Quién era "La Ternera", el murguero que falleció en la inauguración de la costanera
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En un breve y emotivo texto, la cantante de la ciudad Paulina Lemes lo resumió. "Me pidieron que les cuente a ustedes, que no lo conocieron, quién fue Luis Gómez, o Luis Flores o simplemente 'La Ternera'", escribió en su cuenta de Facebook.A continuación, el texto de Paulina Lemes que no tardó en recorer los perfiles de Facebook de decenas de gualeguaychuenses. El cascabelito del barrio norteEl general la gente teme a los locos, pero, en el costado de pueblo que Gualeguaychu aún conserva, hay lugar para ellos. Son los locos protagonistas, mimados, cuidados y queridos por todos. El domingo voló uno de ellos y dejó un poco más tristes las calles de este invierno cruel.Me pidieron que les cuente a ustedes, que no lo conocieron, quién fue Luis Gómez, o Luis Flores o simplemente " La Ternera".
Manipulador del tiempoEn momentos de apuros sistemáticos, Luisito llegaba y generaba mágicamente, tiempo extra. Tiempo para cantar, para contar, para reír y para amar. Paraba las agujas y abría la puerta para ir a jugar. Invitaba a zambullirse en la infancia otra vez, sin salvavidas. Sus canciones tenían su sello, y así, la famosa de Pimpinela, se convertía en -"me engañaste, me mentiste, me dijiste que me querías... A ellaaaa nadie tiene que tu amoooorr." Las palabras jugaban en su boca desdentada y sonaban lindo igual.Matemático y enigmáticoSeguramente, algún alma caritativa quiso enseñarle a sumar y a restar, pero la mente de la Ternera sólo tenía espacio para baile, música y pájaros. De igual manera, recordaba a medias los planteos y los enunciaba a los cuatro vientos, olvidando algunos datos. Así era que sus enigmáticos problemas quedaban en la nebulosa de lo imposible...Seguramente, la paciencia de la docente que evoco sin conocer, ha querido enseñarle a escribir su nombre. Así que él decía, sin temor a equivocarse, que se llamaba Luis Gomes que empieza con vez!Católico Apostólico y RománticoEn la Catequesis Luis tuvo menos suerte, ya que su señal de la Cruz sólo tenía el movimiento vertical. Su Padre Nuestro tenía frases geniales como " vengalon, así tu volunta". Solíamos hacerle repetir esas palabras una y otra vez. A veces pienso que accedía sólo por despertarnos la risa dormida por el trajín de la semana.Y como era Cristiano, y de los buenos, andaba por el barrio ofreciendo casamiento a cuanta muchacha se cruzará. Siempre con respeto y entre risas como un auténtico galán.Bailarín de los cien barriosLuisito animaba cuanta fiesta popular hubiera. Aparecía con su equipo de mate dulce y bailaba desde un tango hasta el Himno con su pasito corto de duendecito. Era animador de los Corsos populares ya que era amigo de todos y con todos tenía que ver.Y ustedes se preguntarán, luego de este modesto currículum, porqué lo llora Gualeguaychu. Es que se ha apagado el cascabel del barrio norte y nos quedamos todos sin magia, tan serios, tan grises, tan fríos, tan superados, tan adultos...En la ternura de sus ojos quedó prendida la infancia feliz de cada uno, sería que al verlo recordábamos quiénes somos de verdad?Qué se yo qué tenía Luis. Las luces no necesitan explicaciones, ni las serpentinas, ni las estrellas...Ahora que lo conocen, puedo compartirles lo que escribí en el facebook para despedirlo y homenajearlo. Por ahí ustedes también se aman a ponerse el traje de la murga y tararear con él los versos de la alegría, de la fantasía y la simpleza...Cayó Luis como el Principito, sin hacer ruido, con su cuerpo de pajarito libre, con su bandera al viento... Y todo el pueblo sostuvo delicadamente, su maravillosa vida.Irrumpe en la cocina, abre sin golpear, por supuesto... Sonrisa grande y pocos dientes que marcan dos surcos en el choclo del puchero. Me ofrece casamiento, como cada vez que me ve y se sincera al asegurar que yo trabajaré y él tomará mate. Suelta al aire un problema matemático absurdo que revolotea sin respuesta posible... - Tengo tres caramelos... Cuántos me comí? Ni Einstein podría... Suelta su carcajada pícara y cuenta una vez más cuando se tiró del colectivo en movimiento, o la vez que estuvo internado y papi lo fue a visitar preguntando a la enfermera qué había tenido... Nena o nene. Y más risas, simples y contagiosas. Y canciones con letras erradas, y rezos torcidos y señales de la Cruz saltimbanquis... Quién pudiera trepar al tapial de tu inocencia para robar las mandarinas de tu niñez eterna... O aprender los pasos de tu valsecito bailador...En casa se quiso siempre, entrañablemente, a esos locos lindos... No eras mi tío, pero casi. Y la pucha si se te extraña Ternera... Nadie tiene que tu amooooor
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