Qué se vota en Gualeguaychú
Por Verónica Toller
Es el gran elector en Entre Ríos. La designación de candidatos, el eje de las chicanas y hasta la decisión de la Presidenta de no venir a esta provincia para no ser ahuyentavotos, tiene que ver con él: el campo. Casi todas las listas cuentan en sus primeros lugares con candidatos productores. Y, casualmente, los representantes con más chances pertenecen a un mismo departamento: Gualeguaychú. La tierra de De Ángeli.
Sucede que en esta provincia, todas las ciudades viven –quien más, quien menos- del campo. Por conveniencia o simpatía, la solidaridad entrerriana está con el campo. Es más: uno de los partidos, Nuevo Espacio, decidió finalmente no presentarse, cuando el líder agrario gualeguaychuense le negó apoyo explícito al primer candidato. Dicen que las heridas han quedado abiertas entre Leissa y De Ángeli. Que para unos, el dirigente agrario prometió un apoyo que no cumplió. Y que para otros, De Ángeli no podía acompañar a un solo partido cuando lidera un gremialismo con afiliados de todas las banderías. Dicen… que hay mucha bronca acumulada.
El punto es que, más allá de esta historia que ya se convirtió apenas en anécdota, todos los partidos llevan a productores en sus boletas. En el Frente Justicialista Entrerriano (PJ, Frente Grande y Movimiento por Todos), el candidato en tercer término es el productor Raúl Rigantti, intendente de Larroque. Claro que lidera la lista sin ser candidato el actual Presidente de la Cámara de Diputados de la provincia y ex Gobernador tres veces, Jorge Busti, quien bajó una línea clara para la campaña: distanciarse del gobierno nacional en la medida de lo conveniente. Notable esfuerzo dialéctico en el que viene sumido desde hace semanas: diferenciarse de todo lo que sea K pero apoyar a su vez al ultraK Urribarri.
Busti acompañó a Rigantti y a su propia esposa Cristina Cremer (candidata en segundo término) en el acto de Gualeguaychú el martes 19, donde Rigantti se mostró optimista: pronosticó para Entre Ríos un crecimiento de los comodities alimenticios. También estuvo con ellos en Concordia y Concepción del Uruguay. En el ruedo local, bien conocida es la polvareda que levantó la presencia de Irigoyen y De la Fuente en el palco.
El intendente-candidato justicialista mantiene a su vez una interna personal con el primer candidato del Acuerdo Cívico y Social, el radical Atilio Benedetti, productor agropecuario y también ex intendente de la misma localidad. Benedetti declaró que no impugnaría la candidatura de Rigantti –quien sigue a cargo del municipio- porque confía en ganarle ampliamente. Pero fue Busti el encargado de confrontarlo: acusó a Benedetti de ser un “gran empresario sojero con 35 mil hectáreas de campo”; “y es el que va a defender a los pequeños y medianos productores”, chicaneó. El radical le bajó un cambio: “soy gente de trabajo”, y llamó al otro “kirchnerista”. Busti no pudo negar ni aceptar. Así que mandó el vale cuatro y lo llamó “montielista” -el ex gobernador es hoy es un piantavotos total dentro y fuera de su partido-, con lo cual, estableció una analogía que lo dejó mal parado frente a la jefatura matrimonial. ¿Lo hizo ex profeso? Quién sabe. Lo cierto es que no repitió el agaffe y diluyó la afirmación cuando el periodista de este diario, Marcelo Lorenzo, le inquirió sobre el punto en Gualeguaychú.
“Que Jorge Busti se quede tranquilo que no voy a defender a los empresarios de la soja, como me acusó; en esta provincia tenemos la ventaja de que nos conocemos todos los que participamos en actividades productivas”, lanzó Benedetti, casi como una advertencia.
El hombre apuesta a la polarización. En el Acuerdo (integrado por la UCR, el ARI y el GEN), acompañan a Benedetti otros dos representantes del campo: Hilma Ré (Sociedad Rural) y Jorge Chemes (Farer). El 26, Elisa Carrió y Gerardo Morales llegarán a Entre Ríos para apoyarlos.
