Operadores turísticos denuncian falta de reglas y maltrato a los micros de excursiones
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Los contingentes que vienen en colectivos exclusivos en temporada baja cada vez tienen más dificultades para moverse. La protesta es que las reglas no son claras y no hay un circuito que colabore con la circulación. Además, manifiestan malos tratos por parte de los agentes de tránsito.Cuando se habla de turismo, el imaginario popular enseguida piensa en las personas que llegan a la ciudad en auto o en las empresas de transporte de larga distancia que llegan a la Terminal de Ómnibus. Sin embargo, y especialmente en temporada baja, el turista que mayoritariamente llega a Gualeguaychú lo hace con empresas de turismos privadas; en otras palabras: personas que contratan un viaje y se trasladan en un micro particular y exclusivo.Desde que el Consejo Mixto de Turismo de Gualeguaychú acuñó el concepto "Turismo 365" para incentivar que haya turismo durante todo el año, estas excursiones particulares comenzaron a aflorar y hasta marcaron un considerable crecimiento en los últimos años.Sin embargo, este movimiento está en serio riesgo de quedar estancado o, lo que es peor, trunco y en la nada: según denuncian varios de los principales operadores turísticos locales, no hay una disposición clara de tránsito que permita llegar a los micros particulares a los hoteles y tampoco está claro por donde pueden circular para trasladar a ese contingente por los puntos y atractivos de la ciudad."Que venga un contingente de otro lado a visitar la ciudad por fuera de la época del carnaval o un fin de semana largo no favorece sólo al hotel: estas personas recorren y consumen, así que se beneficia todo un circuito comercial", explicó a ElDía Brenda Pecín, gerente del Hotel Embajador, uno de los que más excursiones recibe en la ciudad.Pero luego de la introducción explicativa, relató el hecho más reciente que sufrió una excursión: "Llegó un colectivo lleno de turistas de Formosa, y cuando estaban llegando al hotel, un auto de la Dirección de Tránsito los interceptó, se les cruzó por delante y de manera no muy amable, les informaron que estaban cometiendo una infracción al circular en una zona prohibida"."Eran personas de Formosa que eligieron Gualeguaychú, y la bienvenida que les dimos no fue para nada buena. No tienen por qué saber por dónde andar o no. No estaba haciendo un city tour, estaba llevando a un contingente de turistas al lugar donde se iban a hospedar", contó con disgusto.Lo cierto es que los formoseños no se fueron con la mejor imagen de la ciudad y este problema se repite demasiado, algo muy perjudicial con las ambiciones de ser una ciudad turística durante todo el año."Ningún turista que sufre un episodio de esta magnitud dice 'la gente de Tránsito me la hizo pasar mal', sino que dicen "la gente de Gualeguaychú me trató mal'. No tener las reglas claras y ser prepotentes con el visitante nos perjudica a todos", advierte la responsable del Embajador.Según un relevamiento que hizo ElDía entre las empresas de turismos locales que hacen viajes a otros lados, el común denominador es que jamás se llega a una ciudad conociendo las disposiciones de tráfico locales, pero también todas afirmaron que cuando un agente frena a un micro circulando por un lugar no permitido siempre primero viene la explicación y la advertencia antes que la multa.Atentado al deporteOtro sector que sufre esta misma problemática es el deporte amateur de la ciudad, y como ejemplo sólo basta ver lo que les pasó hace unas semanas a dos equipos de handball de categorías menores (entre 11 y 14 años) que vinieron a competir en el Club Central Entrerriano.A mediados de marzo, en un mismo micro viajaron a la ciudad un equipo de Paraná y otro de Santa Fe para medirse con el conjunto del club rojinegro, pero al llegar a la ciudad fueron interceptados por agentes de Tránsito y el colectivo fue enviado derechito al puerto, sin opción a que pueda acercar a los equipos ni al hotel ni al club."Logramos que por primera vez se jugara una fecha regional en la ciudad, lo cual generó una buena expectativa. Peleamos esa fecha para que se haga en Gualeguaychú para poder darle oxígeno a la ciudad en temporada baja", relató Luis Kroh, miembro de la Comisión Directiva, a ElDía. "Eran más de 60 chicos, que cuando llegaron fueron enviados al Puerto y debieron moverse caminando durante todo el fin de semana que duró el torneo, algo que a nosotros no nos pasó jamás en ningún lado", agregó.Según explicó Kroh, los agentes de Tránsito ese día informaron que la única manera de manejarse en la ciudad es dejando el micro en la Terminal de Ómnibus y luego moverse en combis o remises. "O te venís caminando desde la Terminal a Central o te tomás otro transporte. Es insólito: mover un equipo en un colectivo, con hospedaje y comida, no baja de los 30 mil pesos. Y sumar un trasporte para el movimiento interno duplicaría los costos. Es inviable", sostuvo.Pero esto, al parecer, sólo lo sufrirían los deportistas amateur: cada 15 días, Juventud Unida recibe en su cancha algún equipo del Nacional B, pero los colectivos que trasladan a esos planteles a la ciudad circulan hasta la puerta del hotel -y después hasta la cancha- sin ningún problema. "Evidentemente, la vara es muy altas para algunos y muy baja para otros", protestan desde Central.Según los organizadores de eventos deportivos y los operadores turísticos, es primordial organizar un circuito que permita circular por sectores puntuales de la ciudad a micros particulares con turistas o deportistas. De lo contrario, si sigue este comportamiento (considerado prepotente en muchos casos por parte de los agentes de Tránsito) Gualeguaychú se quedaría sin Turismo 365 y sin eventos deportivos, todas actividades que ayudan a mantener viva la ciudad todo el año.
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