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Reprograman para el 28 la última audiencia por el crimen del ex militar

Para hoy estaba prevista la última parte del debate que se le sigue a Ariel Morales, que afronta la imputación más severa del Código Penal por el homicidio de José María Romero, pero por un impedimento personal de la presidenta del Tribunal de Juicios se pospuso todo para fin de año.   El 10 y el 11 de diciembre se realizaron las primeras dos audiencias que habían sido fijadas meses atrás por la Oficina de Gestión de Audiencias (OGA) para cumplir con el proceso penal que tiene como único imputado a un bonaerense de 33 años, acusado de asesinar al Teniente Coronel retirado de 83 años, que fue encontrado muerto el 7 de agosto. En esos dos primeros encuentros se escucharon las declaraciones de los funcionarios policiales que intervinieron en la mañana en que se conoció el crimen y de aquellos que participaron en la investigación y posterior detención de Morales en la ciudad de Campana. También pasaron frente a los miembros del Tribunal de Juicios de Gualeguaychú los testigos convocados por el Ministerio Público Fiscal, representado por Lisandro Beherán, y por el abogado defensor Pablo Di lolo. Incluso, en la primera audiencia, se escuchó la declaración del imputado que negó ser el responsable de los hechos. Fue allí, durante el alegato de apertura, que Beherán le indicó a los magistrados que el ministerio Público iba a solicitar la pena de prisión perpetua para el hombre que se encuentra detenido desde el 10 de agosto en la Jefatura de Policía, porque se considera que su accionar estuvo motivado por el delito de robo y que para consumarlo ocasionó el homicidio de José María Romero. Según lo que se expresa en el inciso 7 del artículo 80 del Código Penal, se impondrá reclusión perpetua o prisión perpetua a aquel que ocasiona la muerte “para preparar, facilitar, consumar u ocultar otro delito o para asegurar sus resultados o procurar la impunidad para sí o para otro o por no haber logrado el fin propuesto al intentar otro delito”. Para hoy estaba prevista la tercera y posiblemente última audiencia, donde se iban a desarrollar los alegatos de clausura, pero debido a una licencia por enfermedad que requirió la vocal del Tribunal, Alicia Vivian, que en este juicio actúa como presidenta, la totalidad de lo que resta desarrollar en este juicio se pospuso para el 28 de diciembre.   El crimen Ariel Morales fue detenido el 10 de agosto en la localidad bonaerense de Campana. Es el único imputado por el crimen del ex teniente coronel José María Romero, cuyo cuerpo sin vida fue hallado en su vivienda de San Martín al 300 el pasado 7 de agosto. Morales había conocido a Romero durante el pasado verano, y conocía muy bien la casa donde residía el ex militar, ya que había estado realizando trabajos de pintura en el departamento situado en la planta alta del edificio. Según la investigación, Morales, después de asesinar a golpes al anciano, se apoderó de una importante suma de dinero que había en la vivienda y de varios efectos que pertenecían a la víctima. En dos allanamientos que se llevaron a cabo en la localidad bonaerense, se secuestraron unos 25 mil pesos, tres armas, ropas y la documentación personal de Romero, como así también un automóvil que Morales había adquirido con parte del dinero que supuestamente robó. La autopsia había determinado que el ex teniente coronel fue atacado a golpes de puño y con saña, luego de que sus muñecas fueran atadas con precintos. Éstos fueron colocados en ambas muñecas, y un tercer precinto se utilizó para tomar ambos brazos. Ello le impidió a Romero ofrecer una resistencia mayor. Los golpes fueron todos en la parte derecha. Se determinó que no hubo infarto, si bien Romero pudo haber fallecido por el dolor causado por los golpes. Tras el crimen, personal policial de la División Investigaciones de Gualeguaychú realizó una serie de operativos que llevaron a que se realice un allanamiento en Campana, más específicamente en el Barrio San Felipe, donde terminaron apresando a Morales. Desde entonces se encuentra detenido en la jefatura con prisión preventiva.

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