Olores en la Costanera
Sr. Director:
Deseo contestar la nota de prensa emanada desde la Municipalidad de Gualeguaychú respecto del venteo cloacal realizado en la zona cercana a los obeliscos de Costanera y que fuera publicada en los matutinos locales en enero último. En la misma, se daba cuenta de las tareas llevadas adelante por personal de Obras Sanitarias en el marco de la colocación de un tutor de hormigón armado al que se le anexó un caño de 250 milímetros de diámetro, cuya primera parte es de fundición y el resto de PVC, a los efectos de menguar el olor a cloaca existente en dicha zona.
Ante todo quiero señalar que he esperado un tiempo prudencial para contestar la información de prensa municipal por varios factores: por un lado para ver si con el paso del tiempo la cuestión mejoraba; y por otro, para recabar la opinión de los vecinos y prestadores de la zona.
Yendo a la nota en cuestión, debo decir que más allá de lo antiestético del caño referido –de notable mal gusto-, la Municipalidad de Gualeguaychú miente lisa y llanamente cuando asegura que “funciona” la ventilación del colector cloacal en la zona de los obeliscos, ya que el olor persiste, no se ha solucionado absolutamente nada y siempre hay olor, sólo que depende de donde esté el viento para saber a quien perjudica más intensamente.
En segundo lugar, dicha información es falaz cuando sin ningún miramiento señala que “los propios vecinos nos han manifestado su satisfacción ya que prácticamente no se siente el olor a cloacas”. Esta afirmación por parte del Ejecutivo Municipal no puede pasarse por alto porque de ninguna manera los vecinos y prestadores de la zona estamos satisfechos. No sólo eso, a muchos, la supuesta solución nos ha empeorado la situación llegando incluso a traernos serios problemas. Y como ejemplo vaya nuestro caso: el Hotel Aguaý, único hotel cuatro estrellas de la ciudad, muchas veces debe mantener cerrado todos los ventanales de la confitería por el insoportable olor a cloacas que ingresa por los mismos y que, obviamente, provoca el descontento de los pasajeros.
Queda claro que esta situación es un problema concreto para la calidad del servicio turístico de la ciudad; afea y degrada una de las zonas más bellas del circuito local y da como cerrado un tema que para nada ha mejorado. Y como si esto fuera poco, la Municipalidad se da el lujo de inventar opiniones y resultados satisfactorios.
Debo resaltar que recurro a esta nota abierta a la comunidad por diversos motivos: primero, porque fue la Municipalidad quien dio el primer paso de manera pública, anunciando los “logros” de esta obra; segundo, porque nuestro reclamo –realizado en la dependencia municipal correspondiente- nunca ha sido atendido; tercero, porque la comunidad de Gualeguaychú debe escuchar las distintas campanas y hasta ahora sólo tenía la de una nota de prensa inexacta originada en las oficinas municipales.Por último, quisiera exhortar a las autoridades locales a que simplemente escuchen a los vecinos -sabiendo que este problema viene de larga data y que no ha sido posible hasta la fecha encontrar remedios efectivos desde muchos años a esta parte-, para entre todos buscar soluciones verdaderas. Inventando la satisfacción de los vecinos no se consigue nada: el olor persiste y el descontento aumenta. Y en definitiva perdemos todos: prestadores, vecinos, turistas, el propio Estado Municipal, o sea, la ciudad en su conjunto. Sólo queda lugar para la autocrítica, el aporte de todos y el trabajo, todo lo demás no interesa ni redundará en mejoras sustanciales para nadie.
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