Opositores en su laberinto: Alfonsín y una foto incómoda; Macri apuesta a todo o nada
Una foto suele valer más que mil palabras. Y la imagen de Ricardo Alfonsín, sonriente y abrazando a la Presidenta, a De Vido y a Randazzo provocó un cimbronazo en el Acuerdo Cívico y la primera pelea, con Elisa Carrió.Jorge BarroetaveñaEl Día de Gualeguay Los que conocen bien a Ricardo Alfonsín afirman que para él es regla hacer lo que dice que va a hacer. Su tono pausado y medido para hablar, suele trasladarlo a la política. Y lo que pasó durante la semana en Chascomús es un ejemplo. La Presidente llegó a esos pagos bonaerenses para hacer un par de inauguraciones, entregar subsidios y ambulancias y hacer un recordatorio del ex presidente Raúl Alfonsín. Cuentan que fue la intendenta quién invitó y le pidió especialmente a Ricardo que participara de los actos. Al cabo, la visita duró apenas un rato, pero la foto fue lo suficientemente elocuente para recorrer el espinel opositor y provocar conmoción entre los aliados.El puño cerrado de Cristina, golpeando simbólicamente la espalda del radical, pareció una muestra de cariño difícil de digerir para los opositores y un mensaje confuso para la sociedad. ¿Era necesario que Alfonsín estuviera arriba del escenario, sabiendo que los fotógrafos y la televisión retratarían esa imagen? Si lo era o no, la reacción fue inmediata. Su principal aliada y sostén del Acuerdo Cívico, Elisa Carrió, salió a fustigarlo desde la ironía, aunque fue dura con lo que dijo. "No podemos enviarle señales oscuras a la sociedad. Si le pido un favor a un corrupto como De Vido, termino pactando su impunidad", disparó con rudeza. Y fue más lejos aún. "El guasón critica desde Santa Fe, Chávez rompe relaciones con Colombia al lado del técnico de la Selección Argentina y Alfonsín se abraza con De Vido. Falta que me ponga de novia con el 'Gordo' Valor y cartón lleno", graficó con más dosis de ironía la líder del ARI.Alfonsín, desde la red social facebook retrucó que no siempre es buena la metodología de la crispación como táctica política. Jesús Rodríguez, aquel dirigente de la Coordinadora radical de los '80, sostuvo que no es posible llevar adelante una guerra santa permanente. Pero el enchastre ya estaba hecho. En tiempos de confusión, en los que no se sabe bien hasta dónde llegan los límites de unos y otros, la foto de Alfonsín con la Presidenta y los ministros más cuestionados, fue una equivocación. Y en esta puja sorda con el vicepresidente Julio Cobos por ver quién se queda con la candidatura presidencial de la UCR, retrocedió algunos casilleros. Es que el fuerte del actual diputado nacional es su independencia para marcar la cancha. Si Cobos aún no puede hacerlo por su condición de segundo en la sucesión presidencial, Alfonsín no tiene ataduras y cometería un grave error fomentando la confusión. Los buenos modales y la educación en política son una cosa. La ingenuidad es otra. ****Mauricio Macri ha hecho de la tibieza un estandarte de su carrera política. Como buen hombre devenido del ámbito de los negocios empresariales, posee dos características típicas: es ejecutivo pero al mismo tiempo nunca deja de poner los huevos en diferentes canastas. Esto, suele dotar su personalidad, de una ambigüedad a veces extrema. Pero los errores de su gestión, lo han llevado a una encrucijada: huir hacia delante. Y es lo que está haciendo.Con la confirmación de su procesamiento por asociación ilícita por parte de la Cámara Federal, no le quedan demasiadas alternativas si quiere salvar las aspiraciones de llegar a la Casa Rosada. En el macrismo están convencidos que la sociedad sigue mirando con simpatía a Macri y le atribuye a Néstor Kirchner todos sus males. Pero nadie podrá digerir un candidato procesado, menos eventuales aliados políticos. La encrucijada, ofrece entonces una opción clara: fogonear la rápida realización del juicio político para que, al menos desde ese lugar, no haya más cuestionamientos. La justicia es otro mundo, con vericuetos propios, que PRO está lejos de manejar.Así, desde el lunes, el propio Jefe de Gobierno se puso al frente de las negociaciones para avanzar con el juicio. Supone que, con la base de sustentación que cuenta en la legislatura porteña, estará a salvo de sobresaltos y que el trámite podría ser rápido. Macri está desesperado por evitar el desgaste que le provoca el caso, y el impacto negativo en su gestión. Encima, como del árbol caído todos hacen leña, varios de sus compañeros de ruta de la oposición, salieron a pegarle, pensando en sacarse de encima un competidor molesto. De todas maneras, suele ser paradójico que, en la Argentina algunos procesos judiciales van en ascensor y otros en escalera. ¿Son más graves las escuchas telefónicas o los crecimientos patrimoniales escandalosos de algunos funcionarios nacionales? El ex secretario de Transporte Ricardo Jaime arrastra varios cuestionamientos judiciales, incluídos un par de procesamientos desde hace cuatro años, y sigue vivito y coleando. El patrimonio presidencial crece en forma exponencial, pero sólo se debe a la sagacidad para invertir en los negocios y a jugosas alianzas con empresarios que son, vaya casualidad, contratistas del estado. Nadie le podrá sacar, a esta altura, el manto poco claro que rodea el accionar de muchos jueces que, en la época de Menem fueron funcionales al menemismo y ahora, en tiempos kirchneristas, son funcionales al gobierno de turno.Lo cierto es que, el ex presidente de Boca (debe estar añorando volver a ese lugar) tomó la decisión de redoblar la apuesta. Nadie puede asegurarle que en la legislatura no le pasen cosas graves y puede que su proyecto para el 2.011 naufrague definitivamente. Al cabo, hace la 'gran Kirchner': juega a todo o nada. Y le puede salir pato, pero también gallareta.
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