Rescate en el río: dos turistas se extraviaron en el Uruguay
Sábado. Cinco y media de la tarde. Dos turistas desaparecieron en el Ñandubaysal. Prefectura realizó una amplia búsqueda y logró regresar con ellos recién el domingo al mediodía.
Por Verónica Toller
El río Uruguay puede ser el mejor proyecto de disfrute y aventura, para los que saben cómo tratarlo. O puede convertirse en una trampa y llevarse a sus visitantes sin aviso previo.
Fue lo que ocurrió el sábado pasado, cuando dos turistas desaparecieron con sus motos de agua. “Todo comenzó a las 19:30, cuando la esposa de uno de ellos llamó al teléfono 106 para solicitar ayuda, puesto que su marido y otro amigo habían salido del balneario Ñandubaysal a la tarde en dos motos náuticas de alta cilindrada, y al caer la noche no habían regresado aún”, dijo a El Día el Jefe de Prefectura local, Juan Antonio Cassino.
Los extraviados eran dos hombres de 45 y 48 años, que habían llegado desde San Miguel (provincia de Buenos Aires) a pasar el fin de semana acompañados de sus familias. El día caluroso y el agua fresca invitaban a los deportes náuticos. Así que salieron a navegar en sus motos.
A partir de la denuncia y pedido de rescate, Prefectura Gualeguaychú montó un importante despliegue de embarcaciones y motos de agua, que durante toda la noche trataron de ubicar a los dos hombres. “Con las primeras luces del alba, a las 7 aproximadamente, uno de los móviles de Prefectura observó a la distancia, con prismáticos, a los náufragos, que se encontraban varados en la zona pantanosa del lugar denominado "Ensenada del Pereyra", agregó Cassino.
Quien los detectó fue el baquiano de Prefectura, suboficial Juan Carlos Taffarell, que lleva más de 35 años en contacto con el río y lo conoce al dedillo hasta su desembocadura en el Delta. Los turistas se habían internado en el arroyo Pereyra y Jeremías, cargados de juncos y camalotes. Cuando comenzaron su travesía, el río tenía 80 cm de profundidad. Pero fue bajando hasta 50, con lo que encallaron en el barro. Una de las motos se descompuso y las dos quedaron sin combustible.
La escasa profundidad de agua que registraba entonces el Uruguay agravó las condiciones de búsqueda y rescate. Los efectivos de Prefectura tuvieron que caminar casi mil metros entre el barro y los pajonales del lugar para poder tomar contacto con los dos intrépidos navegantes, que sin conocer el río se habían internado en este difícil escenario entrerriano. Y además, traer arrastrando las dos motos.
“La historia tuvo final feliz –sostuvo Cassino-, ya que luego de varias horas de trabajo, los prefecturianos pudieron traer a los navegantes”. Ambos estaban bien (fueron controlados luego en el Hospital Centenario). Eso sí: de los mosquitos no pudieron defenderse.
Los rescatistas de Prefectura llegaron a Puerto Boca a las 12:45 del domingo. Los dos turistas se habían perdido el sábado a las 17:30. A la hora de llegada, sus familiares estaban en el puerto esperándolos, y el río –bajo, muy bajo- tenía apenas medio metro de profundidad. Esposas e hijos, que habían mantenido la vigilia alojados en la Prefectura local y sumidos en la angustia, pudieron abrazarlos con alivio y alegría.
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