Recital de Hugo Noguera en Eppur Si Muove
En la noche del sábado 15 de mayo pasado tuvimos ocasión de disfrutar de un espectáculo de jerarquía. Se trató del recital que ofreció el cantor Hugo Noguera en el Centro Cultural "Casa Eppur Si Muove" de nuestra ciudad.Jorge F. Landó Colaboración ¿Por qué hablo del cantor y no del cantante, vocalista, intérprete...o como quieran llamarle? Porque el Negro Noguera es eso, un cantor con todas las letras, un cantor de mi pueblo; solvente, buen ejecutante de su guitarra, de voz cálida y agradable, acompañado por un percusionista de lujo: Hugo Pereyra.Abordó un repertorio variado, dentro de la línea folklórica, con una cuidadosa selección de los temas que nos ofreció. Pasó del folklore actual, compuesto en nuestros días, al clásico como el de Atahualpa Yupanqui, y hasta un tango de su autoría.Casi todos los temas llevan su firma como músico, y algunos también en la letra. Otras letras fueron del poeta uruguayo Héctor López Ríos y de Miguel Santiago (Tatú) Harispe.Varió lo dramático con lo humorístico, lo social y lo emotivo por regional. Gualeguaychú fue protagonista permanente, por eso sostengo que Noguera es un cantor de mi pueblo, de nuestro pueblo, de aquí. Bastó escuchar como el público coreó unas estrofas de nuestro vals "Gualeguaychú" regalo de Noda y Trimani, para ver como la voz del cantor transmitía la emoción local.La ambientación del escenario, austera como corresponde, destacaba un poncho y un sombrero, ambos de indudable procedencia salteña; porque el Negro Noguera se codeó con el folklore grande del noroeste argentino, integró el celebrado conjunto "Los Cantores de Salta" en una de las buenas épocas de ese grupo.Pero ese poncho también podía evocar a las montoneras jordanistas. Y el Negro también se destacó en el folklore más cercano, acompañó al eximio Damasio Esquivel chamamecero de ley. Y, por sobre todo, como hombre de Gualeguaychú cultiva lo más nuestro: la Chamarrita.A los más "antiguos" nos emocionó con el recuerdo de su padre, el querido Juan Carlos Noguera cantor de tangos y guitarrista de nuestra ciudad, a quien oíamos con deleite cuando cantaba en algunas orquestas típicas en lo ya desaparecidos bailes de los clubes.No faltó la danza, zambas, chacareras y escondidos en ajustadas interpretaciones de Carla Olivera, toda gracia y talento, Lino López y Gustavo Peretti, que se turnaron para acompañar a Carla.En la confortable sala nos conocíamos casi todos, eso nos permitía disfrutar más aún de esta suerte de retorno de Hugo Noguera, que estaba un tanto alejado de los escenarios, y comprobamos que ese alejamiento transitorio no había disminuido en nada sus calidades.Es de espera que estos recitales se repitan, que se hagan más peñas, más reuniones de amigos, que vayan surgiendo más intérpretes y más público. Les aseguro que vale la pena.
ESTE CONTENIDO COMPLETO ES SOLO PARA SUSCRIPTORES
ACCEDÉ A ESTE Y A TODOS LOS CONTENIDOS EXCLUSIVOSSuscribite y empezá a disfrutar de todos los beneficios
Este contenido no está abierto a comentarios

