrera, cerró su showroom. En esta encrucijada, se preguntó “¿Y ahora qué hago?".
“Además de estudiar, siempre me gustó ser independiente y generar mis propios ingresos. Entonces, cuando regresé de mis vacaciones, publiqué en mis redes sociales que comenzaría a ofrecer el servicio de transmisiones en vivo para otros emprendedores. Así fue como, a principios de abril de 2026, empecé esta nueva etapa”, confesó.
Al principio pensaba trabajar únicamente los miércoles y los sábados, pero la demanda era tanta que hoy realiza transmisiones prácticamente de lunes a lunes. “Incluso he llegado a hacer hasta cuatro vivos en un mismo día. Lo habitual es que cada transmisión dure entre dos y tres horas, aunque en algunas oportunidades se han extendido hasta cuatro”, detalló sobre este “oficio”.
Giuliana explicó que “muchas personas creen que un vivo solo sirve para vender, pero en realidad es una herramienta mucho más completa. Sirve para dar a conocer un emprendimiento, mostrar los productos, explicar sus características, responder preguntas en tiempo real, generar confianza y llegar a personas que quizás nunca habían visto esa marca. Los vivos no solo venden; también crean comunidad y fidelizan clientes”.
Si bien el rubro que más usa este servicio es el de indumentaria, la gualeguaychuense relató que le tocaron transmisiones en vivo de bazares, comercios de electrónica, jugueterías, negocios de decoración, productos de belleza “e incluso tuve la oportunidad de realizar un vivo para una empresa regional dedicada a la venta de productos de ferretería, herramientas, pinturas y materiales para la construcción en seco y steel framing”.
Sobre si “los vivos” realmente permiten aumentar las ventas, dijo que sí, pero resaltó que “también hacen crecer a los emprendedores en lo personal. Muchas personas descubren habilidades que no sabían que tenían y se animan a mostrarse frente a una cámara”.
“En Gualeguaychú la demanda es muy grande. Muchas veces debo cerrar la agenda con anticipación porque los turnos del mes se completan rápidamente y hay personas que quedan esperando un lugar. Hoy somos varias las personas que ofrecemos este servicio y eso demuestra que también se convirtió en una fuente de trabajo para muchas familias. No podría decir una cantidad exacta de vivos por mes porque varía constantemente. Hay días en los que realizo dos transmisiones, otros tres, y el máximo ha sido cuatro. Aunque, sinceramente, no lo recomiendo ya que es mucho desgaste físico, y mental”, reconoció.
Giuliana señaló que la demanda suele aumentar en fechas especiales, como el Día del Niño, y en los cambios de temporada, cuando los comercios renuevan sus productos.
"Hoy este trabajo es mi principal sustento económico. Trabajo con valores fijos y diferentes promociones según la duración de cada transmisión, ya sea de dos o tres horas. Desde mi experiencia, creo que hoy vender pasa mucho por las redes sociales. Tener buenas imágenes, publicar con constancia, animarse a mostrarse frente a una cámara y conectar con nuevas personas hace una gran diferencia. Todo eso se construye día a día. No existe una fórmula mágica; la clave es la constancia y no rendirse”, expresó.
Por último, reflexionó que “los vivos tienen tanto éxito porque son una forma de venta muy dinámica, cercana y auténtica. No es solamente mostrar un producto, sino que hay una persona detrás, que interactúa, responde preguntas, muestra las prendas y genera un vínculo con quienes están del otro lado. También creo que tiene mucho que ver con la forma en la que vivimos hoy. Estamos todos a mil, trabajando, con poco tiempo y muchas responsabilidades. Entonces, el vivo te permite comprar desde la comodidad de tu casa: podés mirar los productos, consultar, elegir, aprovechar promociones y hacer tu compra sin necesidad de trasladarte”.
Y agregó: “Además, hoy las cadeterías facilitan muchísimo este proceso. La persona compra durante el vivo, coordina el retiro y recibe su pedido directamente en su domicilio. Por eso creo que la gente elige esta forma de comprar: porque tiene todo al alcance de la mano, desde su casa, de una manera simple, rápida y auténtica”.
