Pregunta y Apertura
La pregunta filosófica de los milesios y la apertura del camino de la filosofía y la ciencia en el contexto de la escuela secundaria. Por Leonardo SittoniEspecial para Enfoque Educativo "Al avanzar de este modo, el asunto mismo les abrió el camino y los obligó a seguir buscando".Aristóteles La enseñanza de la filosofía siempre está expuesta al riesgo de presentarse como lo incomprensible. Por eso, las afirmaciones que suelen estudiarse en un curso introductorio como el que tiene la actual escuela secundaria necesitan ser consideradas en un contexto problemático que les dé sentido y -siempre que sea posible- actualidad. En lo que sigue se ofrece un breve trabajo de ese tipo relacionado con el momento fundacional de la filosofía.Como muchos otros pueblos, los griegos se orientaron en el mundo durante largo tiempo bajo las indicaciones preciosas de los mitos. Sobre ellos ha dicho Mircea Eliade que tienen que ser considerados en los términos de una historia verdadera. En efecto, señala él que en las culturas míticas se diferencia adecuadamente entre las narraciones de carácter mítico y las de índole fabulosa. Lo verdadero del mito, sigue Eliade, consiste en que "se refiere siempre a realidades; el mito cosmogónico es 'verdadero', porque la existencia del mundo está ahí para probarlo; el mito del origen de la muerte es igualmente 'verdadero', puesto que la mortalidad del hombre lo prueba, y así sucesivamente"[1].Por razones que ahora serán dejadas de lado, en la ciudad de Mileto (Jonia), hacia el siglo VI a.C. "el hombre -afirma Ortega y Gasset- se dedica a esa extraña ocupación que es filosofar cuando por haber perdido las creencias tradicionales se encuentra perdido en su vida"[2]. En realidad, formulado del modo anterior, sólo se tiene un aspecto del problema: desde dónde se llega a filosofar -la duda frente a las tradiciones míticas-; pero es preciso destacar el lado positivo del mismo: ese mismo hombre "ha ganado una nueva fe en un nuevo poder de que se descubre poseedor: el poder de los conceptos o razón"[3].En todo caso, la nueva actitud supone el abandono gradual de las explicaciones sagradas e intencionales, y su reemplazo por un modo racional -y en ese sentido natural- de dar cuenta de los fenómenos del mundo. Efectivamente, y como es bien sabido, los primeros filósofos se dedicaron a indagar la naturaleza (physis) como un todo, y -más específicamente- procuraban identificar los elementos fundamentales que la constituyen. Significó esto para el saber -como lo ha dicho León Robin- cambiar "al menos espiritualmente, sus métodos de investigación y exposición"[4].Si Ortega destaca que la duda está en el origen de la filosofía, Aristóteles sostiene en su Metafísica que lo que llevó a los milesios a la filosofía fue la admiración: "Movidos por la admiración comenzaron los hombres a filosofar". Como quiera que haya sido, está claro que el pensamiento jónico -aunque bajo la influencia de los mitos propios y los de los pueblos vecinos-, conlleva una inédita actitud hacia la naturaleza y, ligada a ella, una mirada que interroga sin esperar obtener las respuestas en la riqueza de la tradición cuestionada.En primer término, lo que se quiere destacar aquí es que quizás sea pertinente enfatizar la afirmación según la cual la pregunta -por lo demás abierta constitutivamente al diálogo- está en la esencia del filosofar, y que ella supone una disposición subjetiva que -unida a una situación socio-cultural concreta- rinde una teoría de la realidad.En el caso de los milesios, suele referirse la pregunta aludida como un requerimiento por el arjé, o principio de todas las cosas. Sobre él explican los historiadores de la filosofía Reale y Antisieri: "El principio es: a) la fuente y el origen de todas las cosas, b) la desembocadura o el término último de todas las cosas y c) el respaldo permanente que rige todas las cosas... En pocas palabras el principio puede definirse como aquello de lo cual provienen, aquello en lo que acaban y aquello por lo cual son y subsisten todas las cosas"[5]. Probablemente bajo la influencia de creencias míticas -aunque sobre todo ofreciendo razones discutibles que Aristóteles reconstruye en la Metafísica-[6], el que pasa por ser el primer filósofo de la historia -Tales de Mileto- afirmó que el arjé es el agua. La estructura abierta del discurso racional permitió que otros pensadores contemporáneos suyos afirmaran que el aire o algún otro elemento es el verdadero principio de todas las cosas.En segundo lugar, parece adecuado realizar la siguiente afirmación: si bien la respuesta de Tales a la cuestión del arjé es digna de una consideración que recupere su relevancia y sentido preciso, lo que verdaderamente cuenta es la pregunta que está en su origen. En efecto, independientemente del contenido conceptual que suscitó, esa pregunta significó -haciendo un uso metafórico de la expresión- abrir el camino por el cual, desde entonces, ha transcurrido el pensamiento filosófico y científico que caracteriza a la cultura occidental. Como lo destacan los autores antes citados: "Con Tales el logos humano se introduce con seguridad en la senda de la conquista de la realidad en su integridad (el problema del principio de todas las cosas) y en algunas de sus partes (aquellas que constituyen el objeto de las ciencias particulares, que es la denominación que hoy les damos)"[7]. Se había producido una apertura radical en la comprensión de la realidad de la que siempre Occidente será deudor como se es deudor de todo acontecimiento fundacional.
