Raúl Almeida: "heredamos la arqueología, el amor por el río y la naturaleza"
Tiene 49 años, lo apodan "Conejo", es el menor de los 7 hijos de Don Manuel y su continuador. Nos habló del Museo, de su nueva sede, del río, sus bondades y la agresión a la naturaleza. Gustavo Rivas, Marcelo Lorenzo y Rubén SkubijEsto nos dijo:- Empecemos por una "ficha familiar" de los AlmeidaSomos 7 hermanos, 5 varones y dos mujeres. Soy el 7°, "lobizón". Eduardo es el mayor, me lleva 16 años. Mamá es Susana Jurado, hermana de: Amalia, viuda de Rodolfo García, Tito, Coco y los que no viven acá: Guegue, en Urdinarrain, Raúl -traumatólogo- y Rodolfo, abogado, en La Plata. Mis hermanos mayores son Ingenieros Agrónomos; Guillermo, vive en Villaguay. Después por orden de edad está Juan Carlos, que es carpintero, Susana, maestra jubilada, Jorge que es Sacerdote, está en C. del Uruguay; Cristina, casada con Luís Tommasi, docente también y finalmente yo, el único vago, el más chico.- La figura del padre don Manuel. Don Manuel fue un verdadero autodidacta y a la vez se formaron ustedes.La historia de papá es muy interesante. Fue siempre muy inquieto; a los 19 años se recibió de Maestro en la Escuela Normal y de ahí se fue a Maciá donde fue Director de una escuela rural.- Por Maciá anduvo en la década del 40 ¿No lo conoció allá al Padre Jeannot?El Padre Jeannot iba seguido a casa. Mis hermanos lo acompañaron mucho. Luego papá pasa a una escuela en Federal; ya por entonces tenía inquietud por investigar. Mamá también fue maestra allí, aunque se conocían de antes. Ella a los 17 años, con una hermana mayor se habían ido antes a Misiones, como maestras. En un barco que las dejó en plena selva, en una comunidad de alemanes y recordaba que ellos se juntaban a escuchar los discursos de Hitler en onda corta.Papá contaba que la situación era difícil en el campo y empezó a hacer instalaciones eléctricas en estancias. Aprendió el oficio y armaba radios a lámparas; todavía tenemos algunas. Y en 1955 -antes de la revolución- él se vino, abandonó la escuela por causas políticas y la persecución a la Iglesia. Se vino a trabajar con criaderos de pollo. Cuado vino, dejó un tiempo la docencia. Por eso, mi hermano Jorge nació en Federal donde tiene una casa. Mi otra tía -ya fallecida, madre de Emilio- se casó con Popelka en Federal.Acá mi padre hizo un curso de mecánica diesel. Tuvo el primer banco de pruebas, en la agencia Fiat de "Tito" Jurado. Y cuando arregló su situación docente, empezó a dar clases en la secundaria y luego en terciaria; pero sólo tenía título de maestro. Le cuestionaban la falta de título habilitante, le inspeccionaron una clase a nivel terciario y bueno...- ¿Y como empezó en la Arqueología?Él fue amante de la naturaleza. Desde joven iba con sus amigos a pescar, a andar. Empezó al encontrar fósiles en el río Gchú. y a interesarse, estudiar qué eran. Después de la creciente del 59 frecuentaba Ñandubaysal, lugar que recuerdo desde chico. Tengo fotos mías -de las antiguas- a los 6 meses, allí. Pasábamos el verano dos o tres familias acampadas ahí, donde él empezó a encontrar cerámica aborigen. Y a averiguar qué era, estudiando arqueología y los autores que habían recorrido esta zona. Comprobó que lo que se decía de esta zona, no concordaba con lo que él estaba encontrando, lo cual lo llevó a investigar más. Y se metió de lleno.