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Alrededor de las 2 de la madrugada, personal de la Comisaría Sexta llegó a la zona de calle Majul al 300, a raíz del llamado de una vecina que denunció que allí se encontraba un perro con síntomas de envenenamiento.Se constató la existencia de un perro, macho, con síntomas de envenenamiento, pero aún con vida.Los uniformados convocaron al médico veterinario policial, quien realizó el informe pertinente y, a través del área de la Sociedad Protectora de Animales, luego concurrió elveterinario Leonardo Casarotto, quien puso bajo atención al canino, que quedó al cuidado y control con medicamentos de un vecino.Según informó la Policía, desde el viernes 5 de noviembre se viene sucediendo una seguidilla casos de perros envenenados en la zona.Prosigue la investigación con conocimiento del Fiscal Auxiliar en turno Facundo Álvarez.