Policiales | Entre Ríos

Revelan el resultado de la autopsia del ladrón que mató el jubilado

De acuerdo al informe preliminar de la autopsia del cuerpo de Franco Moreyra se extrajeron dos proyectiles. En tanto, se entregó un segundo imputado que era buscado como uno de los partícipes del asalto a Jorge Ríos.

Franco Martín Moreyra, el ladrón muerto tras el asalto al jubilado oriundo de Entre Ríos, Jorge Ríos, el viernes pasado en la localidad bonaerense de Quilmes Oeste, recibió dos balazos, uno en el tórax y otro en la región abdominal, según el informe de autopsia, informaron fuentes judiciales.

De acuerdo al informe preliminar de la autopsia del cuerpo de Moreyra se extrajeron dos proyectiles.

Los forenses de la morgue de Ezpeleta le informaron al fiscal de la causa, Ariel Rivas, que el primer balazo ingresó en el tórax en la línea media axilar, a nivel del sexto espacio intercostal izquierdo, cruzó la quinta vértebra dorsal y se alojó en el hombro derecho.

Según las fuentes judiciales consultadas por Télam, el segundo proyectil -y el que causó el deceso-, ingresó en la zona abdominal por la fosa ilíaca derecha, pasó por el retroperitoneo y rompió la arteria aorta y la vena cava, lo que provocó una hemorragia abdominal y el shock hipovolémico.

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Se entregó un segundo sospechoso buscado por el robo al jubilado

Un segundo imputado que era buscado como uno de los partícipes del asalto sufrido por Jorge Ríos, se entregó hoy, por lo que ahora sólo quedan dos sospechosos prófugos, informaron fuentes policiales.

Se trata de un joven identificado por las fuentes como Martín Ariel Salto (27), quien se puso a disposición de la justicia luego de una serie de allanamientos y procedimientos realizados por la Delegación Departamental de Investigaciones (DDI) de Quilmes en las villas La Vera y Los Álamos de ese partido del sur del conurbano.

"Estaba cercado, no tenía más lugares donde refugiarse y no tuvo otra alternativa más que entregarse", dijo a Télm un jefe policial.

Salto se entregó pasadas las 0.30 de esta madrugada en la sede de la DDI Quilmes y quedó detenido a disposición del fiscal de la causa, Ariel Rivas, de la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) 1 del departamento judicial Quilmes.

Voceros policiales indicaron a Télam que aún resta detener a otros dos sospechosos ya identificados, uno de ellos con el alias "NN Dibu".

Las mismas fuentes indicaron que uno de los prófugos fue liberado en abril pasado de una unidad carcelaria, en el marco del habeas corpus colectivo que permitió flexibilizar la salida de presos bonaerense por la pandemia del coronavirus.

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Salto es el segundo presunto integrante de la banda de asaltantes detenido que tiene la causa, ya que ayer otro joven, Cristian Chiara (23), fue aprehendido en uno de los allanamientos.

Ayer, Ríos, quien se encuentra detenido con prisión domiciliaria por el delito de "homicidio agravado por el uso de arma de fuego", que prevé una pena de 10 a 25 años de prisión, habló en una radio por primera vez y dijo que no nació "para matar a nadie", y que no es un "delincuente", al tiempo que envió sus "condolencias totales" a la familia del ladrón muerto.

El hecho ocurrió el 17 de este mes, cerca de las 5, cuando los ladrones ingresaron por tercera vez en la misma noche a robar a la vivienda de Ríos, ubicada Ayolas al 2757, en Quilmes Oeste.

El jubilado fue sorprendido mientras dormía y fue golpeado e intimidado por los asaltantes con un destornillador mientras le exigían dinero, y en ese momento extrajo una pistola Bersa Thunder calibre 9 milímetros de su propiedad y les efectuó al menos seis disparos que los hizo huir de inmediato.

En las imágenes de las cámaras de seguridad se ve que uno de los ladrones, luego identificado como Franco Martín Moreyra (26), quedó rezagado del resto de la banda porque estaba herido en un tobillo y trató de huir renguenado hasta que cayó a la vuelta de la esquina.

En los mismos videos se ve que Ríos salió armado de su casa y alcanzó a Moreyra y lo pateó y lo revisó.

Si bien en la filmación no se observa a simple vista ningún fogonazo, por la mala calidad de la imagen, la fiscalía cree que en ese sitio, a 60 metros de su casa y cuando Moreyra ya no representaba ningún peligro, el jubilado lo remató de un tiro que ingresó en la zona intercostal y, por ello, lo dejó detenido.

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