- Y acá quedó el valioso museo...No sabemos valorar lo propio. Con motivo de presentar uno de nuestros dos proyectos al programa "Identidad Entrerriana" (CFI) estuvimos en el Museo "Antonio Serrano" de Paraná -rector en esta materia- y me asombré de lo que vi allí, comparado con lo que tenemos en el nuestro, ahora guardado, p. ej., un arpón que los indígenas usaban para pescar, hecho en hueso. Allá hay uno solo y deteriorado; acá, casi 100. Sobre todo, como referencia indicadora de lo que usaban. La cantidad y calidad del material que hay es muy interesante y en una zona donde no se habían hecho investigaciones. En Arqueología, se trabajó mucho en el sur del país y en Paleontología; ahora se está mirando al Litoral y no había ningún estudio previo. Pero acá hay disponible un estudio de 40 años, una base muy interesante para el que viene, o para el que quiere continuar sin arrancar de cero. Porque antes hubo alguien que durante 40 años trabajó meticulosamente con los métodos que en la actualidad se usan en arqueología; con el registro de las piezas, que es lo importante; un trabajo muy completo.- Ahora sin Don Manuel ¿como continúa?A mí me tocó por ser el hijo más chico, el que quedé en casa. Papá empezó a trabajar con amigos, alumnos, mis hermanos; ellos se fueron a estudiar y bueno...- ¿Dejó discípulos? Claro, con ellos formamos una Asociación, Centro de Estudios Arqueológicos en el que trabajamos. No tenemos funcionando por ahora el museo, pero hemos venido haciendo estos proyectos del CFI. Firmaremos un convenio con el INGEIS (Inst. de Geocronología y Geología Isotópica) para estudiar las dietas de los aborígenes. Depende del CONICET y la Facultad de Cs. Exactas y Naturales de la UBA. Hay arqueólogos que quieren consultar la colección; por suerte estamos más cerca. Pero el no disponer de un espacio para laboratorio, nos frena eso. Sobre todo, podríamos hacer convenios con otros institutos, lo que nos es valioso. O sea, que tantos años de trabajo sirvan de base a los investigadores.- Tirso Bourlot toma la colección y le vuelca los patrones disciplinares de la arqueología en la que él se formó, a diferencia de Manuel que fue autodidacta ¿de ahí surge la clasificación y el libro?A partir de libro de Tirso, hay más interés de los arqueólogos para venir. Se llama: "Máscaras, Guerreros y Narices Decoradas" y está en las librerías.- ¿Qué novedades hay respecto de una nueva sede para museo?Sí, estuve con Bahillo y a fin de mes nos entregarían la casa de 25 de Mayo 533 donde funcionaba Salud. A partir de que nos entreguen la casa, al menos queremos hacer el depósito para el material, que tenemos repartido: parte en casa, parte en la de mamá. Tratamos de preservarlo, pero es un crimen.- ¿Podría hablarse de un "museo peregrino"? Anduvo en casas particulares, de la Cultura, La Delfina.Debe hacer más de dos años -estaba Irigoyen- lo sacamos de La Delfina, porque corría peligro el material.- Antes estuvo en la Casa de la Cultura.A esa casa la Provincia la dio por Ley a la Municipalidad con cargo de crear el Museo de Almeida. Así dice la ley; nosotros por diversos motivos, aceptamos el ofrecimiento de La Delfina por convenio en 2000.- Es decir, lo que van a tener ahora es como una reparación?Salimos de La Delfina porque la Municipalidad incumplió el convenio: el tema de seguridad; cosas que se comprometió a hacer y no hacía. Como Asociación, no disponemos de dinero, más allá de unos pesitos aportan los socios. No podemos hacernos cargo del mantenimiento.- ¿Hubo robos?Nos robaron el único bien que teníamos, una computadora. Nos robaron de todo, hasta las manijas de los escritorios, por eso lo sacamos.- ¿Piezas de arqueología?No. Por eso decidimos levantar el museo, ya iban por lo otro. Después de tantas idas y venidas, darán esta casa en comodato, instrumentándolo en los papeles para que otra vez no debamos movernos. Además, el riesgo: uno no puede estar moviendo una urna funeraria que tiene más de 1000 años.- En concreto ¿les gusta esa zona, el lugar?Tener un lugar para poder hacer todo esto. Tener un laboratorio donde poder recibir gente, estar en un lugar céntrico.Y además es una casa grande, la mitad estaba ocupada no se conocía como era; recién hace unos días se desocupó. Veremos cómo acondicionarla.