Pena de muerte
Alejandro Olmedo Zumarán
Señor Director:
No importa quién se manifieste a favor de la pena de muerte. Importa que nuestra Constitución Nacional y los Pactos de Derechos Humanos incorporados a ella con jerarquía constitución la prohíban y así tiene que ser.
Hay que tener cuidado con lo que se dice en momentos de tensión y de gran dolor como es perder un ser querido. Pero no hay ninguna duda que urge la aplicación implacable de las normas plasmadas en el Código Penal y en la Constitución.
No se trata de promover una política de mano dura sino de auspiciar el uso de los instrumentos legales que tenemos a nuestro alcance que, al día de hoy, son ignorados por interpretaciones absurdas de las leyes vigentes por parte de quienes tienen la responsabilidad de aplicarlas.
Favorecen la delincuencia y su impunidad de quienes gozan de seguridad personal por los cargos públicos que ocupan y que el pueblo paga a través de los impuestos.
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