Pero hay más candidatos productores. La Alianza Frente Popular Disidente, compuesta por la Democracia Cristiana y el justicialismo disidente, lleva a la cabeza al peronista Héctor Maya, productor sojero, abogado, menemista confeso, amigo de los Rodríguez Sáa (fue candidato a Vicepresidente con Alberto y titular de la SIDE en la breve presidencia de Adolfo), enrolado a nivel nacional junto a Solá y De Narváez, ponderador de Macri y ave fénix permanente. Ex Senador nacional, Maya fue también interventor en Santiago del Estero y su perfil sumó puntos cuando se negó a votar la Ley Laboral en el Senado, para convertirse a renglón seguido en denunciador de las célebres coimas.
Desde la FAA, Alfredo De Ángeli llamó a no votar al kirchnerismo. Pero alertó: “no dije no votar al Justicialismo entrerriano…” ¿Un guiño para Busti o para Maya? Es más: paralelamente, Alfredo Bel –dirigente de peso de la FAA- señaló que las alternativas electorales para el agro no pasan solamente por el Acuerdo Cívico y Social.
Maya va a sacarle votos al bustismo. Y recuperará para su justicialismo disidente a los peronistas de Nuevo Espacio que se resisten a votar al radicalismo y no pondrían jamás sus fichas a Busti.
También el Nuevo Espacio (hoy dividido internamente y sin lista en esta contienda) aportará votos a Marcelo Haddad, abogado gualeguaychuense radicado en Paraná que encabeza la lista del Partido Socialista. Haddad espera recibir a su vez el apoyo de radicales desencantados y de independientes. Observadores lo consideran la tercera opción, tras el Justicialismo (de Busti y de Maya) y Benedetti. Él se muestra confiado: “en las próximas elecciones, el socialismo será el nuevo emergente. Las encuestas marcan un 60% de indecisos en la provincia, es decir, no hay polarización”. Y allí es donde el Socialismo será alternativa, dice.
Finalmente, en la lista de “Viva Entre Ríos”, presidida por el candidato Augusto Alasino (desde hace diez años, en la Justicia por el asunto coimas en el Senado) hay dos gualeguaychuenses más, esta vez, como suplentes: Marcelo Darré y Gustavo Tolomei.
Así las cosas, Gualeguaychú mira de reojo la campaña. Hay interés y apatía a la vez como en el resto del país, triste paradoja de una Argentina cada vez menos confiada en sus representantes.
Ya se va mayo. Han cesado los redobles de tambores y repeñiques del Carnaval. No está siquiera Evangelina: vive en Buenos Aires. La ciudad se repliega sobre sí misma; es tiempo de planificar las comparsas del año siguiente, de trabajar en talleres, de dibujar, bordar, soldar… Casi, la misma tarea que desarrollan con mayor grado de exposición los candidatos y las caras visibles de unas y otras listas partidarias. En los cafés de la calle Urquiza, referentes de corrientes antagónicas comparten un “cortado” y una “lágrima” mientras revuelven la borra del fondo.
Cesan en su mandato
Frente para la Victoria: Nelio Calza, Raúl Solanas y María de los Ángeles Petit.
Concertación Entrerriana: Emilio Martínez Garbino.
UCR: Sergio Varisco.
En el sur entrerriano, el justicialismo se perfila en primer término. Pero fracturado: el bustismo, el mayismo y, desde la diáspora, el alasinismo. El Acuerdo Cívico y Social apuesta a este tríptico más que a sus propias propuestas: ven en la polarización de votos y en la mengua que acarrearán Maya y Alasino su mejor carta de triunfo.
Ruralistas piden posturas claras
El campo exigirá a los candidatos una definición. El 28 de mayo habrá interpelación por parte de la Mesa de Enlace provincial (Federación Agraria, Sociedad Rural, Federación Entrerriana de Cooperativas Agropecuarias (Fedeco) y Federación De Asociaciones Rurales De Entre Ríos -Farer-). Será un debate en Paraná, en la sede de Fedeco a las 9.30. Les pedirán que expliquen sus propuestas para el sector.
Y el 30, en Villaguay, la FAA hará lo mismo.
Por su parte, Alfredo De Ángeli ya adelantó: mientras los Kirchner hablan de “nosotros o el caos”, el agricultor les responde “ya estamos en el caos y cada vez hay más pobres”.
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