Reflexiones ante la muerte de Nico Bellolo
Tenía la necesidad de dejar que pasara un tiempo antes de hacer públicas mis reflexiones. Hoy las comparto con ustedes.Por Marcelo CagnoliOpiniónLas mismas no se acaban en Nicolás en particular, sino que se extienden a algunas cuestiones que la muerte de un ser tan especial, nos deja a quienes compartimos algunos momentos inolvidables.No quiero caer en el sentimentalismo propio de la situación, mi dolor y mi llanto lo dejare para seguir paleándolo con mi familia y amigos, que también sufren semejante pérdida.Quiero enfocar la situación desde otro ángulo, un poco más frío y racional, pero en la búsqueda de dimensionar lo que significa una persona dentro de una organización y la sociedad.El pensamiento que vuelco en ésta, surge de lo que me sucede a mí desde lo emocional, pero también basado en hechos concretos vividos a lo largo de estos ciento veinte días.Ante la desaparición física de una persona, se instalan movimientos de diferentes variables que consecuentemente quedan desacomodadas ante su pérdida.Con total respeto al accionar de cada uno de los ciudadanos dentro de la sociedad, me permito afirmar que la magnitud del descalabro social y organizacional es directamente proporcional al nivel de actitud y aptitud, de la persona que desaparece.Con esto no estoy discriminando, y muy probablemente en la vida de cada uno de ustedes haya ejemplos de lo que digo.Porque todas las pérdidas humanas son lamentables, pero el cómo y el cuándo tienen enorme repercusión en el vacío que aquellas producen. Y eso se percibe tanto en el seno de una familia como en la casa grande que es la sociedad.A veces explicarlo desde lo material o cuantitativo es más fácil. En el mundo de los negocios suceden situaciones similares; si desaparece del mercado el único proveedor que nos vendía la pieza fundamental del producto que fabricamos, probablemente el impacto social y económico será desastroso no solo para el ambiente del proveedor, sino también para quienes utilizábamos su ingeniería.Este humilde análisis es independiente del dolor de familiares, amigos y personas de bien, que ante la muerte deben enfrentarse a repercusiones o impactos en otros ámbitos como es el sociocultural, que no es menor.La muerte es un estado dentro del ciclo de la vida y no pretendo reflexionar sobre eso, pues honestamente seria un audaz; pero me permito sí reflexionar sobre el desarrollo del ciclo de vida que como proceso natural se ve coartado muchas veces, por acciones humanas irresponsables y condenables.La pérdida de Nicolás no solo desarticuló la bonaza y armonía de la comunión organizacional que presidimos; sino que su evitable muerte trastocó e infirió en el buen vivir de otros ámbitos sociales en donde actuaba (a pesar de su corta edad). Hablo del Docente de la Universidad, del Miembro en la Cámara Empresarial, del Alumno Internacional de Intercambio, etc.Qué hacer pensando en el futuroY entonces, ¿qué hacemos los que quedamos?, ¿nos paramos inertes ante lo irremediable y le pedimos disculpas a la sociedad por ser parte de este sistema, jurándonos que esto no va a volver a ocurrir?, o ponemos en marcha mecanismos de prevención y ayudamos a la justicia para que castigue a quienes se tomaron la libertad de enfermarnos y reducirnos?; ¿bastará con pedirle a Dios que nos proteja de esos males, o volviendo al tema de roles en la sociedad, asumimos el nuestro?.Permítanme expresarme en esos términos, el de roles sociales, y de lo que está o no permitido de acuerdo a nuestra posición dentro de la comunidad. Si esto no se entiende, tendríamos el derecho de circular por la calle con una pistola nueve milímetro porque el policía lo hace a diario; o todos ser grandes velocistas automovilísticos porque Traverso o Marcos Di Palma son nuestro ídolos; o porque nos creemos grandes visionarios y afortunados infringimos la ley teniendo la esperanza de que no nos atrapen; perdón... pero estamos en el "horno" si dentro de nuestra sociedad se permite la convivencia tolerante con individuos de estos pensamientos.Imaginen por un instante esta situación y me remito a algunas reflexiones de otro articulo escrito hace un tiempo.El conocimiento nos ubica en posiciones dentro de la sociedad como expertos en una materia, dicho conocimiento lo podemos adquirir mediante la experiencia de vida o mediante el estudio.Luego nosotros, propietarios del conocimiento como un activo intangible tenemos la facultad de hacer uso o no de él, pero no tenemos la autonomía de mal-utilizarlo o utilizarlo fuera de los reglamentos legales; porque seriamos potencialmente muy peligrosos y actuaríamos en una artera forma de especular sobre el bien y el mal. Diferente seria aquel que no tenga el recurso del conocimiento y actúe como mecanismo de prueba y error.Este conocimiento nos sitúa como hacedores dentro de la sociedad y la sociedad se brinda al conocimiento del experto, por ser el propietario de dicho saber.Así la justicia nos tiene que limitar en cuanto al uso indiscriminado del conocimiento y las facultades que desempeñamos; y si bien aquella pretende igualar a las personas ante la ley, sepan disculpar, pero las pérdidas humanas pueden hacer mas o menos mal a la sociedad en función a su rol, insisto en esto, independientemente del dolor.Quiero terminar esta reflexión con un párrafo de la carta leída en la Plaza San Martín el 4 de noviembre a pocos días de fallecer Nicolás Bellolo, que sintetiza mi sentir:"Los interrogantes invaden mi alma, las certezas se desvanecen ante tantas preguntas ahogadas en lagrimas que garabatean en busca de respuestas, por esto, pido a los señores jueces que vuestra estirpe, idoneidad y sentido de justicia los ayude a responder algunos de los PORQUE, que nuestra pura racionalidad y sentido común no nos permite dilucidar.Estamos todos muy dolidos, y en lo personal confundido, ALGUIEN NOS MINTIÓ... o ALGO SE OMITIÓ, de lo contrario Nico estaría con nosotros.Quizás me mintieron mis maestros cuando me hablaban de la libertad; o quizás omitieron los gobernantes hablar de la convivencia con desenfrenados que causan dolor y muerte; o tal vez nos mintieron nuestros padres cuando nos brindaban los primeros aparejos para construir nuestras vidas en sociedad, PROMOVIENDO EL BIENESTAR GENERAL PARA NOSOTROS Y PARA NUESTRA POSTERIDAD.Perdón amigos pero algo no me cierra, DE LO CONTRARIO NICO ESTARÍA CON NOSOTROS.Los invito a compartir un video realizado por sus amigos en http://www.youtube.com/watch?v=wTIGAHQQmJE que pretende honrar su memoria.ESTE CONTENIDO COMPLETO ES SOLO PARA SUSCRIPTORES
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