Reapareció "Peteco" Ruiz, el hombre buscado tras la persecución policial
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En las últimas horas de miércoles apareció "Peteco" Ruiz, que era buscado por la Policía y familiares luego de que escapó de una persecución el viernes pasado, que se inició en Basavilbaso y terminó en Urdinarrain. Estaba bien de salud y no era de una yarará su herida.Ramón Armando Ruiz, alias "Peteco", era buscado intensamente por la policía, bomberos y familiares y se temía por su vida porque habría sido mordido por una yarará luego de que el viernes pasado escapó de una persecución policial por un delito cometido en Basavilbaso.Peteco se internó en el monte de costa San Antonio y se temió por su salud. Su familia había firmado un pedido de localización a raíz de versiones que hablaban de una herida en su pierna producida por una víbora yarará. Fue así que la Policía y Bomberos, junto a familiares, comenzaron un rastrillaje que llevó dos días y arrojó resultados negativos.Finalmente, en la noche del miércoles, la policía que contaba con su número de celular, efectuó un llamado y los atendió el propio Ruiz. Con la voz quebrada, señaló que estaba herido y que se quería entregar, pero que no quería que le hagan daño y por ello pidió como garantía la presencia del oficial Claudio Romero y el sargento ayudante José Luis Carruccio.Con todo pactado, la Policía y algunos familiares fueron hasta la zona del puente Peveri, a unos siete kilómetros al norte de Urdinarrain, en las inmediaciones de la localidad de Escriña. Allí, los uniformados comenzaron a llamarlo para que salga al camino, pero no obtuvieron respuestas.Tras unos minutos alcanzaron a divisarlo, pero al advertir la presencia policial, Ruiz volvió a esconderse. Supuestamente, los familiares lo habrían visto subir a un Peugeot, pero tras ello nada mas se supo de 'Peteco'.Como este hombre no tenía pedido de detención, a pesar de haber protagonizado un hecho policial donde hubo un delito, una vez que fuera localizado por la Policía se podía retirar por sus propios medios, y como los uniformados constataron que estaba vivo y que no había sido mordido por una yarará, lo dejaron ahí.En cuanto a su herida, se pudo saber que su pierna estaba herida y presentaba inflamación, pero él mismo le expresó a la policía que no se trataba de una víbora yarará, sino de una culebra.En definitiva, así culminó la novela que tuvo en vilo a la ciudad de Urdinarrain, por todo lo que se había generado en la búsqueda de este hombre de 40 años, que ya cumplió una condena por homicidio y hace pocos años recuperó la libertad.
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