Policiales | Femicidio | Gualeguaychú

Reclamaron justicia a dos meses del femicidio de Cecilia Basaldúa

El sábado 25 de abril encontraron su cuerpo en Capilla del Monte, Córdoba.

Esta tarde, mujeres de nuestra ciudad se reunieron en la explanada de la Playa del Puente a pedir justicia por la mujer asesinada de 36 años, con vínculos familiares en nuestra ciudad.

"A dos meses de la aparición sin vida de Cecilia Gisela Basaldúa seguimos sin saber cuál de todas las hipótesis puede ser la más real de lo sucedido, debido a las contradicciones que van surgiendo", sostuvieron desde el colectivo de mujeres que convocaron a la marcha.

"Un caso llevado de forma muy lenta, respuestas que no llegan y las fuerzas policial y judicial que no responden en la medida que deberían", acusaron.

Por último, contaron que "Ceci llegó a Capilla del Monte para concretar su sueño de escribir un libro sobre sus viajes, pero el 5 de abril desapareció y tras una búsqueda exhaustiva apareció asesinada el 25 de abril, casualmente cuando sus padres pudieron llegar al lugar, ya que no era fácil trasladarse en cuarentena".

Quién era Cecilia

A los 15 años comenzó a viajar. Y su primer destino, paradójicamente, fue Córdoba, donde los Basaldúa tienen familia. Hace 20 años Cecilia llegaba a Capilla del Monte, ese pueblito mágico colmado de sierras y atrapantes historias. El mismo lugar donde volvió para comenzar a darle forma a ese libro en el que volcar decenas y decenas de anotaciones y relatos, escritos a lo largo de casi cinco años de viaje por América Latina.

Cecilia Basaldúa 1.jpg
Cecilia en la Laguna del Parque, en enero; luego, regresó a la ciudad en marzo, para el cumpleaños de una tía
Cecilia en la Laguna del Parque, en enero; luego, regresó a la ciudad en marzo, para el cumpleaños de una tía

La muerte la alcanzó antes. Y eso que Cecilia era cinturón negro de Taekwondo, había practicado Kung-fu y sabía manejar armas. Y eso que enseñaba defensa personal a las mujeres, en Colombia y en otros lugares recorridos desde 2015, cuando llegó a México con el seleccionado argentino de hockey sobre hielo, invitadas al Panamericano y, a diferencia de sus compañeras, no regresó a la Argentina para comenzar su soñado viaje por el continente.

Cecilia sabía defenderse, no era ninguna ingenua. Diez países, más de cien ciudades, miles de personas se cruzaron en su camino. El capricho del destino, y de una sociedad en las que las mujeres son asesinadas a manos de los hombres toditos los días, precipitó abruptamente el final de su viaje. Y si bien el dolor será para siempre, se vuelve imponer la necesidad de justicia.

Gualeguaychú, su segundo hogar

Aunque no había nacido en Gualeguaychú como su papá, la ciudad entrerriana era como una segunda casa para Cecilia (36) y toda su familia. Desde hace muchos años, una vez por mes o cada 15 días dejaban el barrio porteño de Núñez para visitar a los Basaldúa de estas latitudes.

La última vez fue el 14 de marzo, cuando llegó para el cumpleaños de su tía. Antes, había pasado un fin de año muy especial. Cecilia había vuelto al país después de mucho tiempo y toda la familia estaba deseosa de estrecharla en un abrazo. “Todos los años pasamos el 31 en casa”, contó a ElDía Vanina Basaldúa, su prima. “Esta vez, ellos llegaron el mismo día a la mañana, y de lo primero que hablamos fue de su viaje, todo el mundo la quería ver y preguntarle sobre la experiencia”, recordó.

Me acuerdo que ella, esa misma noche, hizo un show de fuego con cadenas para la familia, estábamos todos muy contentos de volver a tenerla con nosotros.

“Fue muy lindo, estábamos todos. Me acuerdo que ella, esa misma noche, hizo un show de fuego con cadenas para la familia, estábamos todos muy contentos de volver a tenerla con nosotros. Después nos volvimos a Buenos Aires y ella se quedó”, agregó Guillermo, hermano de Cecilia, de 34 años.

cena familiar.jpg
El último fin de año. Cecilia y su familia en Gualeguaychú, en la casa de sus tíos
El último fin de año. Cecilia y su familia en Gualeguaychú, en la casa de sus tíos

Cecilia se quedó una semana más en la ciudad para conocer la Fiesta del Pescado y el Vino, donde vendió sus artesanías. “Estaba sorprendida por cómo había crecido Gualeguaychú en estos últimos años, y por la movida turística y cultural. De hecho, pensaba venirse más días el año que viene”, aportó su prima, quien la recuerda como una persona “súper liberal, bondadosa, de esas que no tienen maldad”.

“Su hija se fue”: La contradicción que puede ser clave para el caso

En diciembre Cecilia volvió al país. Tras pasar por Gualeguaychú y por la costa, donde fue de vacaciones con su familia, el 19 de marzo –tres días antes que comience la cuarentena– partió hacia Capilla del Monte. Fue su último viaje.

“No terminaba de acostumbrarse a la vida de Buenos Aires, por eso se había ido a Córdoba para empezar a escribir su libro. Periódicamente, se comunicaba con nosotros en el grupo de WhatsApp que tenemos en la familia”, contó su hermano, el que le sigue (son cuatro en total).

La última comunicación fue el sábado 4 de abril, nos dijo que estaba contenta, que ya estaba con el libro, y que estaba aprendiendo trabajos de huerta”, recordó Guillermo.