[1] ELIADE, Mircea; Mito y realidad; Guadarrama; Madrid; 1973; pp. 19.[2] ORTEGA Y GASSET, José; La idea de principio en Leibniz; Alianza; Madrid; 1992; pp.264.[3] Ibídem; pp. 265.[4] ROBIN, León; El pensamiento griego y los orígenes del espíritu científico; Unión Tipográfica Editorial Hispano Americana; México; 1956; pp. 33.[5] REALE, Giovanni - ANTISIERI, Darío; Historia del pensamiento filosófico y científico. I Antigüedad y Edad Media; Herder; Barcelona; 1992; pp. 37.[6] En el Libro I de su Metafísica, recuerda Aristóteles: "Tales, iniciador de tal filosofía [la que concibe que los principios de todas la cosas eran de índole material], afirma que es el Agua (por eso también manifestó que la Tierra estaba sobre el Agua); y sin duda concibió esta opinión al ver que el alimento es siempre húmedo y que hasta el calor nace de la humedad y de ella vive (y aquello de donde las cosas nacen es el principio de todas ellas). Por esto, sin duda, concibió esta opinión, y porque las semillas tienen siempre naturaleza húmeda, y por ser el Agua, para las cosas húmedas, principio de su naturaleza".[7] REALE - ANTISIERI; op. cit.; pp. 39. PERFILLeonardo Sittoni nació en Carlos Paz (Córdoba), en 1971. Es Profesor en Filosofía, Psicología y Pedagogía (IES Victoria Ocampo) y Licenciado en Tecnología Educativa (UTN). Actualmente, enseña Antropología filosófica en la Escuela Secundaria y tiene a su cargo diversas materias filosóficas en el Nivel Superior de nuestra ciudad.
[1] ELIADE, Mircea; Mito y realidad; Guadarrama; Madrid; 1973; pp. 19.[2] ORTEGA Y GASSET, José; La idea de principio en Leibniz; Alianza; Madrid; 1992; pp.264.[3] Ibídem; pp. 265.[4] ROBIN, León; El pensamiento griego y los orígenes del espíritu científico; Unión Tipográfica Editorial Hispano Americana; México; 1956; pp. 33.[5] REALE, Giovanni - ANTISIERI, Darío; Historia del pensamiento filosófico y científico. I Antigüedad y Edad Media; Herder; Barcelona; 1992; pp. 37.[6] En el Libro I de su Metafísica, recuerda Aristóteles: "Tales, iniciador de tal filosofía [la que concibe que los principios de todas la cosas eran de índole material], afirma que es el Agua (por eso también manifestó que la Tierra estaba sobre el Agua); y sin duda concibió esta opinión al ver que el alimento es siempre húmedo y que hasta el calor nace de la humedad y de ella vive (y aquello de donde las cosas nacen es el principio de todas ellas). Por esto, sin duda, concibió esta opinión, y porque las semillas tienen siempre naturaleza húmeda, y por ser el Agua, para las cosas húmedas, principio de su naturaleza".[7] REALE - ANTISIERI; op. cit.; pp. 39. PERFILLeonardo Sittoni nació en Carlos Paz (Córdoba), en 1971. Es Profesor en Filosofía, Psicología y Pedagogía (IES Victoria Ocampo) y Licenciado en Tecnología Educativa (UTN). Actualmente, enseña Antropología filosófica en la Escuela Secundaria y tiene a su cargo diversas materias filosóficas en el Nivel Superior de nuestra ciudad.
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