
La temporada ha sido mala y todos coinciden con eso, las lluvias y las inundaciones han hecho estragos en uno de los lugares donde se ubican la mayor cantidad de cabañas y boungalows de Gualeguaychú. Las voces son unísonas cuando se les pregunta por lo que ha sido la temporada a todos los prestadores turísticos, pero todos coinciden que la culpa no es de nadie, sólo del clima. Aunque al momento de las críticas, todos señalan al Gobierno Municipal como uno de los responsables por no dejar en condiciones el Camino de la Costa, luego de la creciente.Este lugar es uno de los más visitados por los turistas en temporada, su paisaje es destacado por cada uno de los visitantes y enorgullece mucho tener un lugar como este en la ciudad. Allí se ubican una gran cantidad de prestadores turísticos que poco han trabajado en lo que va del año.Uno de ellos, Adrián Ramón, propietario del predio "Flor de Ceibo", manifestó su descontento con el estado en el que se encuentra el camino que recorre toda la costa del río Gualeguaychú. "La reparación de la calle llega hasta la guardería de lanchas, los demás no existimos, cuando se arregló el camino, se enripio porque entre todos los vecinos pusimos plata, cada frentista pagó 300 pesos, con la creciente anterior vino una máquina y levantó todo el ripio, lo dejó apilado a un costado pero se han olvidado de volverlo a su lugar, parece que se quedaron sin gasoil", comentó.Otro prestador, José Sartori, expresó: "el camino deja mucho que desear, es una zona turística que tendría que estar brillante, sobre todo en la época de verano, está intransitable a raíz de las lluvias, el municipio debería apoyar y dedicarse más al Camino de la Costa".Para entrar con un automóvil hay que hacerlo muy despacio si uno no quiere romper ninguna de sus partes, pero el camino no es el único problema de los vecinos. Ramón enumeró otra serie de cuestiones que tienen que ver con el paisaje: "el pasto está sin cortar, las ramas sin levantar, debería ser el lugar más lindo de la ciudad, la gente que viene queda encantada, les gusta sentarse al lado del río a pescar, pero cómo se van a sentar a pescar entre medio de las ramas y yuyos, los estamos echando, lo poco que se puede limpiar se hace entre los vecinos". Temporada perdida"Nosotros ya estamos perdidos, lo que se trabajó en enero es desastrozo, no se sacó ni una semana de lo que se trabajo el año anterior, y las cabañas en este lugar requieren de mucha inversión todo el año, se deterioran mucho por la zona donde están", dijo Ramón.A esto Sartori lo corroboró y agregó: "es una temporada para olvidar, primero el clima en diciembre, en enero se trabajó un 50 por ciento a comparación del año pasado y en febrero nuevamente la lluvia que nos cortó el camino y se tuvo que devolver todo. Estamos a mitad de febrero con el complejo prácticamente vacío".Muchos prestadores han quedado mal posicionados para el futuro por las deudas comprometidas para dejar sus predios en condiciones para esta temporada que ha sido muy mala para ellos. "La gente que ha hecho grandes inversiones, se ha endeudado mucho para este verano y no se cómo van a salir, esto ha sido para olvidar", afirmó uno de ellos.Sartori puntualizó en su caso: "hace 10 días tenemos el complejo vacío y trabajando los fines de semana no podés decir que tenés ganancia, no puede ser que en pleno febrero sólo se trabaje sábado y domingo, y durante la semana esté todo vacío. No es culpa de nadie, solo del tiempo, la gente se tuvo que ir de Gualeguaychú y no ha vuelto, esperemos que la ultima quincena sea buena".