Cecilia Basaldúa 3.jpg
Cecilia, contemplando la belleza del río Gualeguaychú
Cecilia, contemplando la belleza del río Gualeguaychú

Cuatro días después, un hombre se comunicó con Alberto, su padre, para decirle que su hija mayor había tenido "un brote psicótico” y que se había ido de su casa, donde estaba alojada. Inmediatamente, Guillermo se comunicó con esta persona y realizó la denuncia policial, tanto en Núñez como en Córdoba, a través de los tíos que viven allá.

Pero ni a la familia ni a la abogada que representa a la querella les cierra el relato de este hombre. Primero, porque Cecilia jamás había tenido este tipo de “brotes”, y segundo, y más concluyente aun, porque lo declarado por esta persona se contradice.

“Primero, al papá de Cecilia le dijo que había tenido un brote psicótico, pero, en una segunda oportunidad, cuando ellos llegaron a Capilla del Monte, les dijo que habían discutido, y que por eso él la había echado del lugar, dejando ella su computadora y su celular”, reveló a ElDía la abogada cordobesa Daniela Pavón. Además, “comunicó al padre la ausencia de Cecilia recién tres días después, lo que, en principio, nos llama la atención”, analizó.

Primero, al papá de Cecilia le dijo que había tenido un brote psicótico, pero, en una segunda oportunidad, cuando ellos llegaron a Capilla del Monte, les dijo que habían discutido, y que por eso él la había echado del lugar, dejando ella su computadora y su celular

El sábado 25 de abril, “en una zona cercana al basural del Capilla del Monte”, según la referencia de los medios cordobeses, una persona –no fue la Policía– encontró el cuerpo sin vida de Cecilia Basaldúa. Habían pasado 21 días de su desaparición, y según hizo trascender el Ministerio Público Fiscal que investiga la causa, “habría sido atacada en un tiempo próximo a su desaparición”.

Antes de la aparición del cuerpo ocurrió un particular suceso, que no hace más que enrarecer el caso. En palabras de Pavón: “El manejo de la información en el pueblo también nos llama mucho la atención. El 20 de abril, los medios locales publicaron en sus páginas de Facebook que el cuerpo de Cecilia habría aparecido en un lugar cercano a un basural. Ese mismo día los mismos medios desmintieron esa información. Y las publicaciones del 25 (de abril), cuando sí apareció el cuerpo, tienen muchas características similares a las del lunes 20”.

Además, “el lugar donde se encontró a Cecilia ya había sido rastrillado por la Policía”, lo que genera más suspicacias aún. “Una vez que tengamos acceso a la causa, sabremos si tras la denuncia se activaron realmente los protocolos de búsqueda que se deben activar en estos casos, y todos los detalles de los procedimientos”, resumió.

Un detenido de 23 años y la hipótesis de más partícipes

El 23 de abril los padres de Cecilia llegaron a Capilla del Monte. El 25 apareció el cuerpo. El 26, debieron reconocerlo mediante fotos e inmediatamente se lo llevaron a Córdoba capital. El 28 la Policía detuvo a Lucas Adrián Bustos, de 23 años.

Bustos es el único detenido hasta el momento, y está imputado por el delito de abuso sexual y homicidio agravado por violencia de género y críminis causae (el asesinato se produce para ocultar el delito anterior).

Desde la familia, tienen muchas reservas sobre la investigación y los procedimientos previos al hallazgo del cuerpo. “En 20 días no hubo ningún tipo de información. Mi padres llegan a Córdoba, a los dos días aparece el cuerpo y dos días después ya tienen al responsable. Todo nos genera muchas dudas”, reconoció Guillermo. Y apuntó a la posible participación de más personas en el ataque: “Mi hermana era una persona muy preparada para defenderse, que una sola persona haya hecho esto me parece prácticamente imposible”.

Bustos es el único detenido hasta el momento, y está imputado por el delito de abuso sexual y homicidio agravado por violencia de género y críminis causae (el asesinato se produce para ocultar el delito anterior).

Al respecto, la fiscal que investiga el caso, Paula Kelm, en diálogo con ElDía aseguró que tienen “gran caudal probatorio para entender que esta persona ha tenido una relación directa con el femicidio” y “respecto a si lo hizo sólo o hubo otros partícipes es motivo de investigación, la misma recién comienza y no se descarta ninguna hipótesis”.

En este sentido, adelantó que “hay elementos de prueba que se están analizando en este momento, que van a arrojar luz sobre la posibilidad de uno o más autores”.

respecto a si lo hizo sólo o hubo otros partícipes es motivo de investigación, la misma recién comienza y no se descarta ninguna hipótesis

Por otro lado, consultada por los resultados de la investigación que encabeza, dijo: “Pudimos determinar la causa eficiente del fallecimiento, se trató de un femicidio. Logramos la detención de una persona, que vive muy cerca del hallazgo, y tiene acceso total y directo al lugar, y conocimiento del mismo”, indicó en referencia a Bustos, quien fue indagado y se negó a declarar.

El imputado “conoció a Cecilia en el espacio temporal en el que nosotros estamos presuponiendo que sucedió el hecho” y “tiene una relación directa con la producción del mismo”, insistió.

“A ello hay que sumarle que presenta una gran cantidad de lesiones en sus miembros superiores, compatibles con heridas producidas por la víctima al momento de defenderse. Y el nivel de cicatrización nos determina que habrían ocurrido en forma contemporánea con el momento de producción del hecho”, aseveró la funcionaria judicial.

Nadie les devolverá a Cecilia, ni la paz de saberla viva y feliz. Al menos, que se haga justicia. Por ella, por todas, por todos.

Dejá tu comentario