1-1 EN TUCUMÁN
River empató en Tucumán y se quedó con las manos vacías
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River llegaba a Tucumán dependiendo de sí mismo para obtener la Superliga, pero no pudo pasar del empate 1-1 frente a Atlético y, como Boca le ganó a Gimnasia en La Bombonera, se quedó con las manos vacías y masticando bronca por las dos polémicas a su favor que no le concedió el árbitro Patricio Loustau.
El comienzo del encuentro fue adverso para un Millonario que no lograba imponer su juego. En cada intento, los locales lograban llegar con peligro. A los tres minutos, Franco Armani se lució con una tapada al lado del palo y, en el rebote, los locales pidieron un penal por una supuesta falta de Lucas Martínez Quarta sobre Javier Toledo que Patricio Loustau no convalidó. El Millonario respondió con un avance rápido en el que Matías Suárez mandó un centro desde la izquierda que Nicolás de la Cruz no llegó a conectar por poco. Luego, a Rafael Santos Borré le anularon erróneamente un gol sobre los 10’, por una posición adelantada que no fue tal. Sobre los 18’, Atlético Tucumán dio el golpe: a la salida de un córner, Armani salió mal y Javier Toledo ganó en el salto para conectar un cabezazo goleador. Fue un 1-0 que se gritó desde el José Fierro hasta la Bombonera. El conjunto de Marcelo Gallardo, aún contrariado por el cachetazo que significó la conquista, se adelantó. Sin demasiado orden pero con la obligación de ir a buscarlo, el conjunto de Núñez se adelantó en el campo de juego. De la Cruz y Suárez probaron de afuera del área con poca suerte. De tanto insistir, River logró el empate. Fue a los 34, cuando Matías Suárez conectó con Nicolás de la Cruz, que abrió para la entrada de Casco por la izquierda. El lateral mandó el centro y el cordobés apareció por el medio para mandar la pelota al fondo de la red y decretar el 1-1. La conquista despabiló a un River que fue por más y que casi logra dar vuelta el marcador un minuto después, pero De la Cruz no llegó por poco a cabecear un centro que Borré mandó desde la izquierda. Por esa banda se concentraron la mayoría de los ataques del Millonario, que se fue al descanso con una doble sensación: por un lado, la ilusión de mejorar en el segundo tiempo y, por el otro, la incertidumbre respecto de cómo vencer la resistencia de un conjunto local que se mostraba sólido en el fondo. La segunda parte estuvo marcada por las polémicas. Sobre los 6’, Nacho Fernández reclamó que lo bajaron dentro del área y, a los 19’, fue Matías Suárez el que pidió por un agarrón en la camiseta que lo hizo caer. Nacho Fernández empezó a soltarse por la izquierda y sus intervenciones fueron claves para llegar con peligro. Primero con una pelota rasante que no pudieron empujar ni Suárez ni Borré y, después, con un centro que el cordobés mandó afuera por poco. Por esos minutos llegaban las noticias del gol de Carlos Tevez que le daba la victoria a Boca ante Gimnasia La Plata y la tensión comenzaba a crecer entre los jugadores del Millonario.
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