Otro "caso Porro": Un docente y un alumno intoxocados
:format(webp):quality(40)/https://eldiacdn.eleco.com.ar/adjuntos/240/imagenes/000/543/0000543383.jpg)
Un docente y un alumno de segundo año, de una escuela de la localidad mendocina de Las Heras, fueron intoxicados con un somnífero vertido en una gaseosa que ambos consumieron mientras se dictaba clase.El caso de la alumna bonaerense de 12 años que intoxicó a su profesor con veneno para cucarachas generó una fuerte repercusión y encendió la alarma preventiva para evitar posibles reacciones o imitaciones a nivel nacional. Pero, hace pocos días, Mendoza tuvo un hecho similar en una escuela de Las Heras, y algunos protagonistas decidieron contar lo que padecieron. Un docente y un alumno de segundo año de la escuela Antonio Gurgui fueron intoxicados durante una clase taller. Varios estudiantes están en la mira, señalados como quienes compraron y sirvieron la bebida, según la periodista Macarena García del sitio elsol.com.ar.El caso ocurrió el 18 de noviembre dentro del establecimiento y hasta el momento son, al menos, tres los alumnos sindicados como responsables directos. Los adolescentes están bajo el régimen de "trayectoria diferenciada", es decir, sólo se presentan en la escuela a rendir las materias y los exámenes trimestrales, mientras siguen las investigaciones.No obstante, tanto los afectados como la Supervisión aseguraron que "no hay nada seguro, son todos supuestos", hecho por el cual los estudiantes agresores no han recibido ningún tipo de sanción.Los papás del chico envenenado hicieron la denuncia en la Oficina Fiscal N°5 de Las Heras, donde el caso fue calificado como lesiones culposas.Las víctimasErnesto, de 15 años, relató:"Después de lo que pasó, tengo miedo porque no me acuerdo de nada y porque andan diciendo que yo me drogué", contó a El Sol. Señaló que sus compañeros lo tildan de "el sabio de la escuela y el santito" y que esto sería el motivo que lo lleva a pensar que fue víctima de bullying."Después de lo que pasó, tengo miedo porque no me acuerdo de nada y porque andan diciendo que yo me drogué"."Ellos ahora quieren demostrar que yo me metí drogas en el cuerpo y no es verdad", agregó consternado, Ernesto, quien aseguró que es la primera vez que le pasa una cosa semejante dentro del aula."El día de la intoxicación estábamos cursando taller y hacía mucho calor, así es que les dimos plata a unos compañeros para comprar una gaseosa. Se demoraban y cuando llegaron me sirvieron a mí y al profe, pero los demás no tomaron", indicó.El joven sostuvo que, tras la ingesta, no recordaba demasiado y explicó que fue derivado a la Dirección, donde lo sentaron en un sillón a esperar que llegaran su madre y el Servicio de Emergencias Coordinado (SEC). Una vez en el lugar, los médicos confirmaron que su estado de cansancio y somnolencia se debía a la ingesta de somníferos."Después de tomar la gaseosa me sentí mal, se me iban los ojos, no los podía abrir, estaba flojo y no podía caminar. Un compañero me acompañó hasta la Preceptoría y después a la Dirección", contó el adolescente.Contundente, Ernesto nombró a todos los involucrados, indicó que uno de ellos se encuentra bajo tratamiento psiquiátrico y que entre los compañeros hicieron correr la voz de que el somnífero es clonazepam en gotas, que uno de los agresores trajo de su casa. Pero no pudieron encontrar pruebas suficientes para confirmar que era ese el tranquilizante utilizado.El estudiante recordó que, dentro del aula, este grupo de alumnos sindicados como los autores de la intoxicación ya han provocado otros hechos de violencia contra el mobiliario y contra otros compañeros a quienes golpearon. Además, aseguró que fuman dentro de los baños, "algo que no es un cigarrillo común", en referencia a posible consumo de marihuana.Mónica y Ernesto, los papás del adolescente, se mostraron indignados, especialmente con el accionar del centro educativo: "La directora no hizo nada, los agresores siguen yendo a la escuela, y mi hijo está en la casa con miedo", coincidieron.Por su parte, el profesor, que no quiso dar su nombre, manifestó:"En el momento de ingerir la gaseosa sentí como si me estuviera dando un ACV -accidente cerebrovascular-. Así es que llamé inmediatamente a mis colegas que están en el aula para que me ayudaran".Confirmó el hecho y lo calificó como "grave", aunque se negó a involucrar a sus propios alumnos, señalarlos o excluirlos de sus clases. "Ellos siguen acá conmigo, vienen y rinden", dijo y agregó que no quiere adoptar una postura negativa en los horarios de dictado de su taller, sino intentar dar un ejemplo.Sigue la investigaciónLos responsables del establecimiento no quisieron aportar ningún tipo de información, alegando que los involucrados "son menores y no hay certezas" de la denuncia.Fue la supervisora Sonia Suárez quien respondió sobre el problema y lo ratificó. Explicó que los sumarios internos seguirán "hasta encontrar a los chicos que realmente son responsables". Lo que ocurre es que los papás del chico intoxicado levantaron actas en la escuela y, tras ello, y con la misma modalidad, los progenitores de los involucrados fueron desvinculando a sus hijos para sindicar a otros chicos. De esta forma, las sospechas cobraron fuerza y las certezas se van esfumando."Hay muchas sospechas y, al menos, dos de los chicos están con el sistema de trayectoria diferenciada, pero nosotros seguimos investigando porque no podemos negar el hecho", dijo Suárez.Mientras tanto, señaló que es la única sanción que por el momento se puede aplicar por la falta de pruebas y porque no se logró encontrar el frasco de gotas del somnífero. En caso de que se compruebe quién fue el responsable directo, la supervisora adelantó que "sería desafectado del establecimiento educativo".Finalmente, Suárez estimó que "debe ser de alguien que está en tratamiento" el sedante utilizado, en la gaseosa ya que sólo puede adquirirse con receta médica.
ESTE CONTENIDO COMPLETO ES SOLO PARA SUSCRIPTORES
ACCEDÉ A ESTE Y A TODOS LOS CONTENIDOS EXCLUSIVOSSuscribite y empezá a disfrutar de todos los beneficios
Este contenido no está abierto a comentarios


