Política y políticos
Por Gustavo Rivas
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Los politólogos actuales describen el universo político: la función de gobernar y administrar, sus antecedentes históricos, los fundamentos filosóficos, ingredientes ideológicos, jurídicos y sociológicos. Con esa base, explican la trama de las relaciones de poder y nos ayudan a esbozar el futuro (labor esencial del politólogo, pues si sólo describiese, sería un historiador o un sociólogo).
También estudian a sus actores, es decir, a los políticos. Max Weber trazaba una división: de un lado, los que viven para la política y del otro, los que viven de la política. Francisco Linares distinguía dos fases: agonal y arquitectónica. La primera es la actividad del político en su etapa proselitista, procurando desde su ángulo, hacerse del poder. La fase arquitectónica comprende a quien, desde el poder, hace obras (de ahí la denominación) acercándose al concepto de estadista. La suma de ambas fases, es la política plenaria.
A esta altura, más de un lector habrá encasillado a los políticos argentinos y adivinamos de qué lado quedó la parte mayoritaria. Por las dudas, comentamos los datos vertidos por el columnista Carlos Pagni en La Nación del 23, que por estar todos juntos, resultan apabullantes.
Alude p. ej., a los intendentes del conurbano bonaerense, que dudan de las posibilidades electorales de Kirchner, quien les podría hacer perder la mayoría en sus Concejos Deliberantes, en caso de repetir la maniobra electoral de 2007. Se refieren al invento de las listas colectoras que postulaban concejales de la izquierda, en boletas encabezadas por la Señora, para Presidente. Buscaban sumarle votos a ella, pero luego de ser electos, formaron bloques independientes. Obsérvense las motivaciones del armado de tales listas y la normativa electoral que ha permitido esas trapisondas.
Luego, analizando la oposición, explica por qué Macri se arrima a De Narváez: el triunfo de éste le resultaría inofensivo para sus planes futuros, pues al ser colombiano, le está vedada la Presidencia. En cambio, si el vencedor de Kirchner fuera Solá, estaría engordando a un futuro competidor. ¿Reutemann? chocho de la vida.
Gabriela Michetti, aunque soñaba con la Jefatura de Gobierno, al postularse para Diputada Nacional, libera a Macri de una rival como Carrió en su carrera a la Presidencia.
Stolbizer hizo una alianza con la UCR, pero discuten el tercer lugar para Ricardo Alfonsín. A su vez, De Narváez y el macrismo le serruchan el piso a Margarita, proponiendo el voto útil (polarizado) para derrotar a Kirchner, lo que le vendría bien a Duhalde y su lista única. Pero chocan con el ARI, que rechaza a De Narváez y Solá, por ser socios del duhaldismo. Por su parte, Carrió desconfía de Duhalde, quien tras otro golpe blanco, alentaría un gobierno de unidad presidido por Cobos, a quien ella no quiere darle ventaja. Al menos en algo coincide con Kirchner, concluye Pagni.
INVOLUCIÓN
¡Cuánta habilidad para pujar agonalmente por el poder! ¡Cuánta visión puesta en 2011! Pero lo arquitectónico está ausente. El gobierno se dedica a pelear con el campo, los medios, la Iglesia y la oposición. Buscamos en los latosos discursos de la Señora, algún concepto que supere la trivialidad. Sin suerte. La oposición, ante las propuestas de acordar entre partidos un programa legislativo común que restaure la República, mira para otro lado. Si no son capaces de anudar un proyecto común en un tema tan crucial: ¿qué esperanza infunden sobre futuras políticas de Estado?
En otros países, la dirigencia deja de lado sus disputas y buscan juntos cómo enfrentar la tormenta. Acá, a las puertas del vendaval, nos dedicamos a confrontar como nunca por el reino de la nada. Una verdadera Torre de Babel.
Hace un siglo se hablaba del milagro argentino. Eran épocas en las que, como quería Platón, nos gobernaba la intelectualidad. Ellos fundaron un modelo para medio siglo adelante y su enfoque arquitectónico dio fructíferos resultados: millones de inmigrantes venían a sumarse llenos de esperanza, al esfuerzo argentino.
Hoy es a la inversa: con una riqueza potencial inmensa, nos empeñamos en trabarla; nadie entiende cómo Argentina, teniendo todo, no hace nada. Ni estuvimos condenados al éxito ni lo estamos al fracaso; simplemente somos, como lo definiera Paulo VI, un país subgobernado. Ahora protagonista de un segundo milagro: que pese a su dirigencia, todavía exista.
EL PLEITO MUNICIPAL
Nos da la impresión que el conflicto entre el D. Ejecutivo y el gremio municipal se sale de cauce, entre otras causas, por la ausencia de algunos actores. Por ejemplo, la opinión ciudadana, la de los que vivimos en la ciudad y cuando se cortan los servicios, quedamos como rehenes. ¿Qué pensarán los partidos políticos? ¿les interesará? Es como si desde la tribuna, presenciáramos un pleito ajeno. También notamos ausente al Concejo Deliberante, que en 2006 sancionó una Ordenanza de pésima técnica legislativa, hoy inútil para garantizar esos servicios. Ojalá todos, incluida la oposición, se pongan las pilas, porque a los municipales los defiende su sindicato. ¿Y a nosotros?
BUENA ONDA CARNAVALERA
El post carnaval nos regaló dos fiestas para el espíritu. Los Gurises de la Cuchilla en su barrio y los Tropicales del Sur en el suyo (Molinari). Con apoyo municipal, la adhesión de otras agrupaciones y una masiva concurrencia, desfilaron despidiéndose de su público, mientras el producido de sus cantinas se destinó a ambos salones comunitarios. Papelitos, el lunes festejó y agradeció con una fiesta inolvidable. Había simpatizantes de todas las comparsas y todos compartieron la alegría. Era el pueblo carnavalero aludido en el argumento y la letra de su tema musical, que se reencontró en la fiesta de todos. Tan gratificante, que debería constituirse en precedente para las campeonas sucesivas.
Hasta el domingo. Si Dios quiere.
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