"Me mudé al barrio Villa María porque debía vivir como la gente por la cual luchaba”
El candidato del Frente Entrerriano Federal tiene un pasado religioso. Fue seminarista durante 5 años y abandonó por "diferencias ideológicas". Ingresó a la política a través de la Acción Católica. GALERÍA FOTOGRÁFICAPor Carlos Riera Por estos días, la casa de Osvaldo Chesini se convirtió en un bunker político. Apenas uno abre la puerta se encuentra con folletos, calcos y posters con su cara sonriente, apilados sobre una vieja mesa de madera que seguramente arrastra alguna historia familiar.En una segunda habitación está la oficina donde hay una computadora, un televisor y una radio prendida en un informativo matutino. En la pared hay una mapa de Gualeguaychú, donde el político diagramó los barrios que caminó y los que falta recorrer."Osvaldo ya viene", dijo la esposa señalando al otro sector de la casa. Allí nos percatamos que su hogar está dividido en dos, sobre el frente está "el bunker" y detrás la vivienda de la familia.Alba Graciela Chesini es la mujer de Osvaldo y, casualmente, comparten el mismo apellido. "Me dicen Nancy", aclaró. Contó que conoció a su marido en 1983 cuando militaban en la Acción Católica de la parroquia Santa Teresita y desde ese día no se separaron nunca más.Después de estar 13 meses de novios, se casaron el 7 de diciembre de 1984. Luego vinieron sus dos hijas, Bernarda (26) y Cristina (22). Nancy cumple un rol fundamental en la vida política de su marido, es su mano derecha y organiza la agenda del candidato. "Es muy carismática y militante", así la definió Osvaldo.Con una vestimenta muy sobria, casi como la de un eclesiástico, Chesini irrumpe en la oficina y ofrece algo para desayunar. Nancy le acercó una taza de malta con leche y dos rodajas de queso con galletitas. Al que madruga..."El día Osvaldo" comienza muy temprano. Se levanta a las 5 y, después de una ducha, se sienta en su computadora para leer los diarios en la web. "Tengo más de cinco mil amigos en las redes sociales", se enorgullece.Chesini comenzó a militar en política en 1978 con un grupo de Acción Católica, durante su último año de secundaria en el Colegio Nacional. Una vez que finalizó sus estudios volcó su vida hacia la religión e ingresó en un seminario de Paraná."Era la época de la dictadura militar y la única que te ofrecía un lugar para participar era la Iglesia, en las parroquias había movimientos juveniles importantes, fundamentalmente alrededor de la Acción Católica", explicó.Pero la vida religiosa tuvo un final en 1983. Chesini había iniciado su quinto año de carrera cuando abandonó la Abadía del Niño Dios de Victoria y regresó a Gualeguaychú."Era la época Adolfo Tortolo, arzobispo de Paraná y vicario castrense de las Fuerzas Armadas a nivel nacional, era el hombre fuerte de la Iglesia y su relación con los sectores militares lo hacían un hombre muy poderoso y nosotros no estábamos de acuerdo ni con sus prácticas, ni con su estilo, si bien éramos muy jóvenes y no habíamos tenido experiencia política anterior ni contacto con las cuestiones ideológicas, empezamos a ver que la cosa no iba por donde la planteaba Tortolo", explicó Chesini.El político aseguró no haberse ido decepcionado de la vida religiosa sino que la época que le tocó lo desgastó. "En el seminario había más de 300 estudiantes, un grupo de 20 y pico reaccionamos contra las tendencias nos fuimos", indicó.Durante su carrera religiosa, Chesini aclaró que no recibió ninguno de sus ministerios y que a partir de su regreso a Gualeguaychú comenzó su carrera política. "Empecé a acercarme a las ideas justicialistas y participé de algunas reuniones antes del 30 de octubre, pero comencé a militar en noviembre del 83, después de la derrota del Peronismo", señaló. Maestro alfabetizadorDespués de su casamiento en diciembre del 84, ya por ese entonces metido de lleno en la militancia política, Chesini decidió mudarse al barrio de Villa María porque "en ese momento consideraba que tenía que vivir como la gente por la cual luchaba".En este barrio trabajó como maestro alfabetizador durante un tiempo y luego se mudó junto a su familia a Ingeniero Maschwitz (Bs. As) donde fue profesor de filosofía y de psicología.Luego de estar un año en Buenos Aires, regresó a su ciudad natal para trabajar en la parte administrativa del recientemente inaugurado Casino