
Foto: Joaco GarcíaEl comerciante del Barrio Norte Flavio Martínez señaló que la situación económica es complicada. Destacó que los precios suben todos los días y que la gente gasta lo mismo que un par de años atrás y consume menos. Por semana los precios pueden variar entre el 5 y el 10%, dependiendo del corte.
Fabián Miró El titular del Autoservicio ubicado en las esquinas de Primero de Mayo y San Juan, contó que la "situación es compleja", y que lo "peor de todo pasa por la incertidumbre que tenemos los comerciantes, empleados ", y "lógicamente el consumidor".Señaló que los "costos fijos se nos han ido por las nubes". Si bien tiene un autoservicio, el punto fuerte del negocio está en la carnicería, rubro que tampoco tiene "nada claro". Es más, un distribuidor de carne, en la ciudad, comentó que entregó "algunos pedidos con el precio pactado oportunamente", pero "seguramente en un día los valores serán otros". Cabe acotar que Martínez concurre a los remates feria, donde él mismo compra la hacienda que luego manda a faena y comercializa en su local. Señaló que en los remates "estudio los valores, y elige la hacienda con destino a faena".

Foto: Joaco García
Martínez destacó que en las "carnicerías de barrio como se aprecia en primera persona la crisis con gente que viene con 100 pesos a llevar lo que le alcance con ese número". Es decir, gasta lo mismo que hace "un par de años, pero en vez de llevarse un kilo de pulpa, se va a su hogar con dos churrascos o con 200 gramos de picada"."Duele, pero esa es la realidad que vivimos en el barrio", cuenta y agrega que la "mayoría de la gente que habita en la zona son empleados municipales, obreros y muchos albañiles y changarines que viven el día a día".En el caso de una persona que se las "rebusca cortando el pasto, pintando una pared, limpiando un terreno, cuanto mucho juntará unos pocos pesos, que en ocasiones no le alcanza para comprar un kilo de pulpa que ronda entre los 180 y 190 pesos""Acá, el común denominador es un 'dame 100 pesos de carne picada, puchero, el corte que sea', quedando claro que son muy pocos los que te piden que le cortes un kilo, y eso que en nuestro caso trabajamos permanentemente con ofertas".En cuanto a productos de consumo diario, en el autoservicio, comentó que el "pan subió a $50", también los fideos y todos los productos básicos."Los centros de venta en Buenos Aires siempre nos enviaban 10 hojas para elegir productos, y desde hace un tiempo nos mandan una sola", explicó el comerciante.La suba de la mercadería "hace tiempo que la venimos sintiendo", sin embargo en estos "últimos meses", la brecha entre "los valores quedaron muy por encima del poder adquisitivo de la gente, sobre todo de los más humildes y de los de menores recursos".

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Competencia deslealMartínez comentó que el "sol sale para todos", pero hace poco tiempo se "instaló un supermercado chino en la esquina, que no tiene empleados y manejan otros valores porque compran un volumen importante con bonificaciones", mientras que "nosotros tenemos cinco empleados y no podemos vender a los valores que ellos manejan".Indicó que tiene unas "cinco cuentas corriente que vienen de los tiempos en que mi padre abrió el negocio a mediados de los 70". Hoy, continúa, con esta "volatilidad de precios no puedo abrir ninguna más".Además, contó que recibe mercadería todas las semanas y que "siempre viene con un aumento de entre el 5 y el 10%. Así, es imposible. Cómo le digo a una persona que compró un kilo de pan a 45 pesos y que cuando viene a pagar la cuenta está a 50". Es por eso que "vendemos un poco menos, pero al contado". El asadoEl corte por excelencia de los argentinos subió y hoy "si haces 5 kilos se tiene que pensar en alrededor de 900 pesos en carne únicamente, sin mencionar pan, verduras para la ensalada, y algún chorizo o morcilla". Hay gente que "lleva asado," pero después "baja el consumo y compra carne picada", citó a modo de ejemplo; mientras seguía mirando los precios de una "nueva lista de mercadería con una serie de incrementos en los productos".Las carniceríasConsultados carniceros de otros barrios, manifestaron prácticamente lo mismo que Martínez. "El consumo ha bajado y la gente pide determinada cantidad de dinero para comprar carne. No es como antes que pedían un kilo de pulpa, uno de puchero, picada o milanesa. La gente busca ofertas pensando en el bolsillo", coincidieron un grupo de comerciantes que se dedica al rubro. Otro indicó que al negocio tuve que "agregarle otras cosas como venta de pan, frutas, huevos, mercaderías, un anexo de despensa para sumar algo más".Es más indicó un carnicero de barrio: "Gente mayor, jubilados y otros de menor edad pero con problemas laborales, llegan con lo justo para llevar medio kilo de picada y en el mejor de los casos un par de bifes. Hay personas que llevan un pan, dos galletas".