Postergaron para octubre el juicio por el crimen de Solange Aguirre
Estaba previsto que comenzara esta semana en el Tribunal Oral en lo Criminal N° 1 de San Isidro, pero la querella y la fiscalía solicitaron una prorroga debido a que los médicos de Gualeguaychú, que actuaron en el caso, no podían presentarse en la audiencia por una cuestión de agenda.El fiscal de la causa, Jorge Fitipaldi, coincidió con el abogado querellante, José Vera, el mismo que representa a Rocío Oliva en la acusación por robo que realizó Diego Maradona, que era de vital importancia para la causa la declaración de los médicos de Gualeguaychú que intervinieron en la autopsia al cuerpo de Aguirre.Vera, en diálogo con ElDía, mencionó que las declaraciones que podrían brindar los médicos forenses son "pruebas importantes" y como no podían asistir para principios de agosto, Vera y Fitipaldi pidieron prorroga.El crimen de Solange Aguirre fue uno de los casos que sorprendió a la opinión pública por la violencia del homicidio. El cuerpo de la joven de 22 años apareció mutilado en un camping en Islas del Ibicuy. Fue encontrada enterrada desnuda, decapitada, sin las falanges de ambas manos, y además se le había rebanado una lonja de piel en la espalda, donde tenía tatuado la iniciales de sus dos hijos. Toda esta mutilación tenía un fin: que el cuerpo no fuera reconocido.A medida que fueron pasando las horas fue surgiendo la posibilidad de que el cuerpo podría pertenecer al de una mujer que había desaparecido en Buenos Aires. Ella salió a comprar cigarrillos a un supermercado chino, donde quedó grabada por cámaras de seguridad, y luego se dirigió a una de las pollerías del padre de su hija en Boulogne, para pedirle dinero por la manutención de la menor de dos años.El cuerpo fue trasladado a la Morgue Judicial de Gualeguaychú, donde permaneció durante unos días hasta que la familia llegó a la ciudad e identificó a la joven a través de los tatuajes (la piel fue recuperada y estirada). La cabeza fue hallada 20 días más tarde y presentaba una fractura con hundimiento de cráneo.Según la confesión que el imputado Alejandro Reynoso brindó ante la Justicia, aquella tarde Solange lo fue a ver a uno de sus comercios de la Ruta 9, discutieron y él le pegó un golpe en la sien con una chaira para afilar cuchillos. Declaró que al advertir que la había matado, colocó el cuerpo en unas bolsas de consorcio grandes que había en el local, lo cargó en su camioneta y concurrió a su casa de Boulogne, donde estaba su hijo Sergio de 19 años.En la madrugada del día siguiente, aseguró que fue con su hijo a la zona de Zárate-Brazo Largo, un lugar que conocían porque solían ir a pescar, y allí enterró el cadáver, al que previamente le seccionó la cabeza, le cortó las yemas de los dedos de las manos y seccionó los tatuajes con las letras "A" y "L" que tenía en el omóplato.Los peritos determinaron que Solange Aguirre quedó inconciente por el golpe y murió desangrada en la decapitación. José Vera manifestó a ElDía que "es de vital interés lo sostenido por el médico de Policía del cuerpo medico forense de San Isidro, que dijo que la muerte se produjo minutos antes de ser enterrada, por lo cual hecha por tierra lo dicho por ambos imputados en la declaración indagatoria, donde sostuvieron que Reynoso padre dio muerte a la joven en la localidad de Boulogne, sin la intervención de su hijo y en ese lugar se produjo la decapitación con un cuchillo. El médico sostuvo que la muerte no fue de esa manera, sino de una muy distinta".A casi dos años de aquel macabro hallazgo, están imputados padre e hijo Reynoso por el delito de Homicidio calificado por alevosía, una calificación que acarrea una pena de prisión perpetua.
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