- La reinauguración del museo será un acontecimiento importante Sí, por ahí no valoramos la historia que tenemos; a veces hablamos de nuestra identidad y de nuestras cosas.- También estás en el turismo-aventura, un conocedor del río igual que tu padreUn poco, toda esta vivencia familiar, el haber estado siempre en estas cosas. Actualmente recorro el río llevando gente a mostrarle sus bellezas. A veces uno transmite vivencias y es lo que le llega a la gente. No es lo mismo llevar y mostrar algo, que trasmitir lo que uno ha vivido. Incluso con mi propia familia, la forma de vacacionar es irnos de campamento. En el invierno estuvimos 11 días en Costa Uruguay Sur, acampando arriba de un cerro indio. Con mis hermanos, ahora medio a la vejez, nos juntamos en julio y nos vamos a los lugares que íbamos con papá de excavación. Y ya mis hijos están siempre esperando el tiempo de campamentos.- A los gualeguaychuenses ¿nos falta mirar más el río?Creo que si; la gente de afuera conoce más nuestra zona que los propios. Y a veces nos extrañamos de las cosas que vemos en televisión y no sabemos que las tenemos al lado. Al río lo conozco desde que tengo conciencia, hace 40 años. Tengo 49, pero desde chico siempre viví en el río. Lo que te asusta por ahí es la agresión que van recibiendo. Sobre todo, los lugares naturales y que si lo ves desde el punto de vista del turismo, tendrían estar protegidos no sólo por las leyes, sino que deberíamos prestarles más atención. Y que las leyes se cumplan.- Pensar que Gualeguaychú es doblemente ribereño. En la costanera la gente va a tomar mate y se sienta y le da la espalda al río.- Aunque esta lucha por Botnia parece que ha revalorizado...Creo que sí y ha servido para conocer lo que tenemos. Estoy llevando mucha gente de acá. Les ha empezado a "picar el bichito", es notable como quieren conocer.- ¿Qué zonas recorre una excursión estándar?Fundamentalmente el río Gchú; también el A° Venerato que es muy lindo, un afluente del Gchú. Es el mismo arroyo que con otro nombre -El Sauce- cruza la ruta 14. Y después el río Uruguay; hay una zona espectacular desde el puente para arriba, la zona de las islas es bárbara. Sólo que es más lejos, p ej., el Islote Redondo, la Isla San Lorenzo. Y sobre todo en esta época, es precioso. Básicamente conversás con la gente sobré qué quiere hacer. ¿Hay quien le gusta pescar? pues les hago una excursión de pesca. Tenemos un buen potencial en pesca deportiva, que debemos cuidar, porque con la pesca comercial, está descuidado.- Hay muchas leyes que protegen pero no se aplican. Hay cosas que no se deben hacer y no sólo las ve uno: las ve todo el mundo; p. ej., nuestros humedales. Hace poco tuvimos una declaración de "sitio protegido", por una Ley para los humedales. Como la reserva en la isla Inés, me parece bien protegerla; son islas en formación. Pero desde la desembocadura del río Gchú al sur, hasta el Delta, hay una franja -donde están las pesquerías- cuya parte angosta tendrá 3 o 4 km y la más ancha, 10-15 km. La conozco porque me crié ahí haciendo excavaciones con papá. Al hacerlos campos para explotar, están modificando, sus esteros, bañados; hábitat naturales que son fantásticos, con sus drenajes naturales. Hacen canales sin ningún tipo de control, ni estudio de impacto ambiental; oímos hablar de los terraplenes en Corrientes ¡pero si acá están haciendo lo mismo hace rato! Están secando y modificando lugares naturales.- ¿Qué es lo que buscan, hacer soja en esos campos?Hay uno en el que ya han empezado a sembrar. Lo que pasa es que son tierras muy nuevas y que a base de fertilizantes por ahí le sacan. ¿Pero cuánto tiempo? Y están consumiendo un recurso que es para los que vienen más adelante.