Renuncia con críticas a un club de la ciudad

La carta, fechada el 2 de marzo, señala: “en reiteradas oportunidades les he manifestado el orgullo que siento por esta comunidad que ha priorizado la “lucha por la vida” ante cualquier otro tipo de intereses, y es por eso que no concibo que esta sub-comisión no pueda encabezar ninguna acción –ni siquiera participación- de las que la Asamblea Ciudadana Ambiental hace en el río, medio por el que como ‘nautas’ nos movemos y manejamos, solo por priorizar situaciones personales, a mi entender ‘meramente banales y egoístas’”.
Les recordó que “en una de las últimas reuniones se me ‘prohibió’ hablar del tema, fui censurado por poner en la folletería frases de apoyo a la causa, tal cual lo solicitara la Asamblea tiempo atrás y que fuera adoptado por la mayor parte de la ciudad. Ejemplo: en tickets –facturas y bolsas de comercios, boletas municipales, provinciales, etc-, y como tengo bien en claro mi forma de sentir y de pensar me siento incómodo de integrar “un grupo de trabajo” que estando tan cerca de la naturaleza ‘no tenga como prioridad la defensa de la misma’”.
Limba, integrante también de la Asamblea Ambiental, aseguró ayer a El Día que “mi compromiso es con la comunidad defendiendo la naturaleza y la vida, por encima de una actividad en un club”.
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