LOS RESTOS PESABAN ENTRE 7 Y 8 TONELADAS
Removieron un enorme árbol de alrededor de un siglo de la vereda del Hospital Centenario
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El ejemplar de "tipa anatipu" mostraba señales claras de agotamiento y representaba un riesgo estructural tanto para el entorno edilicio como para los transeúntes. Los trabajos comenzaron en diciembre y concluyeron esta semana con la extracción de la base y raíces del árbol.
La Municipalidad de Gualeguaychú concretó la remoción de un árbol de gran porte ubicado en el acceso al Hospital Centenario, tras un extenso proceso de evaluación técnica que confirmó un riesgo estructural creciente para el entorno edilicio. A mediados del mes pasado, se había avanzado con el desarme completo de su copa, lo cual redujo la estructura aérea hasta una altura segura, por debajo del tendido eléctrico, y esta semana se concretó el trabajo con la extracción y el retiro de la base del sistema radicular. La tarea final se ejecutó bajo el control de la Dirección de Espacios Verdes.
La especie extraída corresponde a una tipa anatipu, originaria de las yungas del noroeste argentino. El árbol presentaba un diámetro aproximado de 1,70 metros, una altura cercana a los 40 metros y una antigüedad en torno al siglo. Los restos vegetales, compuestos por raíces, troncos y material orgánico tenían un peso de entre 7 y 8 toneladas, y fueron extraídos y depositados en un carretón para efectuar su traslado final. En el lugar, además, intervinieron dos palas cargadoras frontales que trabajaron en tándem para levantar y acomodar los volúmenes más pesados sobre el remolque.
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El árbol se encontraba bajo seguimiento desde hacía varios años, pero en los últimos meses los relevamientos determinaron la presencia de una falla interna con una grieta axial que se extendía desde la bifurcación principal hasta la base. Ese daño presentó una evolución progresiva, lo que encendió alertas sobre su estabilidad general.
Como medida transitoria, el área técnica de la Dirección de Espacios Verdes realizó una poda de magnitud y colocó marcas de control con clavos para verificar posibles desplazamientos. Con el correr de los meses, la Comisión del Hospital Centenario y la cooperadora solicitaron la extracción definitiva ante el peligro que representaba para peatones, pacientes, personal sanitario y la infraestructura del kiosco de ingreso. A su vez, el ejemplar afectaba la circulación peatonal y provocaba roturas en veredas linderas.
Previo al inicio de los trabajos que se realizaron en diciembre de 2025, se habían solicitado autorizaciones a GASNEA para descartar interferencias con cañerías de gas. Con el tronco reducido, comenzó la excavación profunda mediante retroexcavadora, hasta alcanzar cerca de dos metros, con el objetivo de liberar la totalidad del sistema radicular. Una vez liberado el tronco con su base, se procedió a su seccionamiento para reducir peso y facilitar la logística.
Tras la apertura del tronco y las raíces, los técnicos confirmaron el diagnóstico previo: el interior se encontraba deteriorado, con sectores podridos y material descompuesto, lo que validó la decisión adoptada.