- Todo eso pasa, pese a la Ley de los Humedales.Concretamente, el año pasado hice una denuncia a través de Fundavida -a la cual pertenezco- por desmonte y modificación de lagunas interiores. Y molestamos bastante en Paraná para lograr que vinieran de Recursos Naturales. Puse mi lancha, 3 veces los llevé: Policía, Gendarmería, sacaron fotos; con GPS. Firmé la denuncia y siguen en la misma, nunca se termina de aplicar una multa; antes era una multa altísima y termina siendo "chauchas y palitos". Entonces no les interesa, uno siente impotencia incluso asumiendo un riesgo, uno pone la cara, la lancha, llevar, traer etc, para que no pase nada.- ¿Ahora que tenemos la planta ha habido una mejora sensible en el río?-Si es notable. Antes pasabas por el A° del Cura y era navegar en materia fecal, un olor espantoso. Eso se terminó. Sin dudas, la laguna sanitaria fue importante, como haber prohibido la extracción de arena, río arriba. Se nota el efecto muchísimo. Las areneras iban y sacaban arena, chupaban arena del fondo del río.- En el curso superior del Gualeguaychú.- Y desde acá aguas arriba hasta la zona de barrancas coloradas que después las chatas no pueden avanzar más porque hay bancos de piedra. En toda esa zona que son unos 20 kilómetros desde el puerto, sacaban arena. Pero la extracción de arena cada vez era menos porque sacaban mucho, entonces empezaban a chupar directamente de las playas, como "El Bonete".- ¿Ahora es un río sin arena?- Es un río sucio; la arena es un filtro natural. Y no sólo para el agua sino para las especies, los peces. Y se nota cómo se ha ido recuperando, desde que se prohibió la extracción. Nos alarman las crecientes, pero da gusto ver la arena que dejan. Muchos han descubierto esas playas y en verano van río arriba, se llena de barcos y lanchas disfrutando esas playas que son vírgenes.- En el río Uruguay a partir de Botnia ¿qué es lo que se percibe? Lo que he encontrado, me ha preocupado y lo denuncié y en su momento. Se hicieron actas puntuales donde hubo ese olor a sulfhídrico, en la oportunidad vino Emilio Cartoy Díaz a filmar la 2da parte del documental, "Dos Orillas". Por ejemplo, encontramos una garza "egretta alba" -así llama la variedad más grande- en la zona del A° Pereyra en la parte interior frente a Botnia. Con síntomas iguales a los de los cisnes de cuello negro de Valdivia. Quedó filmado, registrado. Traje a la garza y terminó muriendo a las 2 de la mañana. Se mandó a Buenos Aires para analizar, intervino la CARU.- ¿Se conocieron los resultados?Teóricamente se lo ha presentado en La Haya. He agarrado un chajá con la mano. ¿Sabés lo que es agarrarlo con la mano? Están con los mismos síntomas: atontados, vuelan y se caen. A veces se me han escapado porque en los aleteos se meten en lugares inaccesibles. También denuncié el año pasado las 4 Has de camalotes quemados frente a Botnia, en verano. Los sauces nuevos que están, no secos, sino como quemados. Porque cuando el sauce se va secando, el color de la rama seca es particular, un color como marrón. Pero un árbol nuevo con manchas es rarísimo. Siempre anduve en el río con papá por su tema de la biología, él fue de observar, entonces uno aprendió a mirar. A veces hay gente que pasa y no se da cuenta.- El tema es saber mirar.Desde que Botnia empezó a funcionar he visto cosas que en 40 años atrás no había visto. Entonces uno hace una proyección, si en tan poco tiempo empiezan a aparecer estas cositas y siendo acumulativo. ¿Qué pasará más adelante?