Gualeguaychú. Con los años supo alternar sus funciones laborales con las legislativas: fue concejal del 95 al 99, vicepresidente del Iafas (Insituto de ayuda financiera a la acción social) del 2003 al 2007 y senador departamental del 2007 a la actualidad.Ahora Chesini pretende captar los votos de la comunidad y convertirse en el octavo Jefe comunal de Gualeguaychú desde la vuelta de la democracia. "Considero que si te gusta la política, soñás con ser intendente de tu ciudad porque es la parte del Estado que toca a la gente directamente y en la cual podés intervenir directamente en una solución", opinó. A vos te conozco"Hola señora, soy Osvaldo Chesini y soy candidato a intendente", se presenta en cada una de las puertas de los barrios que recorre y la respuesta del otro lado es prácticamente la misma: "sí, lo he visto en los afiches".El hombre de Jorge Busti en Gualeguaychú fue el primero de los candidatos a intendente en posicionarse para ocupar el despacho de Irigoyen 75. Con bombos y platillos, Chesini lanzó su candidatura el 1 de julio de 2010 en un acto realizado en el club Independiente.Desde ese día ha inundado las calles de Gualeguaychú con todo tipo de propaganda y la gente lo reconoce al momento en que toca cada puerta. A diario camina "alrededor de 60 cuadras", por la mañana lo hace en soledad por un sector de la ciudad y a la tarde acompañado por miembros de la agrupación en otro punto de Gualeguaychú.Chesini no es simpático pero como todo buen político logra entablar una conversación con el vecino. Les pregunta su apellido y busca en su memoria alguna persona conocida en común y a partir de allí crea un vínculo que lo acerca a un futuro votante.Pero la vida de un candidato no es solamente caminar por los barrios entregando folletos partidarios, también debe reunirse con varios sectores de la comunidad, instituciones educativas, empresarios, sindicatos, ONG, y vecinos en general, lo cual lleva a un desgaste físico diario muy grande."Soy un obsesivo del trabajo, no puedo parar, no puedo cortar, el trabajo pasa a formar parte de mi vida, soy muy lineal, no tengo altibajos", se describió el candidato y aseguró que en sus ratos libres se la pasa "en la computadora o recibiendo a vecinos en su casa".También afirmó que no es de "las cosas de la casa", aunque si comentó que "cuando tengo un momentito disfruto mucho de mirar una película". "El político invade a la persona, todo el mundo sabe donde vivo, todo el mundo tiene mi teléfono, y yo tengo una actitud abierta a recibir los llamados y gente en mi casa", manifestó. Un día agitadoDurante la mañana del martes 20 de septiembre, a bordo de su Volkswagen Polo color azul, Chesini condujo en forma muy cautelosa a cada una de las reuniones que tenía pactadas con anterioridad.En primer término se reunió con Blanca Velis, madre de Juan Andrés Retamar, un chico de Gualeguaychú denunciado como desaparecido en el 2003. Luego se trasladó hasta la biblioteca Francisco López Jordán, donde se encontró con la comisión directiva para interiorizarse de la idiosincrasia de la institución."Mi compromiso es con las pequeñas y grandes cosas, hay problemas que son chicos para la Municipalidad y grandes para los vecinos", dijo el actual senador departamental antes de partir hacia el barrio San José Obrero donde realizó su caminata matutina.Junto a su mujer y su hija Cristina, estudiante de Derecho en Buenos Aires, almorzó una tarta de verduras y luego se recostó a tomar su "religiosa siesta para cargar pilas para la tarde". Dos horas bastaron para comenzar los preparativos para recibir al candidato a gobernador Jorge Busti.Nancy repasa la agenda junto a su marido y acuerdan una serie de llamados para cerciorarse que el acto de la noche en la sede partidaria salga a la perfección. Nuevamente a bordo de su auto, y a marcha lenta, se trasladó a Pueblo General Belgrano para caminar las calles junto a Francisco Fiorotto y Jorge Busti. Más tarde fue el encuentro en la sede partidaria de calle Gervasio Méndez y Sarmiento, donde se presentó oficialmente la boleta del Frente Entrerriano Federal. Comida preferida: Ravioles a la bolognesaMúsica que escucha: no suele escucharPelícula preferida: El PadrinoQué lo hace feliz: El trabajoQué le da bronca: La injusticiaUn libro: El nombre de la rosaCuadro de fútbol: Boca Juniors
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