Obreros abandonan la obra por falta de pago
Hace unos días dábamos cuenta de que se construyen dos aulas -en la Técnica y el Colegio- que serán equipadas íntegramente con computadoras. Llegaron los obreros y se pusieron manos a la obra; todo venía avanzando con normalidad hasta este fin de semana en que se paralizó.o
Por Javier A. Vilaboa
Lo que sigue es una increíble historia que pone una vez más sobre el tapete los mantos de dudas que envuelven a las licitaciones.
Pedro Horacio Garay es Correntino y el responsable de la construcción de éstas dos aulas, fue contratado por el un contador quien a su vez fue contratado por empresas Peterson, ganadores de la licitación privada nacional Nº 40/08 en el marco del PROMSE (programa de mejoramiento del sistema educativo) por un monto de 298.149,83.
En un principio contrataron a 8 personas para construir dos aulas de computación una en la escuela “General Manuel Savio” y la otra en el “Colegio de Urdinarrian”.
Las dos obras se iniciaron simultáneamente y las paredes están a la misma altura en un 16% del total.
En el contrato firmado entre el contador y Pedro, estipula que se le pagará por el total del trabajo $48.000 en cuatro etapas. Recibieron un anticipo del 10% de la obra que utilizarían para vivir acá y dejarles algo a sus familiares en Corrientes. El problema viene porque ellos debían recibir un pago el 25 de febrero y éste aun no se realizó, para peor cuando hacen la certificación –paso necesario para iniciar el trámite administrativo y que lleguen los fondos- les descuentan todo el anticipo de una sola vez; esto hace imposible seguir viviendo en Urdinarrain hasta que llegara el pago del próximo certificado.
-Consultamos a Garay sobre que le dice sobre la situación quien ganó la licitación.
No tengo trato con el ingeniero, trato con el contador y el me dice que el ingeniero no le puede dar plata, que lo que se certificó es ese monto y no me pueden hacer otro pago, o sea que nosotros nos vamos más secos de lo que vinimos; cuando llegamos por lo menos teníamos unos pesos para sobrevivir.
Garay brinda más detalles de los primeros contactos con el contador: cuando nos contrataron dijeron que durante todo el mes de febrero íbamos a vivir en la escuela; cuando llegamos no solo la Directora no sabía que íbamos a vivir allí sino que además ni siquiera sabía de la realización de la obra. Le llegaron un montón de hombres y ella no sabia de qué se trataba.
Nos permitió vivir en la escuela hasta el comienzo de las clases, ahora tuvimos que desocuparla y alquilamos una casita por nuestra cuenta -por demás precaria donde estaban todos amontonados-, porque los que nos contrataron nos tiraron ahí y que nos arreglemos.
Ocupamos la luz, el agua, los baños de la escuela; no tenemos obrador, no tenemos nada… En el contrato figura el obrador, baños químicos, agua y luz totalmente independiente de la escuela; en el contrato dice que la empresa contratista se tiene que hacer cargo de todas las instalaciones, ninguna de esas cosas nos dieron. Ni siquiera se puso vallado para la seguridad de la escuela. En pocas palabras esta gente hace lo que quiere y lo hicieron también con nosotros.
-¿Y ahora?
No aguantamos mas; no tenemos plata… no tenemos nada, ahora estamos esperando que nos traigan nuestros pasajes, y algo de plata y nos volvemos; una vez allá le vamos a hacer los reclamos al contador.
-¿Quién les manda el dinero, y qué pasa si no se los manda?
El contador de apellido Gauto, si no nos manda la plata no se, quedaremos acá anclados sin hacer nada porque nosotros no trabajamos más y no tenemos ni para comer. Si no nos hubiesen dado una mano algunos entrerrianos de acá, que dicho sea de paso es gente muy macanuda, no teníamos cómo sobrevivir estos días, en una semana nos quedamos sin plata. Tuvimos que andar pidiendo… nosotros vinimos a trabajar no a deberle a Dios y medio mundo.
- ¿En Corrientes habitualmente a que se dedican? ¿Son una empresa constituida?
Yo trabajo por mi cuenta y los contraté a ellos, les dije que había una changa acá en Entre Ríos, si les gustaba y vinieron todos porque allá no había nada de trabajo grandes, y era una linda oportunidad de ganar unos pesos; nosotros firmamos por $48.000 y nos salió todo mal, porque allá por lo menos estábamos en nuestra casa y siempre alguna que otra changuita sale; acá salimos perdiendo: tengo todas mis herramientas guardadas en la escuela, tengo que volver después a buscarlas, no puedo meter todo en el colectivo, hormigonera, tablones, tirantes, todo lo que tengo, ¿dónde lo meto?
Cuando este grupo de Correntinos llegó a nuestra ciudad lo hizo en un camión particular que contrató el ingeniero; por $3200 trajeron las herramientas y 23 personas que fueron repartiendo en distintas obras de similares características en varias ciudades; según nos contó Garay están todas las obras en la misma situación.
Los materiales también se compraron en Paraná; según lo hablado con éstos obreros correntinos es evidente el sobre precio ya que ellos cobran por las dos aulas 48 mil y de materiales se habla de una suma similar “son dos piezas!” por lo que sobrarían alrededor de 200 mil pesos del monto asignado por licitación.
Un detalle risueño: En todo éste contexto nos enteramos que el celular que tiene Garay se los dio el contador –ellos creen que se trata de un plan empresas- para que se comuniquen con ellos y con todo este lío ya les adelantaron que “tenemos que pagar las llamadas”.
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