- ¿Podrías determinar una zona donde los efectos son más manifiestos?Los lagunones de la Victoria, el A° Pereyra. Todas esas islas en formación, en la zona de Botnia y porque el ecosistema es fantástico, va a ser el primero en recibir sus efectos. Después habría que ver Uruguay abajo, sobre todo en función de los vientos. No olvidemos que en esta época los vientos del sud-sudeste son los que más nos afectan, pero después en primavera-verano es el noreste que tira para la zona de las pesquerías.- ¿Tu papá tuvo alguna conexión con gente del otro lado de la orilla del Uruguay?Papá trabajó muchísimo con los arqueólogos uruguayos porque tenemos una relación de río. De Montevideo, Mercedes, los de Argentina. Incluso lo acompañé de chico a dar charlas en Mercedes, Montevideo, Fray Bentos. Se hacían trabajos en conjunto. Hay muchas publicaciones de aquel momento en revistas de arqueología; él iba al Uruguay donde colaboraba con artículos.-Es una lástima que no nos podamos entender. Hay una persona en F. Bentos que trabajó con papá y que paraba en casa cuando venía a hacer excavaciones, se entabló una relación muy linda. Y a raíz de una nota mía que leyó en El Día por el tema de los humedales, averiguó si era hijo de Manuel para felicitarme, pues le había gustado e iniciamos un contacto vía mail. Pero cuando surgió el tema Botnia y empezamos a charlarlo, él se había cerrado en una postura tal, que nos fue imposible conversar; una lástima.- Y con la Prefectura Uruguaya después de aquellos roces has tenido algún inconveniente?La Prefectura Uruguaya es como que ha desaparecido, parece que hay chisporroteos con Botnia. Sé que han tenido órdenes de obedecer al jefe de puerto de Botnia. Y creo que se acabó la plata que había para los movimientos.- Es una zona franca y ahí el Estado uruguayo no llega.En la última marcha que hicimos ahora, a la que fuimos con lanchas; no hubo presencia de Prefectura Uruguaya. Del lado argentino sí, acompañando, pero del lado uruguayo no.- Al turismo ¿le interesa el tema de Botnia?Si, se interesa. Los que vienen y la ven, se horrorizan. Este invierno con la pesca del pejerrey que vino mucha gente de Córdoba, por ejemplo, casi tuve que venirme por el olor. Hasta ahora para el turista, este tema es como una novedad, una curiosidad que va a pasar a desastre. Porque ante el hecho de estar en ese lugar natural y tengas semejante cosa adelante, ya de verla echando humo, te preguntas ¿dónde estoy?- Es un santuario, un río hermoso. -El 100% de la gente se horroriza; ahí te das cuenta de la dimensión de Botnia y en el lugar donde está.- Vos que has estado en este tema ¿sos optimista? ¿Cuáles son tus temores?Medianamente; temo a los intereses económicos mundiales que están detrás de esto. He participado en reuniones en Cancillería con la Asamblea; la Dra. Ruiz Cerruti nos dio tranquilidad, es una persona preparada, conoce el tema. Y en eso de no decir nada, talvez por ahí hayan tenido razón. Escuchaba las últimas declaraciones de Tabaré: siempre hablar por afuera. Lo importante es lo que se dice en el juicio. Ahora crucemos los dedos, quiero seguir siendo optimista y tengo esperanza de que se haga justicia.- Lo que nos hace dudar es esa coincidencia en las declaraciones de Gonzalo Fernández y Pepe Mujica. Es como que ya estuvieran enterados O que se están dando cuenta; me dio tranquilidad. El Uruguay siempre tuvo en una postura intransigente. Y ahora, al decir que no tienen toda la razón, es como que están "abriendo el paraguas".- Dejan traslucir que saben que están en falta...Sí, y la contaminación es cada vez más evidente; estoy acompañando equipos de Vigilancia Ambiental, técnicos de Conicet y biólogos, los llevo todos los meses; hacen estudio de peces etc. Han aparecido una cantidad de cosas en el agua.- Volviendo al museo, cuando sepamos la fecha de reapertura volveremos sobre el tema y esperamos que nos inviten a la inauguración.Desde ya están invitados.
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